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Los peores y más aterradores virus que amenazan su salud

Durante la década pasada, ha habido muchísima revuelo en los medios acerca de la llegada de nuevos virus que amenazan al público norteamericano. Si bien muchos afectan a una pequeña porción de la población, otros son altamente contagiosos, pueden causar daños a largo plazo o, en el peor de los casos, provocan la muerte. Junto con los virus llegan los malos entendidos, la histeria o la falta de recaudos necesarios. A fines de proteger tanto su salud como la de su familia, es importante que conozca la verdad acerca de los virus y de su diseminación. A continuación le brindamos toda la información que necesita conocer…

1. Clostridium difficile

La Clostridium difficile, o más conocida como C. difficile, puede provocar diarrea, dolor y calambres estomacales, al igual que fiebre y náuseas. La diarrea y las inflamaciones crónicas en el colon resultan ser súper peligrosas para su salud. Por desgracia, esta es una de las bacterias más comunes en los hospitales de Norteamérica porque se transmite fácilmente, lo que empeora la situación de los que residen allí. Si bien hay medicamentos para tratarla, los riesgos de padecer recaídas son altos.

La C. difficile, por lo general, surge de tomar medicamentos fuertes y a largo plazo, ya que estos eliminan muchos gérmenes útiles del tracto digestivo. Como consecuencia, las personas se vuelven susceptibles a desarrollar el virus, incluso al entrar en contacto con superficies contaminadas por heces. Si el personal del establecimiento o los pacientes no se higienizan correctamente, no cuesta mucho diseminar la enfermedad.

2. Neisseria gonorrhoeae

La neisseria gonnorhoeae (n. gonorrhoeae) es responsable del desarrollo de la gonorrea, una enfermedad de transmisión sexual (ETS). Es capaz de infectar distintas áreas del cuerpo, en especial, el tracto urogenital. La mejor forma de prevenir su transmisión es utilizar condones al tener relaciones sexuales. Hacerse análisis de ITS con frecuencia si tiene muchas parejas o ha comenzado a salir con alguien nuevo reduce los riesgos considerablemente. También puede pedirle a su pareja que se examine es otra solución eficiente de frenar el contagio.

Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés), muchos hombres experimentan una sensación de quemazón al orinar, segregan flujo inusual (de color blanco, amarillo o verde) o presentan sensibilidad en la zona de los testículos, aunque este último síntoma es menos común. Por otro lado, las mujeres sienten dolor o ardor al orinar, segregan más flujo y el sangrado es más abundante durante la menstruación. Los pacientes de sexo femenino están en riesgo de sufrir complicaciones mucho mayores cuando la n.gonorrhoeae se transforma en gonorrea, por lo que es importantísimo que se realicen pruebas de ETS con regularidad. Por desgracia, muchas aseguran no notar ningún signo hasta que la enfermedad ya ha avanzado demasiado.

3. Shigella

La Shigella se ha llegado a los medios hace muy poco tiempo. Es importante que las personas estén al tanto de su existencia, ya que la enfermedad ha llegado a Canadá y esta cerca de Estados Unidos. No se trata de nada nuevo; la bacteria ha afectado a personas en Norteamérica durante años. Forma parte de nuestra lista debido a que con el tiempo se ha modificado y se ha vuelto resistente a casi cualquier medicamento. Esto pone en riesgo a los individuos, en especial a los ancianos y a los niños.

Entre sus síntomas incluye diarrea con sangrado, fiebre, náuseas y vómito. Siempre ha sido tratada con antibióticos, aunque últimamente éstos han dejado de ser una solución precisa. La enfermedad se transmite por medio de alimentos no cocinados, al beber agua contaminada, por falta de higiene y hasta por contacto íntimo y sólo en casos muy especiales provoca infección. Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés), la bacteria del Shigella puede permanecer latente en las heces de un individuo hasta por dos semanas después de que la diarrea haya cesado.

4. Staphylococcus aureus resistente a la meticilina (MRSA, por sus siglas en inglés)

El MRSA se trata de un virus presente en centros de cuidado de la salud y se comenta que es resistente a casi cualquier antibiótico. Un estudio a pequeña escala demostró que existen ciertos medicamentos que pueden acabar con la cepa. Pero la lucha no ha acabado aquí; el MRSA es un tipo de infección nasal que, cuando aparece por primera vez, se manifiesta en forma de bultos rojos que pueden transformarse en abscesos.

Si esto sucede, se necesita atención médica de inmediato debido a que la bacteria puede permanecer en la piel y trasladarse a zonas más profundas. Según la Clínica Mayo, la MRSA puede generar infecciones en los huesos, en las articulaciones, en las válvulas del corazón, en los pulmones y en el torrente sanguíneo. Según el paciente y el grado de infección, el paciente podrá recibir o no un tratamiento y, en algunos casos, hay riesgos altos de mortalidad.

5. Enterobacterias Resistentes a Carbapenems (ERC)

Algunas noticieros han reportado más de 100 casos de CRE en un centro médico en Los Ángeles entre octubre de 2014 y enero de 2015. Esta bacteria puede causar neumonía, sepsis y otras complicaciones más graves. Ciertas cepas son resistentes a medicamentos y pueden hasta llegar a ser mortales. Cuando los medicamentos comienzan a fallar, se vuelve el virus más aterrador que existe.

Los hospitales y demás centros para el cuidado de la salud suelen ser el foco de exposición y de contagio de ERC. En su brote más reciente, es probable que la bacteria no haya sido removida de los utensilios utilizados en otros pacientes. Los CDC confirman que los pacientes que son sometidos a tratamientos con determinadas herramientas son más propensos a sufrir complicaciones. Se ha registrado que la cepa resistente a los medicamentos provoca la muerte en el 50% de los casos, por lo que es más que importante estar alerta y conservar la higiene en las salas de operación e inmediaciones.

6. Klebsiella Pneumoniae

Otra amenaza que se encuentra en los hospitales es el Klebsiella Pneumoniae y es extremadamente contagiosa y mortal. Entre las posibles complicaciones más severas están la neumonía, la meningitis y las infecciones en la sangre. El daño provocado a los pulmones se debe a la inflamación y a las hemorragias generadas por la bacteria. Además, tiene otra cosa en común con los casos detallados en este artículo; es resistente a los medicamentos y viene acompañada de otras complicaciones.

Según los CDC, la vía de contagio es respiratoria (y desencadena en neumonía), al ingresar al torrente sanguíneo, por medio de contagio físico con otras personas o alimentos afectados y a través del uso de utensilios médicos. Como sucede con el ERC, las personas que requieren catéteres o respiradores están en mayor riesgo de contraer Klebsiella pneumonia. La forma más eficiente y simple de detener la transmisión es mediante la higiene.

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