Herpes Labial ESP

Ocho maneras de combatir el herpes labial

‘¡No, otro herpes no!’ es lo que suelo decir cada vez que siento ese hormigueo tan familiar en mis labios o alrededor de mi boca. Sé que en cuestión de días aparecerán las ampollas, el dolor y costra antiestética. Si sufre de herpes simple (tipo 1) como yo, esta situación es más que común en su vida. Aparecen de repente y, por lo general, como consecuencia de la exposición excesiva al sol, de periodos de mucho estrés, por falta de sueño o durante su ciclo menstrual.

Por fortuna, después de tantos años de lucha contra las úlceras, sé que es vital tener estos elementos a mano…

1. Frío y calor

Un grupo de investigadores del centro médico Milton S. Hershey de la Universidad Estatal recomienda alternar la aplicación de frío y calor en la zona afectada para aliviar el dolor que producen las ampollas y reducir la hinchazón.

Puede aplicar un cubo de hielo y luego una compresa caliente directamente sobre el herpes. Este estudio asegura que si el tratamiento se realiza a tiempo (apenas el paciente comienza a sentir las molestias), las ampollas que resultan son mucho más pequeñas que las comunes.

2. Aspirinas

Además de reducir el dolor y la aparición de úlceras, las aspirinas recetadas por los expertos aceleran el proceso de cicatrización de esas ampollas tan molestas.

De hecho, un estudio publicado en la revista Annals of Internal Medicine, recomienda utilizar 125 miligramos de aspirina al día para combatir el virus activo del herpes simple tipo 1. Por supuesto, lo mejor es comenzar con el tratamiento en cuanto aparezcan las primeras molestias.

3. Sacos de té fríos

Al igual que las compresas frías, una bolsa helada de té está repleta de propiedades medicinales muy útiles para quienes sufren de herpes simple. De hecho, el Dr. David Rakel, un profesor de la Universidad de Wisconsin y el autor del libro Integrative Medicine, asegura que los flavonoides del té impiden el desarrollo del virus.

Aplicar compresas frías directamente sobre las úlceras por 15 ó 20 minutos disminuye la inflamación y el enrojecimiento y restaura el tejido dañado por el virus del herpes simple (tipo 1).

4. Aceite de árbol de té

El aceite de té de árbol (o melaleuca) se extrae de la planta Melaleuca alternifolia, oriunda de Australia y Nueva Zelanda. Las hojas se utilizan para preparar un aceite esencial de color amarillento y con aroma fuerte. Este extracto natural sirve como base de tratamiento para diversas enfermedades de la piel — desde acné hasta úlceras — gracias a sus propiedades antisépticas.

A pesar de los debates existentes, considero que este elemento natural contribuye notablemente con la reducción del tamaño de las primeras úlceras y acelera la cicatrización. Diluyo este líquido poderoso con un poco de aceite de oliva y lo aplico directamente sobre las úlceras con un algodón limpio.

5. Inyecciones de cortisona

A pesar de que las agujas nunca sean de lo más placentero, soportar durante una semana completa la presencia de un herpes labial tampoco lo es. Un dermatólogo de la ciudad de Nueva York, el Dr. David Colbert, recomienda las inyecciones de cortisona.

Por supuesto que estas inyecciones contienen cantidades súper diluidas de cortisona. Este tratamiento no es para cualquiera, ya que resulta bastante doloroso. No obstante, el Dr. Colbert sostiene que si se aplica la inyección durante las primeras fases del herpes, la inflamación disminuirá notablemente.

6. Equinácea

Por lo general, asociamos la equinácea con la congestión nasal o con el dolor de garganta, pero resulta que esta hierba también es capaz de disminuir la duración de los episodios de herpes –y si se la administra a tiempo, puede hasta prevenirlo.

Según una investigación publicada por la revista Journal of Medical Virology, aquellos pacientes que ingieren una cápsula de 300 miligramos de equinácea cuatro veces al día durante un brote de herpes experimentan un proceso de curación mucho más rápido. Después de todo, esta planta es muy popular por su habilidad para reforzar el sistema inmunológico y para erradicar virus y bacterias.

7. Óxido de Cinc

Un gran equipo de investigadores del centro médico de la Universidad de Maryland han demostrado que el óxido de cinc impide que el virus de herpes simple tipo 1 (HSV) se multiplique. Los efectos fueron positivos tanto para el HSV-1 como para el HSV-2.

Cierta investigación, también llevada a cabo por este centro médico, descubrió que aquellos pacientes que se aplicaban una crema con óxido de cinc directamente sobre las úlceras notaban que los síntomas se reducían y que el proceso de cicatrización se aceleraba considerablemente.

8. Evite consumir alimentos ricos en L-arginina

Los aminoácidos son un pilar esencial para lograr el bienestar y la salud general. No obstante, si es una de las víctimas del herpes simple tipo 1, lo peor que puede hacer es consumir alimentos ricos en aminoácidos como la L-arginina.

Ciertas investigaciones han demostrado que los virus del herpes (tanto 1 como 2) necesitan de ese aminoácido para sobrevivir y multiplicarse. Para evitar brotes molestos y dolorosos, los expertos del centro médico de la Universidad de Maryland recomiendan evitar alimentos con altos niveles de L-arginina — entre los que se incluyen, y lamento decirlo, los chocolates, la cerveza, la gelatina, el algarrobo, el germen de trigo, la carne de coco, las harinas, las nueces, las almendras, el maní, las castañas de cajú, las pecanas y la avena.

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