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Diez alimentos ricos en grasas que están repletos de beneficios

Por lo general, las personas que buscan bajar de peso tienden a alejarse de cualquier alimento que contenga la palabra que comienza con “g” entre sus ingredientes. No obstante, se ha comprobado que muchos de ellos están repletos de beneficios para su salud. Muchos de los que solían clasificarse como poco saludables ahora forman parte de diversos planes alimenticios que apuntan a vivir una vida saludable. Es muy importante aprender a calcular las porciones y, ante todo, a leer las listas de ingredientes. Además, debe saber distinguir entre grasas buenas y malas sin olvidarse de los nutrientes que lo mantendrán saludable en el futuro.

No subestime a estos súper alimentos. ¡Se sorprenderá con todos los beneficios que tienen para ofrecer!

1. Aguacates

Los aguacates ocupan el puesto número uno de esta lista por una muy buena razón. Son ricos en grasas monoinsaturadas, que son beneficiosas para el organismo. Son hipercalóricos, pero también contienen fibras y potasio en grandes proporciones. Por otro lado, han demostrado ser muy efectivos a la hora de regular la presión sanguínea, un factor clave en la salud cardiovascular. Esta fruta (sí, es una fruta) está repleta de antioxidantes que promueven la salud ocular.

Si bien hay muchos que disfrutan del sabor y la textura cremosa del aguacate, otros no tienen la misma suerte. Sin embargo, esto no debería ser un impedimento para incorporarlo en su dieta. Puede agregar pequeñas rodajas a sus rollos vegetarianos o cortarlo en trocitos en su ensalada; es un sustituto delicioso para la mayonesa y puede aprovecharse en pastas o guacamole. Si su problema es el sabor, agréguele un poco de ajo o limón. Los aguacates maduros son más fáciles de preparar y le aseguro que no faltarán recetas novedosas en internet que le permitan sacar provecho de todas las bondades de esta delicia de color verde.

2. Aceite de oliva

Hay muchos motivos por los que las personas eligen la dieta Mediterránea — es saludable y rica en nutrientes y las ayuda a bajar de peso. Lo que la hace tan efectiva es el hecho de que incorpora aceite de oliva en muchas de sus recetas. Este es otro producto rico en grasas que, a su vez, está repleto de nutrientes tales como las grasas monoinsaturadas. Lo encontrará en las alacenas de cualquier hogar con raíces europeas y en todos los restaurantes Mediterráneos auténticos. Es un complemento exquisito para cualquier comida y su versatilidad facilita sus intentos por incorporarlo en su plan de alimentación.

Los beneficios del aceite de oliva son extensos. Se ha comprobado que es muy efectivo a la hora de reducir los riesgos de desarrollar ciertos tipos de cáncer, de disminuir la presión arterial y de equilibrar los niveles de glucosa en sangre en los diabéticos. Si bien es necesario llevar a cabo más investigaciones al respecto, este néctar natural está vinculado con el alivio de la artritis reumatoidea y de la diabetes tipo 2; de la misma manera, permite detener el avance de la osteoporosis. Las bondades no se acaban aquí y con el tiempo seguiremos descubriendo muchas más.

3. Salmón

El salmón es otro alimento rico en grasas y repleto de beneficios. Tanto es así que su consumo se ha incrementado considerablemente alrededor del mundo. Su textura carnosa es muy llenadora y una pequeña porción es más que suficiente para aprovechar todos sus nutrientes. Este tipo de pescado está repleto de proteínas y de ácidos grasos omega-3. Se ha demostrado que disminuye los riesgos de padecer enfermedades cardiovasculares y reduce las posibilidades de sufrir ataques cardiacos.

Como si esto fuera poco, el salmón protege su cerebro y sus articulaciones. Es un antiinflamatorio natural y se ha comprobado que puede prevenir el desarrollo de enfermedades como cáncer, depresión, Alzheimer, diabetes y asma. Puede hornearlo o prepararlo a la parrilla en forma de filetes; si opta por la variedad enlatada, recibirá una dosis extra de calcio, debido a que esta mantiene los pequeños huesos comestibles. Independientemente de cuál sea su preferido, vale la pena incorporarlo a su plan de alimentación. Hay muchos otros pescados con alto contenido de grasa que sirven de sustituto, por si no le agrada el salmón.

4. Huevos

Durante años, los huevos fueron muy mal vistos por la comunidad alimenticia. Muchas personas los evitaban y los expertos les sugerían a sus pacientes que se limitaran a comer sólo la parte blanca, debido a que la amarilla estaba repleta de grasas y de colesterol malo. Con el paso de los años y cientos de investigaciones de por medio, se llegó a la conclusión de que la yema está llena de nutrientes y las grasas y el colesterol en realidad eran buenas para su corazón.

Estos alimentos naturales contienen muchísimas vitaminas, HDL (colesterol no dañino), antioxidantes y constituyen una fuente importante de proteínas. En cuanto a sus beneficios, se ha descubierto que protegen la salud ocular, disminuyen los riesgos de padecer accidentes cerebrovasculares y lo mantienen satisfecho por mucho más tiempo; como verá, es todo lo contrario a lo que se creía en un principio. No obstante, se recomienda que algunos individuos que padecen determinadas enfermedades, tales como diabetes, restrinjan su consumo.

5. Frutos secos

Los frutos secos suelen ser evitados por su alto contenido de grasas, aunque también están repletos de beneficios. Tan sólo un puñado es suficiente para obtener su dosis de grasas monoinsaturadas y de omega-3. Según la Clínica Mayo, esos ácidos grasos ayudan a reducir los riesgos de desarrollar enfermedades cardiovasculares, disminuyen los niveles de colesterol y regulan la coagulación sanguínea. Como si esto fuera poco, son alimentos llenadores y son ricos en proteínas.

