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Nueve hábitos saludables que los animales pueden enseñarle a sus dueños

Como dice el refrán, ¡no se le pueden enseñar trucos nuevos a un perro viejo!

Sin embargo, los profesionales de la salud afirman que como propietarios de mascotas podemos aprender mucho de nuestros amigos peludos de cuatro patas, entre las enseñanzas están estos nueve hábitos saludables inspirados en el comportamiento habitual de los perros y gatos…

1. Hacer caminatas diarias

Nuestros amigos de cuatro patas se benefician de muchas maneras de las caminatas diarias alrededor del parque o del barrio. Además de quemar el exceso de calorías y de controlar el peso, numerosos estudios demuestran que salir a dar una “c-a-m-i-n-a-t-a” diaria puede ayudar a prevenir la osteoporosis y la artrosis, así como también puede alejar la depresión y reducir el riesgo de padecer cáncer de mama y de colon y enfermedades como la diabetes tipo 2 … ¡y eso se duplica en los propietarios de dos patas!

2. ¡Vamos! ¡Póngase contento y juguetón!

Ya debe saber que se ve un poco ridículo jugando a coger la cuerda con su gato o luchando con su perro, pero es probable que no le importe. La buena noticia es que esa risa y esos juegos tontos pueden beneficiar la salud de su corazón, según un equipo de cardiólogos del Centro Médico de la Universidad de Maryland. Sus investigaciones vincularon el sentido del humor saludable con un corazón sano — ¡y esto confirma que la risa es realmente la mejor medicina!

3. “Aquí pescadito, pescadito”

Mi gato se precipita cuando detecta la apertura de una lata de atún — un bocadillo saludable que los seres humanos deberíamos consumir más, como dicen los investigadores de la Universidad de Rush. No sólo porque los peces son mucho más ricos en ácidos grasos saludables omega 3, sino que además los estudios demuestran que comer atún, salmón y trucha una vez por semana puede disminuir el riesgo de padecer enfermedades cardíacas y Alzheimer hasta en un 60%.

4. Tome una siesta

La mayoría de los gatos son unos profesionales de las siestas. De hecho, si fuese a ver qué está haciendo mi gato justo en este momento, ya sé que seguramente estaría aserrando troncos — una actividad muy saludable, según un estudio de la Escuela de Salud Pública de Harvard en Boston, el cual monitoreó los hábitos de siesta de 24.000 participantes. El estudio reveló que aquellos que tomaban siestas regularmente redujeron su riesgo de padecer enfermedades cardíacas relacionadas con la muerte a un 37% en relación con aquellos que pasaron de largo desde el amanecer hasta el anochecer ¡sin una breve siestecita!

5. Demostración de agradecimiento

Cuando llega a casa después de un largo día de trabajo, su perro probablemente esté en la puerta moviéndole la cola. Si ya pensaba que llegar a casa y encontrar un perro feliz le sacaría una sonrisa, se sorprenderá al saber que la demostración de agradecimiento de Fido es beneficiosa para él también. De hecho, un estudio conjunto entre los psicólogos de la Universidad de California y la Universidad de Miami demostró que aquellos que muestran gratitud (al reconocer la bondad de sus vidas) llevan una vida más feliz y optimista, con menos episodios de enfermedad ni visitas al médico.

6. Los masajes le hacen bien al cuerpo

Le será muy difícil ver un gato obtener un masaje en la panza sin dejarse llevar por el poder del tacto. Y el estudio del Instituto de Investigación del Tacto de la Universidad de Miami, en la Escuela Miller de Medicina, soporta todo ese ronroneo. Los científicos concluyeron que recibir un masaje o una caricia de un ser querido le hace bien al cuerpo — alivia la ansiedad, impulsa la salud inmune y disminuye los síntomas de varias enfermedades crónicas.

7. Mejore su concentración

¿Alguna vez ha visto un perro perseguir un balón o un gato tratando de acorralar una ardilla? No importa cuánto tiempo se tarden, los perros y gatos enfocan toda su atención en la misión que estén realizando hasta que finalmente atrapen esa pelota o roedor. Un estudio de investigación de la Universidad de Stanford señala que, a diferencia de nuestros compañeros peludos, los seres humanos que hacemos muchas tareas simultáneamente ponemos en peligro nuestra concentración, la calidad de nuestro trabajo y nuestra memoria cuando hacemos malabares con más de una tarea a la vez.

8. E-S-T-Í-R-E-S-E

Es curioso cómo los perros y gatos parecen estar haciendo yoga cuando se estiran — tanto así que existen nombres de posturas de yoga inspirados en ellos (es decir, postura del perro, pose del gato). Estirarse no sólo se siente genial, sino que también puede mejorar la flexibilidad, desarrollar fuerza muscular, ampliar el rango del movimiento de las articulaciones, mejorar el rendimiento atlético y disminuir el riesgo de lesiones, según una investigación de la Clínica Mayo.

9. Viva el presente

Cuando Fido corre sin correa por la playa y danza junto a las olas con el viento en su cabello, no puedo evitar inspirarme por su espíritu de “vivir el momento”. Sin embargo, un grupo de psicólogos de Harvard afirman que existe una relación positiva entre el enfoque y la felicidad y, cuando nuestros pensamientos comienzan a deambular, comenzamos a diluir el disfrute de la actividad que realizamos. Esto significa que si adoptamos un poco la filosofía de vida de Fido de vivir en el presente, al alinear así los pensamientos y las acciones, nuestra felicidad general mejorará.

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