Principales signos de deshidratación

El cuerpo humano está compuesto de, aproximadamente, un 70 por ciento de agua. Por lo tanto, es lógico que los líquidos sean vitales para la mayoría de nuestras funciones corporales: proteger las articulaciones, mantener el funcionamiento de los órganos, transportar oxígeno a las células y mantener la temperatura corporal. También tiene sentido que el cuerpo pueda deshidratarse con bastante rapidez debido al exceso de sudoración, el calor, la exposición al sol y la falta de líquidos a lo largo del día.

Sin embargo, si usted es activo/a -o si suda en exceso-, reponer los niveles de agua regularmente a lo largo del día es aún más importante para prevenir la deshidratación. A continuación, mencionamos 16 señales reveladoras (sin ningún orden en particular) de que su cuerpo está experimentando una deshidratación peligrosa…

1. Cansancio

Cuando el cuerpo sufre una deshidratación crónica, el flujo sanguíneo y la presión arterial disminuyen debido a la falta de agua y oxígeno en la sangre. Básicamente, la deshidratación se produce cuando el cuerpo pierde más agua de la que ingiere. Esto causa disfunción muscular y nerviosa, como resultado de la sudoración profusa después del esfuerzo. “El mecanismo de defensa del cuerpo ante la deshidratación es cerrar el suministro de sangre a los órganos ‘no vitales’”, dice el doctor Robert Korn, MD, director médico de GoHealth Urgent Care, en charla con Self. Esto hace que la persona comience a sentirse perezosa, ya que su cuerpo comienza a funcionar a un ritmo más lento.

Si tiene una gripe estomacal y sufre pérdida de agua (debido a una combinación de vómitos y/o diarrea), a menudo se sentirá fatigado/a. Por eso, los médicos recomiendan descansar y tomar muchos líquidos (como agua, jugos e infusiones), para reponer los niveles de agua perdidos.

2. Orina de color amarillo oscuro

La orina concentrada y de color amarillo oscuro es uno de los primeros signos de deshidratación. Esto suele ocurrir cuando los niveles de presión arterial descienden y los riñones intentan almacenar agua en lugar de expulsarla del cuerpo. La orina oscura se refiere a la orina que tiene un color más intenso de lo normal, aunque para algunos individuos la orina oscura es de color marrón o amarillo intenso. Para otros, puede parecer bermellón, en lugar de su color dorado pajizo o amarillo normal. Según el Dr. Christopher McStay, MD, Jefe de Operaciones Clínicas del Hospital UCHealth de la Universidad de Colorado (UCHealth University of Colorado Hospital), la deshidratación también puede hacer que la orina desarrolle un olor extraño.

Tenga en cuenta que la orina puede cambiar de color por diversas razones, siendo la deshidratación una de las más comunes. Sin embargo, la orina también puede cambiar de color debido a ciertos medicamentos, a determinados alimentos (por ejemplo, la remolacha), o como efecto secundario de enfermedades (por ejemplo, una enfermedad hepática). Si su orina continúa con el color inusual después de hidratarse y sin ninguna otra razón aparente, hable con su médico.

3. Sensación de baja presión

Cuando la presión arterial desciende debido a la deshidratación, a menudo se producen mareos si se levanta demasiado rápido. Este tipo de afección relacionada con la deshidratación recibe el nombre de “hipotensión ortostática”, por parte de los profesionales médicos. Mucha gente no consideraría la falta de agua como algo potencialmente peligroso. Sin embargo, si el cuerpo sufre una grave falta de agua, puede producirse una confusión extrema y mareos. Cuando la presión arterial desciende, los bebés y los niños deshidratados pueden sentirse confusos, intranquilos e irritables.

A medida que la deshidratación se desarrolla, los latidos del corazón y la respiración se vuelven rápidos. La persona deshidratada puede tener la sensación de no poder recuperar el aliento y sentirse fatigada e, incluso, desmayarse. En casos graves de deshidratación, el paciente puede parecer delirante e, incluso, perder el conocimiento.

4. Aumento del ritmo cardíaco

La deshidratación suele provocar una caída en picada de los niveles de electrolitos, lo que provocará un aumento de la frecuencia cardíaca y/o palpitaciones. A medida que la presión arterial desciende, la respiración y el ritmo cardíaco se aceleran (lo que indica una posible deshidratación).

Si sospecha que usted, o alguien que conoce, está deshidratado, puede tomarse/tomarle el pulso (frecuencia cardíaca). Tómelo durante 15 segundos y multiplique el resultado por 4, siendo lo normal entre 60 y 100 latidos por minuto. Una cantidad inadecuada de líquido en la sangre causará deshidratación, aumentando la frecuencia cardíaca y provocando mareos, debido a que el flujo sanguíneo hacia el cerebro es insuficiente. Una comprobación de la frecuencia cardíaca elevada puede ser un buen indicador de la gravedad de la deshidratación.

