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Diez tratamientos contra el asma

El asma es una de las enfermedades respiratorias más frustrantes y, a la vez, peligrosas que existen. Por lo general, provoca espasmos causados por la oclusión de los bronquios y bronquiolos, que dificultan la respiración y la vuelven sibilante. En definitiva, aquellos que padecen la afección sienten que sus pulmones trabajan a medias.

Como consecuencia, las personas afectadas se ven obligadas a dejar de participar en todo tipo de actividades físicas, desde deportes hasta simples caminatas por el parque. Estas limitaciones vienen acompañadas de sentimientos de aislamiento, debido a que los pacientes se involucran de forma menos activa en eventos sociales y familiares por miedo a sufrir un ataque repentino. No se desanime, a continuación le presentamos diez soluciones útiles…

1. Corticoesteroides inhalados

Por lo general, estos son los medicamentos que más recetan los médicos a los asmáticos. Si los usa de manera apropiada, pueden reducir de forma significativa tanto la intensidad como la gravedad de los síntomas más típicos, como dificultades al respirar y ataques de tos.

Por desgracia, este tratamiento presenta algunas desventajas. Según la clínica Mayo, los corticoesteroides sólo sirven una vez que el episodio asmático se haya desencadenado – es decir, son herramientas de emergencia. Además, si no los utiliza con la frecuencia indicada, no notará grandes avances en su salud. Este es un factor a tener en cuenta en el caso de niños olvidadizos y de los adultos con problemas de memoria.

2. Antagonistas del receptor leucotrieno

Los antagonistas del receptor leucotrieno son medicamentos hormonales para el asma que se administran por vía oral. La Asthma Society of Canada asegura que este tipo de tratamiento es muy efectivo, debido a que detiene la reacción química que provoca la inflamación de los pulmones y que dificulta la respiración.

En la mayoría de los casos, esta no suele ser la primera alternativa sugerida por los especialistas. Primero, se recetan corticoesteroides inhalados y, si no hay avances en la salud del paciente, se recurre a los antagonistas del receptor leucotrieno. Al tratarse de píldoras en lugar de inhaladores, son mucho más fáciles de utilizar, especialmente en niños y ancianos. Si bien tienen menos efectos secundarios que los de los inhaladores, la efectividad también lo es.

3. Agonistas beta-adrenérgicos de acción corta

Los antagonistas beta-adrenérgicos de corta duración ayudan a relajar los músculos que se encuentran alrededor de las vías respiratorias. En la actualidad, existen dos tipos de agonistas beta-adrenérgicos en el mercado: los de acción corta y los de acción prolongada.

Los de acción corta actúan 5 minutos después de haber sido administrados y su efecto dura de 4 a 6 horas. A diferencia de los de acción prolongada, estos tienen impacto inmediato, por lo que son ideales para frenar ataques de asma repentinos. Sin embargo, no pueden usarse más de una o dos veces por semana.

4. Agonistas beta-adrenérgicos de acción prolongada

A diferencia de los agonistas beta-adrenérgicos de acción corta, el efecto de los de acción prolongada puede extenderse hasta por 12 horas. La American Thoracic Society (ATC) los considera medicamentos de mantenimiento, es decir, que deben administrarse durante un tiempo para poder aprovechar al máximo sus beneficios.

Este tratamiento ha sido diseñado para pacientes con problemas de asma frecuentes — que experimenten complicaciones respiratorias con regularidad y que deban recurrir a los agonistas beta-adrenérgicos de acción corta más de un par de veces a la semana. Entre los productos que contienen agonistas beta-adrenérgicos de acción prolongada se incluyen Advair y Symbicort. Muchos de ellos contienen esteroides que ayudan a relajar los músculos que rodean las vías respiratorias.

5. Antihistamínicos

Los antihistamínicos son muy útiles para controlar el asma. Sin embargo, debe saber que algunas marcas comerciales como Allegra® o Benadryl® presentan efectos secundarios significativos, tales como somnolencia. Además, FamilyDoctor.org asegura que ciertos antihistamínicos pueden interferir con el uso de otros medicamentos, por lo que es importante consultar a su médico antes de incorporarlos a su tratamiento.

En términos generales, son una alternativa eficiente para tratar episodios asmáticos menos intensos y frecuentes. Aquellos que experimentan dificultades ocasionales para respirar deberían consultar a un experto lo antes posible.

6. Xolair®

Xolair®, también conocido como omalizumab, es un anticuerpo que ha sido diseñado para minimizar las reacciones alérgicas del organismo. Su uso es recomendable para aplacar los síntomas severos del asma en adultos y niños de más de 12 años. Si bien no detiene los ataques, es una alternativa eficiente para cuando muchas otras medicinas no den resultado.

En otras palabras, Xolair® es para casos severos de asma. De hecho, ha sido creada para pacientes cuya vida está en riesgo a causa de la enfermedad. Cabe aclarar que los efectos secundarios del medicamento son bastante significativos. En algunas ocasiones, las personas experimentan reacciones alérgicas considerables después de administrarse el medicamento. Debe inyectárselo una vez cada dos o cuatro semanas.

7. Inyecciones contra la alergia

Es probable que haya escuchado hablar personas con alergias estacionales severas que se aplican inyecciones una vez a la semana o una vez al mes, según la gravedad de su situación. Dichas inyecciones — que contienen una cantidad reducida del alérgeno (lo que le produce alergia al paciente) — también puede utilizarse para tratar el asma.

En definitiva, actúan de manera similar a una vacuna. El objetivo es crear resistencia al invasor. Una gran cantidad de investigaciones llevadas a cabo por WebMD han demostrado que las inyecciones contra la alergia son tan efectivas como los esteroides inhalados a la hora de tratar el asma, lo que resulta bastante útil en las personas a las que les resulta demasiado tedioso manejar inhaladores.

8. Corticoesteroides orales

Los corticoesteroides orales son ideales para aquellas personas con problemas para utilizar inhaladores. Han sido diseñados para reducir la hinchazón en las vías respiratorias y les permite a los pacientes respirar con mayor facilidad.

Según la fundación médica Palo Alto, este tipo de tratamiento dura sólo días o semanas, a fines de que el organismo pueda desarrollar su propia resistencia natural a la inflamación. Si bien son más fáciles de usar que los inhaladores, sus efectos secundarios son mucho más visibles y afectan distintas partes del cuerpo, además de las vías respiratorias.

9. Teofilina

La teofilina es un tratamiento muy popular para el asma y está disponible en distintas presentaciones, entre las que se incluyen píldoras, cápsulas, gotas e inyecciones. Al igual que el resto de los tratamientos, su objetivo es reducir la inflamación en los pulmones para facilitar la respiración de los pacientes.

WebMD asegura que este medicamento es muy efectivo en casos leves y moderados de asma y que puede combinarse con corticoesteroides inhalados. En la mayoría de los casos, su médico recurrirá primero a los inhaladores y, si esto no funciona, le recetará teofilina. Como mencionamos anteriormente, la principal ventaja de esta alternativa es que puede combinarse con otras medicinas.

10. Tratamientos combinados

A veces, el tratamiento más efectivo para el asma consiste en combinar medicamentos. Una solución muy común consiste en usar un broncodilatador de acción prolongada (LABA, por sus siglas en inglés) junto con un corticoesteroide inhalado.

Según la Asthma Society of Canada, si se lo administra correctamente, este método hace que el broncodilatador expanda las vías respiratorias y que los esteroides inhalados reduzcan la inflamación del sistema respiratorio. Por desgracia, los efectos secundarios no pueden evitarse e incluyen taquicardia, intranquilidad e irritación en la zona de la garganta.

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