Formas naturales de limpiar el hígado

Piense en su hígado como el ama de llaves o el personal de mantenimiento de su cuerpo. Realmente, el hígado es responsable de limpiar el cuerpo de las toxinas (es decir, los alimentos procesados, químicos en productos para el cuidado corporal, alcohol) para hacer que sus órganos internos funcionen eficazmente. Básicamente, entre más toxinas tome, más estrés sufrirá el hígado.

Tal vez sea el momento de dar un merecido descanso a su esforzado hígado poniendo en práctica los siguientes 15 alimentos naturalmente depurativos…

1. Jugo de limón

El limón tiene una capacidad limpiadora natural. Basta con mirar en su cocina para ver cuántos productos de limpieza tienen limón como ingrediente. De hecho, si utiliza limpiadores ecológicos o caseros, no necesita mucho más que el limón para dar a su cocina un olor limpio, vivo y refrescante. Pues bien, lo mismo ocurre con el interior de su cuerpo.

Yo lo bebo a primera hora de la mañana: un chorrito de jugo de limón en un vaso de agua tibia. Se trata de un conocido y natural empujoncito para el órgano de depuración del cuerpo. La acidez del limón despierta los nervios del sistema digestivo y del hígado para favorecer una digestión sana y unos movimientos intestinales más óptimos.

2. Aguacates

Resulta que, además de ser una gran fuente de grasas saludables, el delicioso y cremoso aguacate es excelente para el hígado. De hecho, un estudio japonés descubrió que los aguacates están repletos de compuestos que protegen al hígado de las toxinas dañinas (como la galactosamina). Estos compuestos (en los que los aguacates son ricos) ayudan a proteger al hígado de daños a largo plazo.

El estudio japonés comparó los aguacates con otras 20 frutas y comprobó su capacidad para proteger el hígado de la toxina galactosamina -la que, en niveles elevados, provoca daños hepáticos a largo plazo similares a los de la hepatitis viral humana-. Resulta que los aguacates tienen un alto contenido de glutatión, un potente antioxidante que puede reparar las células dañadas del hígado.

3. Cúrcuma

Si sufre de inflamación crónica o problemas de hígado, la cúrcuma es una potente especia con importantes beneficios antiinflamatorios. La cúrcuma ha demostrado ser eficaz en evitar las desagradables infecciones virales. Asimismo, se ha utilizado durante mucho tiempo en la curación natural por sus efectos beneficiosos en nuestro cuerpo y órganos.

Resulta que la especia cúrcuma es rica en curcumina, un agente farmacológico activo con potentes capacidades antibacterianas, antisépticas, antivirales, antifúngicas, anticancerígenas y antiinflamatorias. Con una parva de beneficios para el interior del cuerpo, esta especia es un superhéroe que protege nuestro hígado de infecciones y daños malignos, y da a las células hepáticas el impulso que necesitan para regenerar tejidos frescos y sanos.

Añadirla a nuestra dieta con regularidad también ayuda a aumentar nuestros niveles de producción natural de bilis -esencial para liberar a nuestro cuerpo de las toxinas dañinas-.

4. Zinc

La poderosa enzima, zinc, provoca algunas reacciones impresionantes dentro del cuerpo. Tomar un suplemento de enzimas de zinc ayudará al hígado a descomponer el alcohol para que pueda ser eliminado del cuerpo de forma segura y más eficiente.  Si bebe alcohol a menudo, ¡empiece a tomar zinc! Hay varios estudios que demuestran que los adultos que tienen niveles bajos de zinc tienen más señales de daño hepático inducido por el alcohol, y que aumentar los niveles de zinc también puede proteger el hígado y el tracto digestivo del alcohol, incluso proteger a los fetos de los efectos dañinos del alcohol durante el embarazo (es decir, la mortalidad temprana como el alumbramiento mortinato).

Según una investigación del Instituto Hanson / Instituto de Ciencias Médicas y Veterinarias, se administró suplementos de zinc y alcohol a un grupo de ratones durante el embarazo para controlar los efectos adversos. Los datos finales indicaron que la administración de suplementos de zinc (por medio de suplementos dietéticos de Zn) durante el embarazo protegió a los fetos no nacidos contra la dismorfología del embarazo y la mortalidad postnatal causada por la exposición al etanol durante las etapas tempranas del embarazo. Se cree que el zinc potencia la enzima que elimina el alcohol.

5. Raíz de diente de león

Puede que el diente de león sea un vergonzoso manchón amarillo en el césped de su jardín delantero, pero la raíz tiene unos poderes curativos bastante sorprendentes. De hecho, la raíz del diente de león se ha utilizado durante siglos como bebida curativa para el hígado, ya sea en forma de té o de café amargo. Muchas formas de medicina herbal coreana y mexicana utilizan el diente de león por sus poderosas propiedades antioxidantes hepatoprotectoras.

