Señales de Que Tu Lunar Puede Ser Cancerígeno

Ser cuidadosos y cautelosos con nuestra piel es algo que nos han inculcado desde la infancia. Constantemente se nos advierte de los peligros del sol y de cómo protegerla de las quemaduras, los daños solares e incluso del envejecimiento. En resumen, usar protección solar es importante. La razón más importante es que porque nos protege del cáncer de piel.

Podrías pensar que el cáncer de piel es el cáncer más fácil de detectar, porque se puede ver desde el exterior de nuestro cuerpo, ¡pero no siempre es así! Afortunadamente, podemos realizar chequeos rutinarios de nuestra piel, lo que significa que tenemos más posibilidades de detectarlo a tiempo. Los expertos recomiendan realizar una revisión exhaustiva de la piel cada tres meses.

Entonces, ¿qué buscamos cuando se trata de lunares cancerígenos? ¿No estás seguro? ¿Cuáles son los principales signos que hay que buscar a la hora de detectar lunares cancerígenos? No te preocupes, lo tenemos cubierto. Aquí tienes una lista detallada de los signos de advertencia más comunes…

Asimetría

La regla de oro para chequear los lunares cancerígenos es seguir la técnica “ABCDE”. La primera letra “A” significa asimetría. Los lunares sanos suelen ser simétricos, lo que significa que tienen el mismo tamaño (o ambos lados coincidirían si se doblaran por la mitad). Si encuentras un lunar desigual y una de sus mitades no se parece a la otra, es posible que quieras que tu médico o un dermatólogo (especialista en el estudio de la piel) lo revise.

Cosmopolitan recomienda colocar un espejo en el centro del lunar para ver si ambos lados lucen iguales. Es importante tener en cuenta que todos los lunares serán ligeramente irregulares y ninguno tendrá una forma exactamente perfecta. Usa tu mejor criterio. Sigue revisándolo, y si es claramente asimétrico, busca una opinión médica.

Borde Borroso

La segunda letra “B” significa borde. Los lunares sanos suelen tener un borde definido. Sin embargo, los melanomas (o lunares cancerígenos) tienden a aparecer borrosos o irregulares alrededor de los bordes exteriores. También pueden sentirse elevados al tacto con bordes rasgados y festoneados.

Cambios de Color

La tercera letra “C” significa color. El primer signo de un lunar potencialmente cancerígeno es un cambio drástico en el color. Por ejemplo, lunares que son de color oscuro, marrón, gris o inconsistente (es decir, negro y bronceado en el centro, blanco, rojo o rosa alrededor de la parte exterior). Si este es el caso, debes ponerlo en conocimiento de tu médico.

Cosmopolitan informa a los lectores de que el color de tu piel determinará el color de tus lunares, por lo que no puedes comparar necesariamente tus lunares con los de otra persona. Se trata de lo que sea normal para ti. “Si todos tus lunares son similares, es una buena señal. Además, hay una lesión llamada lentigo simple, también conocida como mancha de tinta, que son extremadamente negras pero benignas (no cancerígenas). Siempre es seguro que se evalúen estas lesiones debido al pigmento oscuro”, escribe la fuente.

También es posible que los lunares cambien a lo largo de nuestra vida. Uno que es claro cuando eras niño puede volverse más oscuro más adelante en la vida. El mayor indicador de que un lunar es cancerígeno, en lo que se refiere al color, es si cambia drásticamente en un corto período de tiempo o si tiene varios colores. También debes compararlo con otros lunares de tu cuerpo y ver si sobresale de los demás.

Diámetro

La cuarta letra “D” significa diámetro. Los lunares sanos no crecen más allá de 6 milímetros (o ¼ de pulgada) de ancho. Si tienes un lunar que es grande o que crece gradualmente, reserva un examen médico para determinar si es cancerígeno.

Por supuesto, hay una excepción. Los lunares congénitos, que pueden denominarse marcas de nacimiento, tienden a ser grandes pero benignos. Están presentes desde el nacimiento y no cambiarán. Al ser de color oscuro, pueden presentar riesgo de melanoma. La mejor manera de saber si un lunar grande es cancerígeno es observar si está creciendo lentamente en tamaño (o ha crecido) y si está cambiando (o evolucionando).

Lunares en Evolución

La última letra “E” significa evolución. Los lunares que desarrollan nuevos síntomas, como sangrado, picor o formación de costras, deben considerarse sospechosos de cáncer de piel. Además, un lunar que presenta inconsistencias -por ejemplo, que cambia de color, forma, altura o textura de la superficie- podría ser peligroso o no saludable y debería ser inspeccionado por un médico profesional.

Picazón y Dolor

Cualquier lunar que cause dolor o sea sensible al tacto debe considerarse peligroso, especialmente si el lunar desprende líquido o sangre. “Los lunares intradérmicos grandes pueden engancharse a la ropa lo que puede provocar picazón o dolor”, escribe Cosmopolitan. Si este es el caso, visita a tu médico inmediatamente para un examen de piel.