5. Sobrecalentamiento

Los niveles de líquido en el cuerpo mantienen la temperatura regulada, para que no nos deshidratemos y nos sobrecalentemos, o -peor aún- suframos un peligroso golpe de calor. Sin embargo, la sed puede enviar señales contradictorias cuando el cuerpo necesita agua. Si su cuerpo necesita líquido, a menudo puede registrarlo como hambre (en lugar de sed), lo que le hace creer que necesita comer cuando, en realidad, necesita aumentar su ingesta de líquidos.

Evidentemente, si usted está acalorado debido a un esfuerzo físico, puede deshidratarse debido a la pérdida de líquidos por la excesiva transpiración. También puede sufrir una pérdida de líquidos por estar en un ambiente caluroso. Por eso es importante que lleve agua consigo si planea hacer ejercicio en un ambiente caluroso (por ejemplo, yoga a temperaturas altas) o si va a estar al aire libre bajo el calor y el sol, incluso durante breves períodos de tiempo.

6. Calambres musculares

La hidratación, o más bien el equilibrio de electrolitos, es vital para la contracción muscular, por lo que, cuando las reservas de sodio y potasio son bajas, pueden producirse dolorosos espasmos musculares. Un calambre o espasmo muscular se produce cuando un músculo contraído a la fuerza (o involuntariamente) no puede relajarse. Estamos acostumbrados a contraer y controlar nuestros músculos, pero el músculo -o, incluso, algunas de sus fibras- pueden contraerse o sufrir espasmos involuntarios, si los niveles de líquido son bajos.

A menudo, la deshidratación provoca una transición de espasmos musculares a calambres musculares. Esto ocurre cuando los músculos se contraen y endurecen durante un cierto periodo de tiempo (el cual puede durar entre unos segundos y unas horas). Los calambres musculares causados por la deshidratación suelen producirse en el costado (a menudo, estos calambres son llamados “puntadas abdominales”) o en un músculo de la pantorrilla. “Los calambres por el calor, o los calambres en todo el cuerpo, pueden estar relacionados con el agotamiento del sodio y la pérdida de líquidos, especialmente en individuos que son ‘sudorosos’”, dice la doctora Kelly Pritchett, PhD, en charla con Self. Ambos pueden ser muy dolorosos, pero hidratarse puede aliviar el dolor y evitar que los calambres continúen.

7. ¡Uf, estreñimiento!

El agua es necesaria para una digestión eficiente, lo que significa que la absorción de agua es necesaria para un movimiento intestinal saludable. Los fluidos del cuerpo ayudan a que los alimentos se muevan sin problemas por los intestinos y salgan del cuerpo a través de los movimientos intestinales. El agua también mantiene las paredes intestinales lisas y maleables. Por eso, cuando estamos deshidratados, el colon puede volverse menos flexible, contraerse más lentamente, absorber menos agua y producir heces (o desechos corporales) duras y secas, que causan dolor al ser evacuadas.

La deshidratación es una causa muy común de estreñimiento crónico. Los niveles inadecuados de agua en el cuerpo hacen que el intestino grueso absorba el agua de los residuos de la comida, robando la humedad de las heces. Mantenga su sistema digestivo funcionando con normalidad y facilite la evacuación de las heces bebiendo mucho líquido a diario, así como comiendo fibra y haciendo ejercicio con regularidad.

8. Piel menos elástica

¿Por qué cree que su médico le pellizca la piel para ver lo rápido que rebota? Esta rápida “prueba del pellizco” compara una turgencia normal (la piel hidratada vuelve a la normalidad rápidamente) frente a una turgencia disminuida o comprometida (la piel deshidratada permanece elevada y vuelve a la normalidad lentamente). “Si la piel se mantiene tensa (o retoma su forma más lentamente de lo habitual), es una muy buena señal de deshidratación”, dice Sanford Vieder, DO, Director Médico de Lakes Urgent Care, en West Bloomfield y Livonia, Michigan. La hidratación es importante para que la piel tenga un aspecto joven y para evitar la flacidez.

Si el médico sospecha que hay deshidratación, es probable que realice una comprobación rápida de la turgencia de la piel. Sin embargo, esto suele ocurrir con la deshidratación moderada (un cuerpo que está deshidratado en un 10 por ciento) o severa (un cuerpo que está deshidratado en un 20 por ciento o más), una vez que el golpe de calor -o la transpiración excesiva- ya han robado al cuerpo los líquidos adecuados. Es importante hidratarse lenta e inmediatamente.

9. Falta de lágrimas

Si llora y deja de producir lágrimas es una buena señal de que está muy deshidratado. Los niños que se deshidratan también pueden llorar sin lágrimas o producir una falta de pañales húmedos. Normalmente es anormal que un bebé pase 3 o más horas sin mojar el pañal.

