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Cómo calmar ataques de pánico y ansiedad severa

De repente y sin previo aviso, llega esa abrumadora sensación de temor y miedo… su corazón palpita tan fuerte que sus oídos retumban y la aparición repentina del pánico lo deja paralizado.

Si esto suena familiar, usted ha sufrido de un ataque de pánico antes. Para muchos, los ataques de pánico son más comunes. Pueden causarle depresión, temor de salir de la casa e incluso provocar que se retire totalmente de las actividades sociales que alguna vez disfrutó.

Sin embargo, se puede recuperar el control y es posible reducir los síntomas debilitantes de los ataques de pánico con los siguientes tratamientos…

1. Ejercicios de respiración

Respirar profundamente es una de las partes más importantes de la reducción de los síntomas durante un ataque de ansiedad. Esto se debe a que durante un ataque de ansiedad la persona empieza a híper-ventilarse (tomar respiraciones rápidas que cortan los niveles de dióxido de carbono en la sangre y causan mareos). Tomar el control sobre su respiración mediante ejercicios especiales de respiración que se centren en una respiración profunda desde el estómago en lugar de una respiración torácica superficial ayudará a su sistema nervioso a relajarse.

2. Terapia cognitiva conductual

La Terapia Cognitiva Conductual (TCC) trata los ataques de pánico al cambiar sus pensamientos acerca de la ansiedad, y de la Terapia Conductual — y la forma en que usted reacciona ante factores desencadenantes de ataques de ansiedad o pánico. Comienza con ayudarle a entender por qué sufre de ataques de ansiedad con la esperanza de reducir los síntomas y de identificar los factores desencadenantes de los ataques.

3. Ejercicios de relajación

Técnicas de relajación, como la meditación y yoga — a menudo se enseñan con el fin de fortalecer el control del paciente sobre su sistema nervioso para que pueda acudir a respuestas de relajación cuando los ataques de pánico lleguen. Por ejemplo, el yoga crea una sensación de euforia y calma que puede ser ejecutada en su rutina diaria para ayudar a que se relaje antes de entrar en una situación potencialmente estresante.

4. Terapia de exposición

La terapia de exposición enseña al paciente a tener control sobre su pánico al exponerlo a sensaciones físicas de pánico en un entorno seguro y controlado. Hay ejercicios diferentes — como la respiración y la simulación de un ataque de pánico — que pretende ayudar al paciente a lidiar con los síntomas de la ansiedad y a obtener un sentido de control sobre sus emociones.

5. Ejercicios de imágenes guiadas

Este tipo de terapia visual puede ayudar a una persona ansiosa a crear un lugar en su mente donde se sienta tranquilo y relajado. Las imágenes son diferentes para cada persona. Para algunos, su lugar seguro podría estar ubicado en su cama mientras que otros podrían encontrar la paz al visualizar la voz de un ser querido. Esta terapia le pide al participante que se centre en los detalles minuciosos de su lugar feliz, así su atención se focalice en un pensamiento relajante y no en su estrés.

6. Ejercicio

A menudo una mente acelerada puede calmarse con actividad física. Las endorfinas liberadas durante el ejercicio físico a menudo ayudarán a inundar el cuerpo y la mente con sentimientos de calma y felicidad. Empiece con ejercicios suaves tales como el ciclismo, la natación, caminatas o haciendo yoga.

7. Medicamentos con prescripción

En casos severos de ansiedad, los médicos pueden recetar medicamentos (por ejemplo, antidepresivos o tranquilizantes leves) para ayudar a calmar a la aparición de un ataque de pánico. Estos medicamentos trabajan para ralentizar la actividad cerebral y la sobre estimulación del sistema nervioso inmediatamente al producirse un ataque de pánico.

8. Terapia musical

Puede buscar la ayuda de un terapeuta musical, pero también puede crear una lista de reproducción con canciones suaves para escuchar cuando sienta que el estrés llegó. Estas canciones deben hacerlo sentir tranquilo y relajado. Si siente una ansiedad abrumadora, póngase los audífonos, cierre los ojos y céntrese completamente en la música, la letra o el ritmo para ayudar a disuadir la ansiedad.

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