Señales y síntomas del estrés

Todos nos estresamos de vez en cuando lo que puede causar momentos de ansiedad y preocupación. Si bien un poco de estrés es normal, estar estresado de manera regular puede tener un impacto físico, especialmente si el estrés es crónico. Cuando una persona está crónicamente estresada, puede tener un gran impacto en su vida cotidiana, incluida la salud y el bienestar general.

Hay algunos síntomas emocionales y físicos comunes del estrés, como ataques de pánico y dolores de cabeza, pero también muchos síntomas poco comunes que podrías estar experimentado y que ni siquiera sabes que están relacionados al estrés. Quédate atento a estos 15 sorprendentes signos y síntomas de estrés…

Sueños bizarros y recurrentes

Sueños vívidos y extraños, o incluso experimentar los mismos sueños noche tras noche es un posible signo de estrés. Ya sea que disfrutes o toleres fácilmente los sueños extraños, es importante examinar cualquiera de las posibles razones detrás de ellos.

Los sueños recurrentes pueden afectarte mentalmente, de manera especial si son molestos, incluso si no lo son. Los sueños extraños pueden hacerte sentir cansado y nervioso, lo que finalmente afecta otras áreas de tu vida, como el trabajo y la familia. Si has comenzado a soñar mucho, y si son sueños extraños o recurrentes, haz un balance de los nuevos cambios en tu vida o el estrés adicional que hayas tenido para ver si existe un desencadenante.

Dolor de mandíbula y muelas

El estrés es algo que muchas personas esconden debajo de la alfombra para pasar el día, pero por la noche tu subconsciente podría no ser tan considerado como para mantenerlo en el fondo de tu mente, lo que podría provocar que te rechinen los dientes. Una vez que estás dormido, no puedes controlar lo que hace tu cuerpo, ¡pero definitivamente lo sentirás a la mañana siguiente!

Si bien es común “desestresarte”, esa no es manera de lidiar con ello. No solo crea molestias al causar el dolor en la mandíbula, sino que también puede causar daños permanentes en los dientes. Si te duele la mandíbula, las encías o la boca, intenta analizar cómo reacciona tu cuerpo al estrés y si tu mandíbula se está tensando y apretando, o no. Si se converte en un problema regular, habla con tu dentista. Él o ella pueden colocarte un protector bucal que evitará que tus dientes se desgasten más.

Pérdida de cabello y cambios

Muchos de los hombres y mujeres pierden bastante el cabello durante y después de darse una ducha, así como al usar un cepillo o un peine (de hecho, la persona en promedio pierde alrededor de 100 cabellos al día). Antes de descartar cualquier pérdida importante de cabello relacionada con la edad o simplemente con cómo es tu cuerpo, considera al estrés como el culpable. Según la Clínica Mayo, el estrés puede poner los folículos pilosos en una etapa de reposo, lo que hace que esos mechones de cabello se caigan unos meses después. Un evento estresante como perder un trabajo o una ruptura puede hacer que nuestras hormonas andróginas se disparen, lo que puede afectar nuestros folículos pilosos y provocar la pérdida temporal del cabello.

Además de la pérdida de cabello, el estrés puede hacer que tu cabello se vuelva gris prematuramente. Esto también está relacionado con los genes, pero si ya estás genéticamente predispuesto a tener canas, cualquier tipo de estrés o evento traumático puede acelerar el proceso. “El estrés puede hacer que los glóbulos blancos ataquen al folículo piloso y detengan el crecimiento, así como poner los folículos pilosos en una “fase de reposo”, por lo que el cabello se cae durante el lavado o el peinado”, escribe Shape. En casos extremos, algunas personas pueden sufrir de tricotilomanía, que es la necesidad irresistible de arrancarse el cabello del cuero cabelludo, de las cejas o de cualquier otra parte del cuerpo.