De hecho, una investigación del Instituto de Medicina Agrícola, en Polonia, descubrió que la raíz de diente de león tiene propiedades terapéuticas gracias al ácido quinurénico que contiene. Este aminoácido sirve de ayuda digestiva (concretamente, para la producción de bilis) y, por suerte, la raíz de diente de león tiene una concentración suficiente para estimular la producción de bilis y transportar las toxinas fuera del cuerpo. Por ello, la raíz de diente de león se considera una fuerte ayuda natural para la respuesta inmunitaria.

6. Ajo

Además de su capacidad sobrenatural para ahuyentar a los vampiros, un pequeño diente de ajo es antiviral. El ajo no sólo ayuda a reforzar el sistema inmunitario para evitar infecciones y gérmenes, sino que además contiene compuestos sulfurosos picantes que activan la función de las enzimas para mejorar el funcionamiento del hígado. Esto se debe a los altos niveles de compuestos de azufre que tiene el ajo, los cuales son capaces de fomentar la producción de enzimas en el hígado.

Por si eso no fuera ya suficientemente beneficioso, el ajo es una fuente elevada de selenio y alicina, ambos agentes que actúan para proteger nuestro hígado. Y por suerte, el sabor y la versatilidad del ajo hacen que sea súper fácil de incorporar a la dieta diaria para tener un hígado más sano, protegido y desintoxicado.

7. Agua

El viejo H2O es bueno para muchos aspectos de la salud. Pues bien, ahora puede añadir la función hepática a su lista de razones para beber más agua. Tiene sentido, los líquidos hidratantes, como el té de hierbas y el agua impregnada de limón, mejoran la eliminación de residuos y protegen el hígado del desarrollo de cálculos biliares. Ya sabe que su hígado trabaja principalmente para filtrar la sangre que es transportada desde su tracto digestivo, con el fin de metabolizar los nutrientes, así como para filtrar las drogas, el alcohol y otras toxinas.

Debido al simple hecho de que el hígado (con la ayuda de los riñones, la piel, el sistema linfático, la sangre y el intestino) ayuda a desintoxicar el cuerpo mediante la eliminación de residuos y sustancias químicas (a través de la transpiración, las heces y la orina), beber mucha agua puede ayudar a fomentar este proceso natural.  Para obtener los mejores resultados, asegúrese de beber agua limpia a temperatura ambiente, sin azúcares ni productos químicos añadidos.

8. Coles de Bruselas

Puede que tengan un sabor un poco raro, pero las coles de Bruselas contienen glucosinolatos, un compuesto de azufre que desprende ese olor picante tan característico y que protege al hígado de los daños tóxicos y químicos.  Así que invite a unas cuantos de estos “mini repollos” a su próxima cena. Según el Instituto Nacional del Cáncer (National Cancer Institute), las verduras crucíferas (entre las que se encuentran el brócoli y la coliflor) contienen glucosinolatos, un conjunto de sustancias químicas azufradas (razón por la cual las coles de Bruselas tienen un aroma tan penetrante y un sabor tan amargo).

Sin embargo, las coles de Bruselas también contienen glucosinolatos, que ayudan a formar compuestos biológicamente activos (es decir, nitrilos, indoles, isotiocianatos y tiocianatos), los que son reconocidos por el Instituto Nacional del Cáncer (así como por otros destacados expertos médicos) como portadores de propiedades anticancerígenas para el hígado y otros órganos esenciales.

9. Remolacha

La remolacha (concretamente, la remolacha roja oscura) es otra gran hortaliza que ayuda a limpiar el hígado. Las remolachas tienen un alto contenido de flavonoides vegetales y betacaroteno y son ricas en hierro, folatos, fósforo, vitamina C, cobre, potasio y manganeso. Estas pequeñas están cargadas de micronutrientes. Al igual que la mayoría de las verduras, para aprovechar al máximo su valor nutritivo hay que comerlas crudas. La razón es que el calor suele quemar todos los nutrientes y éstos se evaporan o acaban en el agua en la que hemos hervido los alimentos (lo que no es apetecible).

La mejor manera de incorporar la remolacha a su dieta para una desintoxicación ¡es utilizar su jugo! La remolacha tiene un sabor interesante, por lo que incorporarla como ingrediente en un jugo de frutas, junto a otros jugos antioxidantes, la hará más satisfactoria.

