Señales de crisis nerviosa a las que debe prestar atención

Una crisis nerviosa, también llamada comúnmente “colapso nervioso” o “crisis emocional”, se utiliza para describir “una situación en la que alguien no puede funcionar normalmente debido a un estrés abrumador”, dice Reader’s Digest, citando a la Clínica Mayo (Mayo Clinic).

Aunque el término “crisis nerviosa” solía referirse a una variedad de enfermedades mentales -como la ansiedad, la depresión y el trastorno de estrés agudo-, los profesionales médicos ya no utilizan este término. La persona promedio puede seguir refiriéndose a sus síntomas con este nombre, por lo que es importante hablar de los 12 signos más comunes. Asegúrese de hablar con su médico si experimenta alguno de los siguientes síntomas…

Depresión

Como se menciona en la introducción del artículo, las crisis nerviosas suelen producirse debido a cantidades extremas de estrés, y la depresión es una reacción común al estrés. Según Healthline, una persona puede experimentar síntomas depresivos, incluyendo “pérdida de esperanza y pensamientos de suicidio o autolesión”.

BridgesToRecovery.com añade que la persona también puede sentirse desesperanzada, tener poca energía y mostrar falta de interés por sus actividades normales. Los sentimientos de tristeza también son comunes, junto con episodios de llanto incontrolable.

Ansiedad

Junto con la depresión, la ansiedad es otra reacción común al estrés intenso. La revista Women’s Health dice que puede presentarse en forma de “preocupación constante de que algo malo vaya a suceder, aunque la persona no pueda precisar exactamente qué es los que la pone nerviosa”.

Los síntomas físicos de la ansiedad suelen incluir temblores, tensión muscular, mareos y presión arterial alta. Reader’s Digest añade que también pueden producirse calambres o dolores de estómago.

Cambios de humor extremos

Si sus emociones han estado patas arriba últimamente, puede ser un signo de un inminente ataque de nervios. Estas emociones son, a menudo, abrumadoramente negativas, y hacen que “se sienta incontrolablemente enfadado/a, impotente o temeroso/a e, incluso, que tenga arrebatos emocionales o ataques de llanto”, dice CureJoy.com.

Aunque la fuente indica que “también puede sentirse muy bien consigo mismo/a sin ninguna razón”. También es común el aumento de la sensibilidad, que le hace tomarse lo que dicen los demás como algo personal, o se molesta fácilmente por cosas que no tienen relación con usted.

Ataques de pánico

En charla con Prevention, la trabajadora social Heather Senior Monroe, MSW, LCSW, dice: “Los ataques de pánico pueden ser una señal de advertencia [de una crisis nerviosa], especialmente si ocurren con frecuencia en un corto período de tiempo.” Mentalmente, esto puede significar que una persona experimenta un miedo extremo, o un distanciamiento de la realidad y de sí misma.

Físicamente, los ataques de pánico pueden provocar síntomas como sudoración, palpitaciones, aumento del ritmo cardíaco, náuseas, temblores y mareos. Una persona afectada también puede experimentar una opresión en el pecho que le causa problemas para respirar.

Paranoia

¿Le preocupa, de repente, que alguien lo/a esté observando o lo/a acose? Puede ser una señal de que está sufriendo una crisis nerviosa. Según Nikki Martínez, PsyD, LCPC, en charla con Bustle, esta paranoia puede ir acompañada de alucinaciones auditivas o visuales.

Las personas afectadas “pueden ver y oír cosas que no existen, las voces pueden decirles que se hagan daño a sí mismas, o que no pueden confiar en los demás”, dice Nikki.

Sucesos extraños

Tener una crisis nerviosa también puede hacer que las personas experimenten sucesos extraños. Estos pueden incluir recuerdos de un evento traumático, que según Healthline, “pueden sugerir un trastorno de estrés postraumático (TEPT, por su abreviación) no diagnosticado.”