Lo mejor de todo es que previenen la aparición de determinados tipos de cáncer, lo ayudan a bajar de peso, protegen sus huesos, mejoran el aspecto de la piel y hasta estimulan la función cerebral. No todos los frutos brindan los mismos beneficios pero las almendras, los pistachos, las castañas de cajú, las nueces y las pecanas son excelentes bocadillos naturales. Opte por las variedades sin sal, tostadas o crudas para evitar el exceso de sodio.

6. Coco

Los cocos son bastante grasos pero, a su vez, ofrecen diversos beneficios para su salud. Ya sea en forma de aceite, en hojuelas o en productos derivados, las propiedades siempre están presentes; lo protegen del ataque de los virus, controlan los niveles de glucosa en sangre, aceleran el metabolismo, elevan el colesterol HDL (el bueno) y mejoran la digestión.

Como si esto fuera poco, hay miles de recetas disponibles en Internet que le permiten sustituir la manteca y demás aceites por el extracto de coco. Una buena forma de incorporarlo es en sofritos o en productos horneados; definitivamente constituye una opción mucho más saludable que las tradicionales.

7. Linaza

La linaza es una fuente excelente de ácidos grasos omega-3, fibras y fitoquímicos. La gran cantidad de nutrientes presentes en estas semillas ha demostrado mejorar la salud de diversas maneras y es por eso que muchas personas que llevan un estilo de vida equilibrado se han acostumbrado a incorporarlas en sus comidas. Una pequeña cantidad es suficiente para aportarle una dosis de proteínas a su licuado después de ejercitarse. Una de las bondades más importantes de la linaza es que ha sido vinculada con la reducción de la presión arterial.

Las propiedades de las semillas de la planta Linum usitatissimum no se acaban aquí. Muchos estudios las relacionan con la reducción de los riesgos de desarrollar cáncer de piel y de hígado al igual que con la disminución del colesterol malo (en investigaciones realizadas en grupos de hombres), la mejora de la digestión y el alivio de la inflamación. Más allá de los beneficios físicos, previenen la aparición de enfermedades psicológicas, en particular, la depresión. Según la Clínica Mayo, la linaza molida es mejor que la de grano, debido a que el organismo la digiere mejor y así aprovecha más los nutrientes.

8. Mantequilla de maní

Los emparedados de mantequilla de maní y jalea son uno de los bocadillos más populares, aunque en este último tiempo este producto ha sido prohibido en muchas escuelas Norteamericanas como medida para prevenir episodios alérgicos. Sin embargo, si no tiene problemas para consumirla, es muy sensato de su parte incorporarla a su dieta. La mantequilla de maní es una fuente saludable de potasio, fibra, proteínas y grasas insaturadas (que no son dañinas para el organismo). Además, es capaz de reducir los riesgos de sufrir enfermedades cardiovasculares y diabetes, acaba con la grasa abdominal, lo mantiene satisfecho por mucho más tiempo (por lo que lo ayuda a bajar de peso), le aporta energía y refuerza su sistema inmunológico.

No obstante, para aprovechar al máximo las bondades de este alimento es necesario conseguir el apropiado. Algunas marcas contienen muchísimos ingredientes innecesarios y poco saludables junto con colorantes y endulzantes que pueden causar aumento de peso. Busque las variedades naturales; al leer las etiquetas, notará la diferencia en los niveles de azúcar y sodio y hasta descubrirá los ingredientes artificiales presentes en las formas procesadas.

9. Mantequilla de almendra

Muchas veces nos cuesta entender cómo un alimento graso puede ser bueno para la salud y, a su vez, ayudarnos a bajar de peso. Sin embargo, muchos productos ricos en grasas son elementos esenciales en una dieta equilibrada. Este es el caso de la mantequilla de almendra, que está repleta de grasas saludables y de componentes nutritivos. Además, ha sido vinculada con el fortalecimiento óseo y con el incremento de energía y, de la misma manera, reduce los riesgos de padecer enfermedades cardiovasculares, normaliza los niveles de glucosa en sangre y protege su piel.

Incluso una pequeña porción (lo que unta en su tostada, por ejemplo) contiene dosis considerables de vitamina E. Debido a que las almendras contienen fibra, se sentirá satisfecho por más tiempo. Constituye una buena alternativa para las personas que estén acostumbradas a picar entre comidas, ya que aliviará los antojos con tan sólo unas cucharadas. Al comprar mantequilla de almendra deberá seguir los mismos consejos que con la mantequilla de maní. Busque variedades naturales sin tanta azúcar y sodio y, en lo posible, evite los ingredientes artificiales y aditivos.

10. Chocolate amargo

El último apartado le sacará una sonrisa a más de un amante de los dulces. Si necesitaba otra excusa más convincente para comer chocolate, ¡aquí la tiene! La variedad amarga está repleta de grasas pero, al consumirla en pequeñas porciones, le aporta grandes beneficios. Por más que contenga un pequeño porcentaje de grasas, el consumo moderado (1 ó 2 porciones) es más que suficiente para aprovechar sus bondades. Como si esto fuera poco, esta delicia aporta fibras y antioxidantes que lo protegen de sufrir enfermedades cardiovasculares, cuidan su piel y disminuyen el colesterol dañino.

Entre otras cosas, se lo ha vinculado con la reducción de la grasa abdominal (un problema importante para varios) y con la pérdida de peso. Cabe destacar que el chocolate amargo con 70% de cacao es ideal. Por desgracia, el blanco o con leche no cuenta con las mismas propiedades. Recuerde, a veces un pequeño cuadradito de chocolate puede acabar con esos antojos dañinos. ¡Téngalo en cuenta la próxima vez!

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