Remedios caseros para quemaduras de sol dolorosas

Durante los largos meses de invierno, cuando los días son cortos y las noches largas, la mayoría de nosotros suspira por la luz del sol, que parece ser muy difícil de encontrar en los meses posteriores a Acción de Gracias y antes de Semana Santa. Pero, como se suele decir, “incluso las cosas buenas pueden resultar excesivas”, y una mayor exposición a la luz solar durante los meses de verano supone un enorme reto para la salud de las personas en todo el mundo.

Por esta razón, se nos dice que nos pongamos protector solar antes de salir, aunque solo sea para ir al supermercado. Para los días de playa, es necesario aplicar y reaplicar sistemáticamente el protector solar (sobre todo después de darse un chapuzón en el agua). Pero incluso las personas más reflexivas, o paranoicas, pueden olvidarse de aplicar protector solar cada hora, y los resultados pueden ser bastante desastrosos: una dolorosa y punzante quemadura solar que puede durar días y hacer que dormir, o incluso vestirse, sea increíblemente incómodo. Así que, si esto le ocurre a usted, o a un familiar, ¿qué remedios caseros existen para ayudar a superar este dolor y malestar? Veamos algunas opciones populares.

1. Bañarse

Una de las formas más sencillas y fáciles de aliviar el dolor y las molestias asociadas a las quemaduras solares es darse un baño. Incluso el simple hecho de sumergir la piel en agua fría o tibia puede ayudar a recuperar parte de su elasticidad e hidratación, proporcionando alivio durante el tiempo que esté en el baño y un rato después.

Sólo hay que tener cuidado con lo que mete en la bañera. Aunque siempre es tentador aprovechar esta oportunidad para aplicar todo tipo de jabones, champús y acondicionadores perfumados, algunas de estas sustancias pueden hacer que la piel se reseque (un resultado especialmente molesto para quien se está recuperando de una urticante quemadura solar). En su lugar, pruebe a disolver algunas sales de epsom en el agua; esto puede ayudar a refrescar y calmar la piel sin resecarla.

2. Bicarbonato de sodio

El bicarbonato de sodio puede hacer un buen trabajo absorbiendo todos los olores apestosos del refrigerador promedio, pero ¿sabía que también podría ayudarle a encontrar alivio a una dolorosa quemadura de sol?

Para que funcione, mezcle el bicarbonato de sodio con un poco de agua y aplíquelo suavemente sobre la piel quemada. Puede aplicarlo suavemente con una toalla suave o simplemente añadir el bicarbonato a un baño, en lugar de sales de epsom o jabón. Para obtener los mejores resultados, deje que el bicarbonato se seque en la piel (así que, si utiliza esto en el baño, piense en dejarse secar al aire en lugar de utilizar una toalla).

3. Vinagre de sidra de manzana

El vinagre de sidra de manzana tiene sus usos en el mundo de la cocina (sobre todo como ingrediente clave en los aderezos para ensaladas y adobos). Además, se ha convertido en una opción de alimentación saludable muy popular, ya que algunos expertos en nutrición afirman que puede ayudar a prevenir todo tipo de enfermedades: desde el cáncer hasta la diabetes y la obesidad.

Pero ¿sabía que también tiene beneficios tópicos (sobre todo cuando se aplica a la piel dolorida e irritada que ha estado expuesta al sol durante demasiado tiempo)? Mezcle aproximadamente una taza de vinagre de sidra de manzana con un poco de agua fría y aplique la mezcla suavemente sobre la piel con un paño facial. Al igual que el aloe, ayudará a calmar la piel.

4. Vinagre blanco

El vinagre blanco es, en general, un condimento bastante popular. Se utiliza a menudo en aderezos para ensaladas y adobos, y es una forma popular (junto con la sal gruesa) de añadir un sabor único a un plato de pescado y papas fritas.

Pero, al igual que el vinagre de sidra de manzana, también tiene beneficios cuando se aplica a una quemadura solar dolorosa. Puede mojar un paño pequeño en vinagre y agua fría antes de aplicar sobre la piel con suavidad, o puede añadir el vinagre y un poco de agua a una botella rociadora y gatillar sobre las zonas problemáticas de su cuerpo. Sólo asegúrese de evitar que el vinagre blanco entre en contacto con los ojos, ya que puede producir un doloroso escozor.

El vinagre de sidra de manzana y el vinagre blanco son calmantes que probablemente ya tenga a mano. El dermatólogo Carl Korn, MD, sugiere mezclar agua fría de la bañera con una taza de vinagre. “Es un gran astringente; alivia el dolor de las quemaduras solares”, dice Korn.

5. Verduras congeladas

Una quemadura solar es, en realidad, la forma en que el cuerpo trabaja para reparar las capas de la piel dañadas por los rayos ultravioletas del sol. Esa reacción conlleva inflamación e hinchazón -lo que puede producir una sensación de calor-. De hecho, a menudo se siente calor al tocar una quemadura solar, y eso no se debe a que el cuerpo ha atrapado el calor del sol. Se trata, simplemente, del cuerpo trabajando duro para restaurar la piel a su humedad y elasticidad naturales.

En cualquier caso, puede ayudar a calmar esta sensación de calor y escozor aplicando algo muy frío, como un paquete de verduras congeladas. Para obtener los mejores resultados, pruebe con verduras congeladas que se desmenucen fácil y uniformemente (como las arvejas congeladas). Una verdura más nudosa (como el brócoli o la coliflor) puede no aplicarse uniformemente sobre la piel, produciendo resultados desiguales y menos satisfactorios.