Llagas Que No Sanan

Un lunar nuevo o una llaga que no se cura sin importar el tiempo que pase, aire, limpieza y pomada que se aplique puede ser un riesgo potencial de cáncer de piel. También debes prestar especial atención a la textura de esta llaga o lunar. ¿Es abultada, áspera, seca o escamosa en la superficie? ¿Pica o es sensible al tacto? Cualquier lunar que se niegue a cicatrizar, que sangre o que desarrolle una costra necesita atención inmediata.

Lunar Elevado

Hemos hablado de los lunares que son grandes, de forma evolutiva o con bordes irregulares. Pero otra señal a la que hay que prestar atención y que no forma parte de la técnica “ABCDE” es comprobar si el lunar está elevado. Según Cosmopolitan, que habló con Claire Crilly, Especialista en Detección de Cáncer de Piel en la Clínica MOLE, los lunares elevados pueden ser “un lunar intradérmico benigno sano, que puede ser genético, de larga duración, blando y, a veces, tambaleante al tacto”. También pueden cambiar de color y oscurecerse con la edad. Aunque estos lunares no suelen ser tan preocupantes, siempre hay que monitorearlos de cerca.

Si un lunar que antes no era elevado ahora se convierte en elevado, puede necesitar una evaluación adicional por parte de tu dermatólogo. Tus lunares pueden cambiar con el tiempo, y eso incluye que se eleven. Sin embargo, este tipo de cambios, junto con otros signos mencionados anteriormente, serían más preocupantes. Si alguno de sus lunares cambia de forma o color debe ser revisado por un dermatólogo.

Lunares Displásicos

Los individuos con lunares displásicos, que se refieren a lunares de más de 6 milímetros de diámetro con centros oscuros y bordes borrosos, casi duplican su riesgo de desarrollar un melanoma (el más peligroso de los cánceres de piel).

“Patitos Feos”

Otra gran técnica que a veces puede ayudar a la hora de chequear lunares cancerígenos es buscar cualquier “patito feo”, dice Everyday Health. Debes preguntarte, ¿Tiene un aspecto diferente al de los otros lunares que lo rodean? “Puede ser más grande y más oscuro, por ejemplo, o puede ser un pequeño lunar rojo rodeado de lunares marrones más grandes”, escribe la fuente. “Para una persona que tiene pocos otros lunares, cualquier cambio en una mancha o crecimiento la convierte en un patito feo”.

Un estudio realizado por la Clínica Mayo en Arizona descubrió que el chequeo de los “patitos feos” era en realidad más fácil para los pacientes que la técnica “ABCDE”.

Otros Signos Preocupantes

WebMD advierte que cualquier lunar nuevo debe levantar un poco de sospecha y debe ser revisado por un dermatólogo, ya que puede examinarlo y hacer una biopsia de la piel, si es necesario. También hay que tener en cuenta que no todos los lunares cancerígenos encajan en las características anteriores.

La fuente también indica que, para los hombres, el lugar más común para el melanoma es la espalda, mientras que para las mujeres es la parte inferior de las piernas.

Historia Familiar

Desafortunadamente, muchos de nuestros problemas de salud se transmiten por los miembros de la familia. En el caso del cáncer de piel o de muchos lunares sospechosos, los antecedentes de la enfermedad pueden suponer un mayor riesgo. Por tal motivo, si tienes un familiar de primer grado (es decir, padres o hermanos) con un cáncer de piel, puedes tener un mayor riesgo de desarrollar cáncer de piel, lo que hace que la técnica “ABCDE” y la protección solar sean aún más importantes.

Consejos Para la Detección de Cáncer de Piel

A la hora de detectar el cáncer de piel, además de buscar todas las señales de advertencia que acabamos de mencionar, WebMD sugiere llevar un registro de todos tus lunares. La mejor manera de hacerlo es con fotos. Marca las fotos con una fecha para saber a cuán rápido crecen y cambian, si es que lo hacen. “Si cambian de alguna manera (en color, forma, tamaño, borde, etc.) o muestran otras características ‘ABCDE’, consulta a tu médico”, escribe la fuente.

Obviamente, hay partes de nuestro cuerpo que no podemos ver. Desafortunadamente, aún necesitan ser revisadas. Considera  invertir en un espejo de cuerpo entero. También puedes pedir ayuda a tu pareja, a un familiar cercano o incluso a un amigo. Cuando hagas una revisión de todo el cuerpo, empieza por la cabeza (incluido el cuero cabelludo) y ve bajando mirando todas y cada una de las partes del cuerpo, por delante y por detrás. Incluso tienes que revisar las uñas de las manos y de los pies. “Asegúrate también de revisar las zonas “ocultas”: entre los dedos de las manos y de los pies, la ingle, las plantas de los pies y la parte posterior de las rodillas”, dice WebMD.

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