Además, estas personas pueden sentir que el tiempo se acelera o se ralentiza. O pueden experimentar un aumento de los sentidos de la vista, el olfato o el gusto. CureJoy.com añade que las voces de las personas también pueden sonarles extrañas: “Por ejemplo, su voz puede sonar hueca o como si hubiera dos personas hablando al mismo tiempo”.

Problemas de concentración

¿Tiene problemas de concentración? Esto puede indicar que está sufriendo un ataque de nervios. Reader’s Digest explica que esto se debe a que “el estrés crónico fríe su capacidad de atención”, lo que puede afectar su capacidad de concentración para realizar cosas como las tareas laborales o conducir.

La fuente añade: “En casos extremos, las cantidades excesivas de cortisol (la hormona del estrés) pueden deteriorar la memoria”. Además, puede tener problemas para resolver problemas y tomar decisiones, y puede experimentar desorientación.

Cambios en el apetito

Un ataque de nervios también puede afectar al apetito. Si bien puede hacer que algunas personas no coman lo suficiente, a otras las puede hacer comer demasiado.

En el caso de los que comen en exceso, tampoco es probable que estén eligiendo alimentos saludables, ya que “la hormona del estrés, el cortisol, puede desencadenar antojos de alimentos ricos en grasa y azúcar”, dice Health.com. Aunque estos alimentos reconfortantes pueden ayudarlo/a a sentirse mejor temporalmente, consumirlos en exceso a lo largo del tiempo puede ser perjudicial para su salud y provocar un aumento de peso.

Patrones de sueño inusuales

Los cambios en los patrones de sueño de una persona también pueden ser una señal de que está experimentando una crisis nerviosa. “Algunas personas se dan cuenta de que duermen una barbaridad”, dice Erin Engle, PsyD, profesor asistente de Psicología Médica de Psiquiatría en el Centro Médico de la Universidad de Columbia (Columbia University Medical Center), en charla con Health.com.

Como el estrés afecta a cada persona de forma diferente, otras pueden luchar contra el insomnio, el cual las hace quedarse despiertas por la noche “ensayando mentalmente, una y otra vez, situaciones que no tienen solución”.

Indiferencia y aislamiento

Como se ha mencionado anteriormente, las personas que sufren una crisis nerviosa pueden encontrarse desinteresadas en las actividades habituales, incluso en las que solían disfrutar. Esto se denomina “anhedonia” y puede extenderse a tareas cotidianas como la limpieza y el cuidado de la higiene y la apariencia. También pueden carecer de interés por lo que comen, y pueden estar sin comer durante largos periodos de tiempo.

Además, BridgesToRecovery.com dice que “alguien que está pasando por una crisis nerviosa puede sentirse aislado y puede apartarse de sus amigos y familiares, lo que empeora esa sensación.”

Cambios de comportamiento

Cuando una persona está sufriendo una crisis nerviosa, también puede mostrar una serie de cambios de comportamiento. Pueden ser pequeñas cosas, como ofrecer respuestas cortas en una conversación o agitarse con facilidad.

En algunos casos, sin embargo, puede haber cambios más notables, como “evitar las actividades sociales, faltar al trabajo o saltarse las responsabilidades”, dice BridgesToRecovery.com. Desgraciadamente, la revista Women’s Health dice que, una vez que la persona se da cuenta de que está mostrando estos comportamientos, es probable que se distancie aún más de los demás.

Fatiga

Como ya se ha comentado, una crisis nerviosa puede provocar cambios en los patrones de sueño. En el caso de las personas que sufren de insomnio, específicamente, la falta de sueño suficiente puede causar fatiga excesiva o, incluso, agotamiento.

Health.com añade que también puede experimentar debilidad en su cuerpo y pérdida de libido. Además, “las actividades que antes realizaba con facilidad pueden resultar cada vez más difíciles. Y las cosas que solían causarle alegría pueden perder su atractivo”.

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