Maneras de Acelerar la Recuperación luego de una Cirugía

Todos sabemos que los cirujanos son muy precisos y que los procedimientos quirúrgicos han avanzado muchísimo a lo largo de los años, pero lo cierto es que, un bisturí (o un láser) sigue atravesando tu cuerpo haciendo un hoyo en él por cualquiera que sea la razón. Mientras que estas incisiones son (por lo general) pequeñas, el cuerpo humano igual necesita tiempo para recuperarse.

Indiferentemente de si estás siendo atendido en un hospital o te recuperas desde casa, debes prepararte para concentrar tu energía en el proceso de recuperación. La razón y el tipo de cirugía determinará cuánto tiempo necesitará tu cuerpo para regresar a la normalidad, por eso aquí te compartimos 12 consejos para volver lo más rápido posible a tu estilo de vida luego de atravesar el bisturí.

1. Muévete Regularmente

A pesar de que puede percibirse contra-indicado, levantarte y moverte puede acelerar tu proceso de recuperación. Según recomienda Livestrong.com “debes levantarte de tu cama dos o tres veces al día y caminar tanto como te sea posible, o te indique tu doctor”. Si no puedes movilizarte, entonces opta por cambiar de posición sobre la cama cada cierto tiempo.

Esto puede requerir un poco de asistencia para que puedas levantarte de la cama de forma segura, pero no tengas miedo de pedir ayuda, especialmente cuando se trate de tu salud. Puede que también necesites conceder un tiempo a que tu dosis de medicamento para el dolor surtan efecto y puedas levantarte de la cama de manera más cómoda. Pídele a alguien que te ayude a caminar si presentas dificultad para balancearte.

2. Atiende tu Cicatriz

Es importante que el área donde se realizó la cirugía sane rápido para evitar el desarrollo de cualquier tipo de infección, y hay maneras de asistir este proceso. Si te lo permite tu equipo médico, envuelve la herida de una forma que le permita mantenerse hidratada y limpia. SurgerySupplements.com indica que “los estudios demuestran que las heridas hidratadas pueden sanar hasta 50% más rápido.”

A pesar de que algunas personas utilizan aceites ricos en vitaminas y lociones para mantener la piel hidratada, este método no es realmente efectivo, de acuerdo con la fuente, las cremas con vitamina E puede empeorar las cicatrices. Se sugiere utilizar vendas de silicona y cinta adhesiva quirúrgica, así como protector solar en barra para proteger la herida de los rayos UV por al menos un año hasta después de la cirugía para prevenir decoloración permanente.

3. Come Alimentos Nutritivos

Tu dieta se convertirá, claramente, en la gasolina de tu cuerpo para sanar y obtener los nutrientes necesarios para garantizar el menor tiempo de recuperación posible. UnityPoint.org indica que debemos intentar mantener una ingesta de alimentos regular, incluso si durante la recuperación el estómago sugiere otra cosa.

Los alimentos que ayudan a combatir la fatiga y promueven la recuperación de las heridas son aquellos que incluyen proteínas (pollo y huevos), vitamina C (frutas), B12 y hierro (huevo y pescados), así como fibra y probióticos (yogur y granola). Trata de evitar alimentos azucarados, ya que estos pueden promover la fatiga debido al cambio repentino de azúcar en el cuerpo.

4. Busca Apoyo Externo

Mientras que el equipo de enfermeras y doctores hacen lo mejor que pueden para ayudarte, no es mala idea que cuentes con alguien en tu equipo para que responda por ti luego de tu operación, recomienda el Washington Post.

Este amigo a familiar puede monitorear el lavado de las manos, ayudar a coordinar las mediaciones, y ser el puente para hacer las preguntas al equipo de salud cuando tú estés indispuesto o indispuesta para ello. Además, es realmente agradable poder contar con un ser querido a tu alrededor para que no te sientas solo o sola durante este proceso (solo asegúrate de que no sea alguien que te fastidie luego de una hora).

5. Haz Reservas de Sangre

El Dr. David Williams recomienda en su página web que hagas una reserva de tu sangre antes de la cirugía, indicando que “algunos de los pasos más importantes a tomar para la recuperación de una cirugía se dan antes de cruzar las puertas del quirófano”.

Estas “precauciones” antes de la cirugía llamada transfusión autóloga son claves si estás teniendo una cirugía que requiere transfusiones de sangre. Esto es más probable si tiene programada una cirugía como un reemplazo de cadera o incluso un procedimiento de bypass, asegura la fuente. Además, agrega que el riesgo de infección se triplica cuando se requiere una transfusión de sangre, pero un estudio de la Universidad de Michigan demostró que aquellos que hacen una reserva de su propia sangre tienen el menor riesgo de complicaciones posoperatorias en los primeros 100 días luego de la cirugía.