Dolores estomacales y problemas intestinales

Mucha gente no se da cuenta de cuánto están relacionados los intestinos con nuestro cerebro. En realidad, el intestino está conectado con el sistema nervioso del cerebro, lo que causa que tengamos esa sensación de mariposas en el estómago cuando estamos nerviosos. Por lo general, esto no causa problemas para nuestra salud, pero puede hacerlo si eres alguien que está constantemente estresado. Puede causar dolores de estómago constantes, diarrea, síndrome del intestino irritable (SII), úlceras y alergias alimentarias. Women’s Health señala que el tratamiento depende de cuáles sean exactamente tus problemas estomacales. Los medicamentos recetados son buenos para las náuseas, pero hay muchos medicamentos de venta libre, como ablandadores de heces para el estreñimiento, o simples cambios en la dieta para obtener más fibra o aliviar los síntomas del SII.

A decir verdad, el mejor remedio para el malestar estomacal o los problemas digestivos es, aunque no lo creas, hacer ejercicio. Puede sonar como lo último que quieres hacer cuando te doblas de dolor y no paras de moverte por la incomodidad, pero el ejercicio puede aumentar las endorfinas necesarias para que tus intestinos se sientan mejor.

Espasmos

Los espasmos musculares, especialmente alrededor de los ojos, están conectados a tu nivel de estrés. Pero no te preocupes, ¡es totalmente normal! De hecho, es bastante común. Según la Clínica Mayo, el estrés puede causar espasmos en los párpados. Si bien las contracciones no son dolorosas, pueden resultar realmente molestas, distraer y pueden durar tan solo unos minutos o varios meses. Lo extraño es que los doctores aún no están seguros de por qué el estrés provoca estas contracciones alrededor de los ojos. Women’s Health ofrece unos buenos consejos sobre cómo lidiar con esto, si es que sucede. “Cierra los ojos, trata de relajarte y respira profundamente. Inhala durante cuatro segundos, aguanta la respiración durante siete segundos, luego exhala durante ocho segundos. Repite esto cuatro veces mientras usas la punta de un dedo para ejercer una presión leve sobre el párpado que tiene espasmos”.

Anne Summers, M.D. de la Academia Americana de Oftalmología, también sugiere usar lágrimas artificiales de venta libre para ayudar a aliviar los síntomas, especialmente si también experimentas sequedad en los ojos. Si las contracciones se extienden a otras áreas de tu cara, deberás ir a un doctor.

Acné

Además de causar erupciones e irritaciones en la piel, el estrés puede causar acné. Esto sucede porque, al igual que nuestro cabello, la piel es sensible a los cambios en los andrógenos, especialmente cuando están a niveles más altos de lo normal. Las personas también tienden a tocarse más la cara cuando están estresadas, lo que propaga las bacterias. Los brotes constantes de acné son más que una simple molestia, la inflamación puede causar cicatrices, por lo que es importante hablar con tu doctor si es que es algo recurrente. ¡Recuerda siempre resistir la tentación de tocarlos o reventarlos porque puedes irritar tu piel aún más!

Según Women’s Health, hay algunas opciones como tratamiento. Puedes usar medicamentos recetados de manera oral o tópicos, o intentar destaparte los poros limpiando las bacterias con ciertos jabones. Mantente alejado de todo lo que no sea comedogénico, especialmente cuando se trata de elegir maquillaje, humectantes y protector solar.

Enfermedades comunes

El resfriado común y la gripe pasan por cada prueblo, escuela, y familia en algún momento. Pero si te enfermas más que la persona promedio y aparentemente contraes todos los virus que se cruzan en tu camino, entonces el verdadero culpable podría ser el estrés. Se han realizado muchos estudios para demostrar que el estrés crónico reduce el sistema inmunológico de una persona, haciéndola más susceptible a las enfermedades.

Healthline cita un estudio en particular que observó a 61 adultos a quienes se les inyectó la vacuna contra la gripe. Los sujetos que padecían estrés crónico tenían una respuesta inmunitaria más débil a la vacuna y otro estudio comparó a 235 adultos de grupos de estrés alto o bajo. El grupo de alto estrés tuvo un 70 por ciento más de infecciones respiratorias y casi un 61 por ciento más de días con síntomas que su grupo homólogo.

