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Once causas comunes de dolor de estómago

Seguramente se dé cuenta de lo que está por suceder cuando un malestar estomacal se acerca – hinchazón, gases y gran incomodidad. Sin embargo, descubrir la causa directa de su malestar es una tarea mucho más compleja cuando se trata de cualquier órgano abdominal (intestinos, hígado, páncreas, vesícula biliar, bazo y riñones).

Aquí le presentamos 11 de las causas médicas más comunes del dolor estomacal…

1. Intolerancia a la lactosa

Según el Instituto Nacional de Diabetes y de Enfermedades Digestivas y Renales, al menos el 65 por ciento de la población mundial sufre de intolerancia a la lactosa, un tipo de intolerancia alimenticia que provoca gases, hinchazón, ganas de eructar, indigestión, náuseas, diarrea y hasta cólicos después de haber consumido leche o algún derivado de la misma.

La intolerancia a la lactosa por lo general es causada por una deficiencia de la lactasa (el intestino delgado produce niveles más bajos de la misma, lo cual facilita la digestión) o por la mala absorción de la lactosa (la lactosa no digerida es absorbida en el colon). La mejor forma de reducir estos síntomas es evitar productos lácteos (como quesos, leche y mantequilla).

2. Intolerancia al gluten

La sensibilidad al gluten se describe como la intolerancia a una proteína presente en el centeno, el trigo y la cebada. No debe confundírsela con la enfermedad celiaca (también conocida como alergia al gluten), la cual es una reacción del sistema inmunológico que daña al intestino grueso e impide la absorción de los nutrientes en los alimentos. Incluso una pequeña cantidad de gluten puede causar dolor y daños severos al intestino en pacientes que padecen de la enfermedad celiaca.

Si es intolerante al gluten, por otro lado, consumirlo podría causarle cólicos, hinchazón, gases, diarrea y cansancio después de ingerir productos que contengan centeno, trigo o cebada.

3. Pancreatitis

La inflamación del páncreas (la glándula plana ubicada detrás del estómago en la parte superior del abdomen) definitivamente causará dolor abdominal— junto con una sensación de quemazón en la parte media o superior del abdomen que repercute en la espalda y que causa náuseas y, en algunos casos, vómito.

Los gastroenterólogos del Hospital Henry Ford en Detroit aseguran que el exceso de alcohol es la principal causa de pancreatitis aguda (repentina) y de pancreatitis crónica (duradera). Ambas pueden poner en riesgo su vida y afectar la forma en que su cuerpo procesa la glucosa (o azúcar).

4. Endometriosis

La endometriosis es una dolorosa enfermedad uterina que afecta a las mujeres. Es causada cuando las células de la pared uterina migran a otras áreas de la pelvis y provocan calambres abdominales, menstruación irregular, sangrado ocasional e incluso infertilidad.

Se necesita una ecografía de la zona pélvica para poder diagnosticar la endometriosis. Si se confirma, dependiendo de la gravedad, los anti inflamatorios, la terapia hormonal y la cirugía pueden ser opciones de tratamiento viables.

5. Úlceras

Según los expertos en medicina de Web MD, uno de cada diez estadounidenses desarrollará una úlcera péptica o gástrica a lo largo de su vida. No obstante, el ardor que se origina en el estómago o en el duodeno (la abertura del intestino delgado) será muy difícil de ignorar.

Las úlceras, por lo general, causan un dolor punzante en el centro de la parte superior del abdomen. Sin embargo, el dolor suele agravarse después de comer o al estar acostado debido a la presión ejercida en el estómago.

Si bien la secreción excesiva de ácido estomacal es considerado el principal culpable, las infecciones bacteriales, consumir ciertos medicamentos (como por ejemplo, AINEs, naproxeno), beber en exceso y fumar también son catalogados como causantes de las úlceras.

6. Cálculos biliares

Los cálculos biliares pueden causar inflamación abdominal dolorosa ya que se desarrollan piedras (partículas duras y sólidas compuestas de colesterol y pigmentos) dentro de la vesícula biliar—los órganos abdominales ubicados justo por debajo del hígado son responsables de almacenar y segregar bilis para llevar a cabo la digestión— y bloquean el tracto intestinal.

