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Llene su jornada laboral de bienestar

¿Acaso la frase “el que mucho abarca, poco aprieta” le parece válida?

Si los plazos que se avecinan, las políticas de la oficina, el estrés constante de la tecnología y la falta de tiempo libre lo tienen prácticamente instalado en su oficina, puede que su estrés tanto físico como mental esté implorándole un poco de equilibrio.

La buena noticia es que puede crear un ambiente laboral más saludable y relajado que le ayudar a sentirse mejor, a verse mejor, a comer de manera más saludable, a tener más actividad física y, por supuesto, a reducir el estrés por medio de estos diez simples cambios …

1. Comience el día laboral con un desayuno saludable

La razón número uno por la cual su motor se agota antes del mediodía, sin mencionar ese ataque de antojos que lo hace devorar bocadillos a las 3 de la tarde, es no comer un desayuno nutritivo, ¡o simplemente, no desayunar en absoluto! Enfóquese en comidas mañaneras que sean altas en carbohidratos complejos (como la avena), las proteínas bajas en grasas (como el yogur griego o la leche de almendras), las grasas saludables (como las nueces y los huevos) y las frutas y verduras frescas. Si no acostumbra comer a la hora del desayuno, comience con una taza de yogur con fruta y asegúrese de mantenerse alejado de los almidones blancos (es decir, pan blanco y rosquillas) y de los pasteles llenos de azúcar.

2. Establezca su estado como no disponible

Si está prácticamente amarrado a su teléfono de trabajo o a su computador portátil o tableta, hágase un gran favor y prohíbase trabajar en casa, haga de éste un momento de relajación. Eso significa que puede ponerse como disponible durante las horas laborales, pero desconectarse del trabajo cuando llegue a su casa — esto aplica incluso si trabaja desde casa. Estos límites saludables le permitirán concentrarse en lo que es importante (la familia, las mascotas, los amigos, las actividades sociales, los pasatiempos y USTED) cuando no esté en la oficina, con el fin de que al otro día pueda volver al trabajo con su batería recargada y ser realmente productivo.

3. Cultive algunas plantas

Para que no esté en estado vegetativo al mediodía en su escritorio, adorne su espacio laboral con un poco de vegetación — plantas, pequeños arbustos e incluso hierbas. Cultivar plantas le ayudará a desintoxicar ese aire rancio de su oficina saturado de químicos y toxinas (presentes en los muebles y en las alfombras), a reducir el estrés oxidativo (o contrarrestar el daño de los radicales libres en el cuerpo) y a traer un poco de la naturaleza exterior al interior.

4. Postura perfecta

Sentarse erguido como su madre siempre le dijo es realmente bueno para su salud — ¡gracias mamá! Físicamente, mantener una buena postura en la silla del escritorio protege la espalda de lesiones repetitivas y apoya los músculos desde su torso. Pero también existen beneficios mentales; según una investigación publicada en la Revista Europea de Psicología Social, una buena postura aumenta la autoestima y refuerza la autoconfianza. ¡Así que demuéstrese algo de amor propio, levante esos hombros, saque el pecho y eleve la barbilla!

5. Tome un paseo

Aunque sólo tenga un descanso para almorzar de 20 minutos, uso ese tiempo para salir de la oficina y tomar una caminata alrededor de la manzana. Si permanece sentado la mayor parte del día, es importante que se ponga de pie y se estire con frecuencia para prevenir lesiones por esfuerzo repetitivo. Así que haga una excusa para ir al baño en otro piso, para tomar un café en la cocina más lejana de la oficina y ofrézcase a recoger los suministros de oficina cuando un compañero de trabajo necesite más ganchos de papel.

6. Dé la cara

Sé que es mucho más fácil y rápido responderle a su jefe por medio de un correo electrónico — aunque su escritorio esté a menos de 50 pies que el suyo. Sin embargo, hablar cara a cara, o realmente hacerle frente a una pregunta o conversación en persona, fomentará la colaboración humana y el trabajo en equipo, mantendrá activo el cerebro y le brindará un descanso del tiempo que pasa sentado en una silla durante todo el día.

7. Despeje y relaje

Si su escritorio tiene una nube llena de estrés encima, échele un vistazo a su desordenado escritorio. Si trabaja en un ambiente desordenado, es probable que esto lo esté estresando, según un estudio publicado en Psychology Today. Los resultados apoyan el hecho de que el desorden envía señales a nuestro cerebro de que tenemos trabajo sin acabar, los cual nos sobrecarga de estímulos visuales y táctiles que nos distraen del trabajo pendiente. Así que tome un descanso rápido de 10 minutos antes del final de su jornada laboral y arregle su espacio de trabajo para no regresar al trabajo alterado y agobiado.

8. Tome meriendas saludables como las ardillas

Inspírese con las ardillas. Nuestros peludos amigos siempre se aseguran de tener bocadillos saludables al alcance de la mano para no tener hambre durante el invierno. Esconda en su escritorio una variedad de frutas saludables, almendras crudas, frutos secos, barras de granola natural y tés de hierbas para evitar un desvío hacia la máquina expendedora en busca de Cheetos o chips a las 3 de la tarde.

9. Beba mucha agua

Una fuente común de hambre equívoca es la deshidratación. A menudo sentimos ganas de un bocadillo, cuando en realidad estamos necesitando una buena dosis de H2O. Así que llene una botella grande de agua y manténgala al lado de su escritorio todo el día. Cuando esté vacía, llénela o haga un viaje a la cafetería para beber un hidratante té de hierbas. Si no le gusta el sabor del agua sola, intente ponerle rodajas de limón, lima, naranja o pepino para obtener una intensa infusión.

10. E-S-T-Í-R-E-S-E y respire

“Tome un respiro,” comprenda la importancia de este término y tómelo de manera literal en momentos de tensión. Los pequeños respiros diarios pueden ser practicados según sea necesario durante el día para reducir el dolor muscular y el estrés, para mejorar la concentración, para bajar la presión arterial y para calmar su mente y su cuerpo. De hecho, Laura Maciuika, psicóloga clínica y autora de Conciencia Tranquila: Las Llaves a la Libertad de la Tensión y Preocupación, sugiere tomarse un tiempo para una breve meditación con suaves estiramientos a la hora del almuerzo, cuando se sienta ansioso durante el día y al final de la jornada laboral para crear una frontera clara entre el trabajo y el resto de la noche.

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