¿Por qué pasa esto? Porque cuando estamos estresados, nuestro cuerpo libera la hormona cortisol que afecta la respuesta inflamatoria del cuerpo para que pueda combatir lo que sea que esté causando estrés en primer lugar. La Revista Time conversó con el Ph.D. Sheldon Cohen, profesor de psicología en la Universidad Carnegie Mellon en Pittsburgh y éste dijo: “Las células inmunitarias de las personas estresadas se vuelven menos sensibles al cortisol. No pueden regular la respuesta inflamatoria y por lo tanto, cuando están expuestas a un virus, tienen mayor tendencia a padecer un resfrío”.

Períodos irregulares y calambres severos

Los períodos mensuales, acompañados de calambres, antojos y cambios hormonales, pueden ser ya desagradables e inconvenientes. Pero si estás estresada, tu período puede volverse más que una molestia con calambres severos que te impiden hacer mucho más que estar acostada en la cama. No solo eso, sino que la irregularidad te mantiene adivinando y paranoica acerca de cuándo llegará tu ciclo.

El estrés puede incluso hacer que tu período se detenga por completo, y esta es una condición llamada amenorrea secundaria. El desequilibrio hormonal cuando estás estresada no es saludable para tu cuerpo e incluso podría causar problemas de infertilidad. El ejercicio te ayudará a aliviar el dolor y reducir parte de tu estrés.

Picazón en la piel y erupciones cutáneas

Si tu piel está humectada y aún así te la rascas constantemente, o si solías tener una condición en la piel que creías bajo control, pero regresa de manera más severa, se podría deber al estrés. Estos brotes y erupciones cutáneas misteriosas son una reacción en cadena al sistema inmunitario que se descontrola. Es la línea de defensa de la piel. Cuando el sistema inmunitario se debilita, nos volvemos susceptibles a las “infecciones de la piel que provocan erupciones debido a los estafilococos”, dice Women’s Health. Lo mismo sucede si el sistema inmunológico se acelera. La piel se vuelve más sensible, lo que permite que reaparezcan condiciones preexistentes.

La M.D. Roberta Sengelmann, dermatóloga en Santa Bárbara, California, le comentó a la fuente que los ungüentos y los humentantes suaves deberían ayudar en el proceso de curación, pero si no lo hacen, “o la erupción cutánea viene acompañada de fiebre u otros síntomas similares a los de la gripe como escalofríos o sudoración, se debe consultar de inmediato a un médico”.

Grasa abdominal

Si ya es casi imposible eliminar la temida grasa abdominal a través del ejercicio y llevando una vida saludable, tener estrés puede aumentar el nivel de dificultad. El estrés crónico puede causar grasa abdominal y hacer que sea extremadamente difícil o imposible reducirla y deshacerse de ella, a menos que disminuyas y controles mejor tu estrés.

Cuando estás estresado, tu cuerpo trata de protegerse liberando adrenalina y cortisol, haciéndote sentir hambre. Estas ansias y antojos suelen ser de carbohidratos y grasas que van directamente a la cintura. También puede provocar pérdida de masa muscular, que mantiene el vientre blando.

Dolores de cabeza

Estos no son tan inusuales, especialmente considerando que existe un tipo de dolor de cabeza llamado “dolor de cabeza por tensión”. Healthline cita varios estudios que prueban que un evento estresante puede desencadenar dolores de cabeza. Por ejemplo, un estudio que examinó a 257 personas que padecían dolores de cabeza crónicos y descubrió que el 45 por ciento de ellos comenzaron a experimentar dolores de cabeza después de un gran momento de estrés. “Un estudio más grande mostró que el aumento de la intensidad del estrés se asocia con el aumento en la cantidad de días de dolor de cabeza experimentados por mes”, dice Healthline.