Los pacientes tienden a sentir un dolor punzante en la vesícula, la cual está ubicada en la parte superior derecha del abdomen, generalmente después de ingerir alimentos abundantes o muy grasos. La alimentación y la obesidad nos ponen en riesgo de desarrollar cálculos biliares. No obstante, la genética, la producción de estrógeno, la diabetes y la pérdida de peso repentina también afectan al individuo.

7. Diverticulitis

La diverticulitis se caracteriza por causar inflamación dolorosa y el desarrollo de divertículos, los cuales son pequeños hoyos en la línea del intestino grueso (o colon).

Como ciertos materiales extraños (como las heces) pasan a través del colon, estos diminutos sacos pueden bloquearse e hincharse. Los síntomas no son para nada agradables—van desde cólicos en la parte baja del estómago, sangrado del recto y en las heces e incluso la aparición de abscesos.

En casos más graves, pequeñas grietas (o perforaciones) pueden formarse en los intestinos y es necesario efectuar una cirugía.

8. Parásitos

Si le gusta nadar en lagos, estanques y piscinas poco higiénicos puede que esté en riesgo de tener parásitos, los cuales pueden causar diversos problemas en su estómago—entre ellos cólicos dolorosos, hinchazón, diarrea, náuseas, gases y malestar estomacal.

Según el Centro de Control y Prevención de Enfermedades (CDC) de los Estados Unidos, los parásitos, por lo general, el Criptosporidio y la Giardia en Norteamérica, residen en su tracto digestivo desde unos días a una semana de haber estado en contacto con ellos.

Tenga en cuenta que beber agua contaminada o bebidas no pasteurizadas (como la sidra de manzana) o ingerir alimentos contaminados o sin cocinar también pueden dejarle algún que otro parásito de regalo.

9. Síndrome del intestino irritable

El síndrome del intestino irritable (conocido como IBS por sus siglas en inglés) muchas veces causa cólicos estomacales, así como la alternancia entre constipación y diarrea, dolores e hinchazón extrema.

Los expertos en medicina determinarán si tiene IBS después de descartar una serie de enfermedades inflamatorias del intestino (como la colitis ulcerativa o la enfermedad de Crohn), las cuales también generan inflamación, úlceras, cicatrización y bloqueo en todas las partes del tracto digestivo).

Cabe aclarar que IBD e IBS no son lo mismo. La Clínica Mayo afirma que, mientras la IBS puede ser controlada con la alimentación apropiada y calmantes— la IBD puede provocar fatiga, desnutrición, pérdida excesiva de peso, sangrado rectal, infecciones y, en casos muy extremos, puede desarrollar cáncer (cáncer colorectal, por ejemplo).

10. GERD

La GERD (o enfermedad del reflujo gastroesofágico) afecta a la válvula que previene que el ácido estomacal se filtre en el esófago. A medida que dicha válvula se va debilitando, el contenido del estómago regresa al esófago en la parte trasera de la garganta, lo cual causa acidez, ardor en la parte inferior del pecho y molestia abdominal.

Este malestar empeora con la alimentación—especialmente si consume comidas abundantes y grasosas. No obstante, los síntomas pueden controlarse con antiácidos prescritos y bloqueadores H2, junto con la pérdida de peso, una buena alimentación y evitar comer de más.

11. Intoxicación por alimentos

La intoxicación por alimentos es una forma rápida de alterar su sistema digestivo. Es causada por la presencia de alguna bacteria molesta (como la salmonella) o de algún virus en su organismo; un brote de intoxicación lo llevará rápidamente a experimentar gases, cólicos, hinchazón, náuseas, diarrea y hasta vómitos.

Los síntomas de la intoxicación por comida suelen confundirse con la gastroenteritis (o gripe estomacal); no obstante, la primera desaparece a los pocos días de eliminar la comida del tracto digestivo. En pacientes mayores, muy jóvenes o con complicaciones subyacentes, esto puede ser fatal y requiere atención médica de inmediato.

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