6. Trocitos de hielo

Una quemadura solar urticante produce una sensación de calor intenso en la piel, por lo que tiene sentido aplicar algo especialmente frío para aliviar el dolor y las molestias. Para ello, mucha gente echa mano de una bolsa de verduras congeladas (tales como arvejas congeladas). Pero ¿qué pasa si no tiene eso en su congelador?

Una alternativa -que la mayoría de la gente tiene en casa- son los trocitos de hielo. Su textura es similar a la de las arvejas congeladas, pero generalmente son más fáciles de adquirir, ya que muchos de los congeladores actuales producen tanto cubitos como trocitos de hielo triturado. Estos últimos son mejores porque, a diferencia de los cubitos, se amoldan a la forma que se los aplica, lo que significa que es menos probable que aumenten las molestias que ya está experimentando debido a las quemaduras del sol. Sólo tiene que meter esos trocitos de hielo en una bolsa ziploc y listo.

7. Beba más agua

A menudo se nos dice que debemos beber más y más agua, por diversas razones. Por un lado, una persona más hidratada tiene menos probabilidades de sufrir los síntomas de la deshidratación (desde la sensación de fatiga hasta el dolor de cabeza o la migraña). Además, estar completamente hidratado ayuda a que nuestros músculos funcionen de manera óptima, mejora nuestra digestión y puede ayudar a impulsar nuestro metabolismo.

Pero beber mucha agua también puede ayudarle a recuperarse de una dolorosa e irritante quemadura solar. La hidratación puede ayudar a devolver la humedad a la piel, ayudándola a recuperarse de los efectos deshidratantes del daño infligido por la sobreexposición a los rayos ultravioleta del sol.

8. Coma más fruta

Como se ha mencionado en otra parte de esta lista, una parte clave de la recuperación de una dolorosa quemadura solar es restaurar la humedad de la zona afectada mediante la hidratación. Eso significa beber más agua, pero también puede ayudar consumir alimentos sólidos que contengan mucha agua, y eso significa: comer fruta.

¿Tiene dudas? Piense que una rebanada típica de sandía contiene más de un vaso de agua, mientras que ciertos melones -incluidos el melón chino y el cantalupo- proporcionan aproximadamente el equivalente a un vaso de agua. Muchos otros tipos de fruta, desde las manzanas y las naranjas hasta las peras y la piña, contienen cantidades similares de agua. Por supuesto, la fruta también puede ayudar en muchas otras cuestiones de salud, como la digestión, porque contiene vitaminas, minerales y mucha fibra.

9. Untarse con leche

Se puede hacer mucho más con la leche que simplemente utilizarla para el café y los cereales de la mañana. Como la leche contiene una combinación única de grasa y proteína, puede ayudar a reducir la inflamación si se aplica con cuidado sobre la piel.

El proceso para hacerlo es bastante sencillo: coja un paño limpio para la cara y empápelo en un recipiente con leche fría. A continuación, coloque el paño sobre la zona quemada de la piel ejerciendo una leve presión durante unos 20 minutos. Repita este proceso cada pocas horas a lo largo de un día.

10. Aloe Vera (Planta)

El tratamiento clásico para una raspadura dolorosa también funciona con la piel enrojecida, inflamada y quemada por el sol: el aloe vera. Conocida como la “planta de las quemaduras”, algunos estudios han demostrado que el aloe vera ayuda en el proceso de curación cuando su pulpa interior, pegajosa y suave, se coloca suavemente sobre la piel. No obstante, algunos expertos médicos siguen siendo escépticos sobre su eficacia para ayudar a recuperarse de una dolorosa quemadura solar.

Si usted es creyente, no perderá nada probando el aloe vera. Para obtener los mejores resultados, cultive su propia planta de aloe vera en su casa para que esté disponible -de forma gratuita- cada vez que usted, o alguien de su familia, reciba demasiado sol.

11. Yogur

El yogur existe desde hace mucho tiempo y se ha utilizado en todo el mundo como alimento por sí solo, o como ingrediente clave en platos más complejos. Hoy en día, es muy popular -en gran parte debido a los recientes descubrimientos sobre sus cualidades probióticas, o bacterias “buenas”, que algunos estudios sugieren que pueden ayudar a la digestión y a evitar problemas de salud irritantes como el estreñimiento-.

Pero el yogur (que, al igual que la leche, contiene una mezcla única de grasas y proteínas) también puede ser útil para tratar las dolorosas quemaduras solares. Si se aplica directamente sobre la piel, puede ayudar a reducir la inflamación, además de proporcionar una sensación de frescura y calma. Para obtener los mejores resultados, utilice yogur natural, que no contenga todo el azúcar que se encuentra en muchos tipos de yogur destinados a ser ingeridos.

12. Lechuga

En realidad, hay dos maneras de utilizar la lechuga (la que está llena de agua) para ayudar a encontrar algo de alivio a una dolorosa quemadura solar. Por un lado, comer más lechuga: al contener tanta agua, puede ayudar a su cuerpo a recuperar la humedad perdida como resultado de la quemadura y comenzar a devolver la elasticidad a la zona afectada. Por supuesto, la lechuga no contiene calorías, aunque ofrece fibra, por lo que es una excelente opción para cualquiera que intente controlar mejor su peso.

En segundo lugar, la lechuga puede aplicarse directamente sobre la zona del cuerpo quemada por el sol (de forma similar a como se utiliza el aloe vera). Los expertos recomiendan hervir las hojas de lechuga, colarlas y dejarlas enfriar en la nevera durante unas horas. Esto hará que la lechuga emita un líquido que se puede aplicar con un paño o con compresas de algodón o, incluso, puede ponerse sobre la piel directamente.

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