El último estudio que indica la fuente, analizó a 157 miembros del servicio militar en una clínica de dolor de cabeza y descubrió que el 67 por ciento de ellos atribuían sus dolores de cabeza al estrés, lo que coloca al estrés como el segundo desencadenante más común del dolor de cabeza. La fuente también señala que otras causas comunes de dolores de cabeza son la falta de sueño, el alcohol y la deshidratación.

Encías sangrantes

El sangrado de las encías puede ser el resultado de algo más que el uso irresponsable del hilo dental. Un análisis brasileño analizó 14 estudios anteriores y descubrió que las personas que experimentan niveles más altos de estrés tienen mayor riesgo de desarrollar enfermedad periodontal. “Los niveles crónicamente elevados de la hormona del estrés, cortisol, pueden afectar el sistema inmunológico y permitir que las bacterias invadan las encías”, escribe Prevention.

Entonces, ¿cómo protegemos a nuestros dientes del estrés? Si tu eres alguien que trabaja muchas horas y come en su escritorio, ten a la mano un cepillo de dientes. “Proteje tu boca haciendo ejercicio y durmiendo más, lo que ayudará a reducir el estrés”, le dice el DDS Preston Miller, ex presidente de la Academia Americana de Periodoncia, a Prevention.

Dolor de espalda

Es posible experimentar dolor de espalda cuando estás estresado debido a las hormonas que nuestro cuerpo bombea instintivamente cuando estamos en modo de lucha o huida. Se aumenta la presión arterial y la frecuencia cardíaca, por lo que se tensan los músculos. “Si estás tratando de dejar atrás a un depredador, estaría bien”, dice la M.D. Joanne Borgstein, del Hospital de Rehabilitación Spaulding de Harvard a la revista Women’s Health. “Pero si sucede todo el tiempo, ese tipo de respuesta de estrés crónico puede provocar dolor”.

El mejor remedio para el dolor de espalda es moverse y estirarse. Esto es especialmente importante si trabajas en un lugar donde estás sentado en un escritorio todo el día. Recuerda tomar descansos y dar un paseo rápido de 10 a 15 minutos una o dos veces al día. Además de eso, estira tu cuerpo de vez en cuando poniendo tus brazos encima de tu cabeza, baja y toca los dedos de tus pies mientras te mantienes de pie, luego gira tu cuello y hombros para liberar la tensión.

Fatiga

Todos nos cansamos de vez en cuando, pero si sufres de constante fatiga y aparentemente nunca puedes dormir bien por la noche, quizás existe algo que va más allá. “La fatiga puede ser un síntoma de ansiedad”, dice la psiquiatra Dra. Susan Edelman a Bustle. “Puede ser agotador sentirse ansioso, especialmente si tienes problemas para dormir. Las personas pueden tener dificultad para conciliar el sueño, permanecer dormidas, o experimentar un sueño sin descanso”.

Esta afirmación está respaldada por varios estudios citados por Healthline. El primer estudio analizó a personas con estrés por trabajo, que experimentaban menos descanso a la hora de acostarse. También existió otro estudio de 2316 participantes, el cual mostró que “experimentar una gran cantidad de eventos estresantes, se asocia significativamente a tener mayor riesgo de  insomnio”.

Músculos tensos

La sensación de músculos en tensión no se debe necesariamente al ejercicio o a dormir en mala posición, sino que podría deberse al estrés. ¡El estrés puede llegar incluso a desencadenar espasmos musculares que pueden ser extremadamente dolorosos! Según la psicóloga Dra. Iris Pachler, quien conversó con Bustle, los músculos rígidos pueden ser el resultado de la ansiedad.

“A menudo, podemos estar tan acostumbrados a sentir tensión que ni siquiera nos damos cuenta. La relajación muscular progresiva puede ayudar a identificar esto. Esto se hace contrayendo y luego relajando un grupo de músculos a la vez: mandíbula, cuello, hombros, vientre, espalda”.

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