6. Evita una Larga Exposición al Sol

Si bien un poco de luz de sol es buena para promover la Vitamina D, la cual “es vital para la sanación de heridas y un buen número de funcionamientos corporales,” en exceso puede causar un problema, explica AdvacedTissue.com. Según la fuente, los rayos UV del sol pueden debilitar el sistema inmune.

También indica que las cicatrices de cirugías son más susceptibles a las quemaduras que otras áreas de tu piel, por lo cual, sugiere mantener el área afectada fuera de la luz de sol directa por al menos el primer año o se corre el riesgo a una decoloración permanente. Se recomienda el uso de protector solar de SPF-30 o más alto, así como el uso de ropa que cubra la zona.

7. Toma Suplementos

Mantener una dieta saludable durante el proceso posoperatorio es importante, tal como lo mencionamos antes, sin embargo, también puede ir fortaleciendo tu organismo con vitaminas antes del procedimiento, de acuerdo con MediCorx.com. “Empezar con una suplementación adecuada previa a la cirugía puede agilizar el lapso de recuperación, sin embargo, mantener el régimen posoperatorio sigue siendo necesario” indica la fuente.

Mientras que dosis extra de Vitamina C y E pueden ser de gran ayuda (consulta con tu doctor o farmaceuta sobre la dosis adecuada), también se recomienda Bromelania, la cual es una enzima que ayuda a descomponer las proteínas, ya que tiene propiedades antiinflamatorias sin las propiedades anticoagulantes de algunos medicamentos, indica la fuente.

8. Evita el Consumo de Alcohol

Un artículo de Reuters indica que aquellos que toman “más de un par de bebidas alcohólicas al día” puede experimentar más complicaciones posoperatorias que aquellas personas que toman poco o que no suelen tomar en absoluto. Las heridas se curan más lento y el cuerpo es más propenso a contraer infecciones cuando el cuerpo está plagado de alta cantidad de alcohol, de acuerdo a una cita de la fuente.

A pesar de que la fuente no menciona algún efecto positivo sobre cortar el consumo del alcohol previo a una cirugía ni tampoco indica cuándo hacerlo (otro estudio citado indicó que los riesgos se reducen si se deja de tomar al menos un mes antes de la fecha de la operación), lo recomendable es que lo converses con tu doctor si tomas más de un par de tragos al día y estás próximo o próxima a tener un procedimiento quirúrgico.

9. Evita tomar Baños o Nadar

VeryWellHealth.com explica que a pesar de la urgencia de tomar un rico y largo baño luego de una cirugía, no es algo recomendable. La fuente indica que se deben esperar al menos 2 semanas luego de la cirugía para tomar una baño en la tina, “a menos que el doctor haya indicado lo contrario.”

La razón de evitar los baños en la tina o nadar luego de una cirugía, es evitar el desarrollo de una infección en la herida, debido a que “la incisión se debilita cuando la pueda se humedece y se pone suave,” agrega la fuente, y advierte que remojar la piel puede causar que la pega u otros adhesivos que sostienen la incisión cerrada se caigan antes de tiempo.

10. Tose Seguido

Esto puede interpretarse como algo contradictorio, pero forzarte a toser luego de tu cirugía puede reducir las probabilidades de desarrollar problemas respiratorios (y en consecuencia, alentar tu recuperación), de acuerdo a WebMD, ya que “la anestesia interrumpe tu ritmo natural de respiración y con ello disminuye tus ganas de toser”, y como resultado la mucosa puede acumularse en tus pulmones.

Una de las posibles complicaciones de una cirugía es el colapso de un pulmón, lo cual se manifiesta como cambio de color en los labios por un tono azulado, dolor en el pecho, frecuencia cardíaca acelerada y dificultad para respirar, según la fuente. La mejor forma de ayudar a prevenirlo es levantarse y activar el cuerpo con movimiento. “Intenta toser para ayudar a limpiar tus pulmones de cualquier fluido y ayudarlos a re-inflarse” agrega WebMD. Toser luego de la cirugía ayuda a reducir las probabilidades de contraer neumonía, según otras fuentes.

11. Tose con Cuidado

VeryWellHealth.com dice que aquellas cosas a las cuales no les prestabas mucha atención, como toser o estornudar, pueden convertirse en un problema luego de una cirugía. “Resulta que si tienes una incisión abdominal, puede causar un daño severo a tu herida si toses o estornudas de la forma equivocada” explica.

De hecho alerta que un estornudo violento puede abrir una incisión quirúrgica. La fuente sugiere que protejas la herida aplicando presión cuando vayas a toser o estornudar.

12. Sigue las Indicaciones del Doctor

Esto puede parecer obvio, pero muchas personas pretenden que escuchan al doctor y luego hacen lo que les apetece. VeryWellHealth.com indica que debes seguir las indicaciones del doctor o doctora para recuperarte de la cirugía. Toma nota si lo necesitas y confía en su experiencia.

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