10. Manzanas

Ya sabe lo que dicen, ¡una manzana al día mantiene al médico alejado! Liversupport.com explica que las manzanas son uno de los principales alimentos desintoxicantes porque contienen fibra, y muchas vitaminas y minerales, así como fitoquímicos, flavonoides y terpenoides. También contienen floridzina, la que estimula la producción de bilis -al igual que la raíz de diente de león que se mencionó anteriormente-.

Además, la fibra pectina que contienen las manzanas ayuda a eliminar los metales y los aditivos alimentarios del torrente sanguíneo. A no ser que sea muy quisquilloso, las manzanas son los suficientemente sabrosas como para comerlas solas, ¡y harán que su jugo de remolacha sea mucho más dulce y sabroso!

11. Nueces

Las grasas saludables son necesarias en nuestra dieta diaria por muchas razones. En cuanto a la limpieza del hígado, las nueces ayudan a eliminar el amoníaco del organismo. Tienen un alto contenido de aminoácidos como la arginina, el glutatión y los ácidos grasos omega-3 (todos los cuales contribuyen a la limpieza del hígado).

Es importante consumir grasas saludables para ayudar a la absorción de las toxinas liposolubles. Sin embargo, aunque las nueces son una grasa saludable, debemos consumirlas con moderación.

12. Café

A veces el café tiene mala fama. Sin embargo, ¡tiene sus beneficios para la salud! WebMd afirma que “beber dos a tres tazas al día puede proteger el hígado de los daños causados por el exceso de alcohol o una dieta poco saludable”. Dicho esto, lo que se pone en el café puede ser potencialmente perjudicial para el hígado. El exceso de azúcar y crema es contraproducente.

Cuando consumimos demasiada azúcar, el hígado la convierte en grasa, lo que a su vez podría perjudicar al hígado. Utilizar un mínimo de azúcar o ninguno, leche baja en grasa -o sustitutos de la leche de vaca, como la leche de almendras- en su café ¡hará que esas tazas desintoxicantes sean aún más beneficiosas!

13. Brotes de brócoli

Well + Good habló con Charles Passler, DC, nutricionista con sede en Nueva York y fundador del programa de desintoxicación Pure Change, quien dijo que los brotes de brócoli son increíbles para desintoxicar el hígado. “Son ricos en antioxidantes y potencian el glutatión incluso mejor que el brócoli puro, lo que significa que apoyan ambas fases de la desintoxicación del hígado”, dice Passler. “Los brotes de brócoli también contienen indol-3-carbinol, [un compuesto] que ayuda al hígado a desintoxicar los niveles excesivos de hormonas”.

Aunque todavía hay que investigar más sobre lo que hace falta para desintoxicar el hígado, no estaría de más comer más brotes de brócoli porque tienen increíbles beneficios para la salud que van más allá del hígado. “Contienen precursores de una sustancia muy estudiada conocida como sulforafano, que se ha demostrado que ayuda a prevenir ciertos cánceres”, dice Passler.

14. Té verde

Según varias fuentes, el té verde puede aportar algunos beneficios para la salud que facilitan el trabajo del hígado. Healthline cita un estudio japonés en el que se comprobó que los participantes que bebieron de 5 a 10 tazas de té verde al día presentaron mejores marcadores sanguíneos de la salud del hígado.

La fuente también incluye otro estudio publicado en la Revista Internacional de Medicina Molecular (International Journal of Molecular Medicine), que analizó a pacientes diagnosticados con hígado graso no alcohólico y descubrió que los que bebieron té verde con alto contenido en antioxidantes durante 12 semanas lograron “mejores niveles de enzimas hepáticas y también pudieron reducir el estrés oxidativo y los depósitos de grasa en el hígado”. También hay pruebas de que beber té verde con regularidad podría prevenir el cáncer de hígado.

Las personas con problemas de hígado deben consultar a un médico antes de utilizar el extracto de té verde ya que, también, se ha informado que el uso de suplementos con extracto de té verde provoca daños en el hígado.

15. Cardo mariano

WebMD señala que no hay pruebas de que las limpiezas de hígado y las desintoxicaciones sean necesarias, o de que ayuden a que el hígado funcione mejor. Sin embargo, la fuente también afirma que la hierba cardo mariano contiene un compuesto llamado silibina. “Es posible que haya oído decir que ayuda a que su hígado funcione mejor y que puede tratar las enfermedades hepáticas”, escribe WebMD. Sin embargo, también afirma que, del mismo modo que no hay pruebas de que las desintoxicaciones y las limpiezas de hígado funcionen, no hay suficientes pruebas que respalden que el cardo mariano mejore la función del hígado.

“Hay algunas pruebas de que los compuestos del cardo mariano han ayudado a mejorar los síntomas de ciertos tipos de enfermedades hepáticas”, sin embargo, es necesario realizar más investigaciones para dar una respuesta más definitiva.

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