Los adultos también notarán las membranas mucosas secas, lo que significa que la nariz, la boca y la lengua pueden volverse secas y pegajosas. Junto con la ausencia de lágrimas, la deshidratación también puede hacer que los ojos parezcan hundidos. La ausencia de micción (durante un periodo de 4 a 6 horas) también es un signo de deshidratación.

10. Sed

Después de estar todo el día al aire libre con el calor, tendrá una sed increíble. ¡Parece que lo único en lo que puede pensar es en agua! Este suele ser uno de los primeros signos de deshidratación. Cuando no bebemos suficiente agua, esto afecta a los electrolitos del cuerpo (los minerales que ayudan a señalar los procesos metabólicos de nuestro cuerpo). Según Cosmopolitan, “cuando al cuerpo le faltan líquidos, los riñones (los órganos responsables de moderar el volumen de sangre y orina) piden ayuda. En respuesta, el hipotálamo del cerebro desencadena la respuesta de sed, lo que lleva a la persona a llenar el vaso y a tratar de solucionar los problemas de sus riñones”.

La sed envía señales confusas al cuerpo y al cerebro. Por ejemplo, se puede sentir hambre cuando se está deshidratado, lo que explica que un estudio de la Universidad de Washington indicara que un solo vaso de agua puede acabar fácilmente con las punzadas de hambre nocturnas en casi todos los casos. Sin embargo, la “boca seca”, que es una sensación de sequedad y espesura en la boca, puede ser señal de un estadio avanzado de deshidratación.

11. Boca y labios secos

Esto parece bastante obvio, teniendo en cuenta que la deshidratación se produce cuando no se bebe suficientes líquidos (lo que a su vez causaría -obviamente- una boca seca). Según la Clínica Mayo, este signo es más común en bebés y niños pequeños. No hay una explicación compleja detrás de este síntoma. Simplemente ocurre porque la producción de saliva disminuye cuando el cuerpo no consume suficientes líquidos (lo que, lógicamente, provoca sequedad en la boca). Esta es también la razón por la que muchas personas que están deshidratadas desarrollan mal aliento (pero eso lo veremos más adelante).

12. Dolor de cabeza

Todavía no está claro por qué la deshidratación puede provocar un dolor de cabeza intenso, pero la explicación más lógica es que el cerebro, los nervios y los senos paranasales -que son los posibles orígenes de los dolores de cabeza- dependen del agua como combustible para funcionar correctamente. “Cuando los niveles de electrolitos cambian repentinamente, el cuerpo no siempre puede compensar”, dice el doctor Christopher McStay, MD, en charla con Cosmopolitan.

Otra explicación presentada por la revista Self es que los dolores de cabeza se producen durante la deshidratación porque el volumen de sangre disminuye, lo que provoca una falta de oxígeno en el cerebro. “Esto reduce el suministro de oxígeno al cerebro y hace que los vasos sanguíneos se dilaten, lo que provoca dolores de cabeza e incluso mareos”, dice la fuente.

13. Piel seca

Anteriormente, hemos hablado de cómo la deshidratación afecta la elasticidad de la piel. El agua es esencial para la salud de la piel, y cuando no obtenemos suficiente, se nota. Por eso se recomienda beber mucha agua para tener una piel sana. Cuando no lo hacemos, nuestra piel se reseca, porque el cuerpo utiliza el agua que tenemos, a fin de cubrir otras funciones básicas. Como la piel no necesita agua para sobrevivir, es uno de los primeros órganos en perderla.

14. Antojos extraños de comida

Self habló con la doctora Jennifer Wider, MD, quien explicó por qué las personas que están deshidratadas tienen extraños antojos (generalmente de algo dulce). Es porque el hígado necesita agua para funcionar. Cuando el hígado no recibe el combustible que necesita para funcionar, envía una señal al cerebro para que busque combustible. Esto causa un poco de confusión, porque generalmente termina con el cerebro enviando una señal de hambre (razón por la cual se desarrollan antojos de comida).

Kim Larson, RDN, dietista deportiva y portavoz de la Academia de Nutrición y Dietética (Academy of Nutrition and Dietetics), explicó – en charla con Reader’s Digest- que, después de un entrenamiento extenuante, nuestras reservas de glucógeno se agotan. “El glucógeno es una forma de carbohidratos almacenados que nuestro cuerpo utiliza como combustible; los antojos son sólo nuestro cuerpo diciéndonos que necesitamos más de él, y es uno de los signos de deshidratación”, escribe Reader’s Digest.

15. Mal aliento

El Dr. Wider también dijo que la deshidratación provoca mal aliento porque la saliva tiene propiedades para combatir las bacterias. Cuando no hay suficiente saliva en la boca para eliminar las bacterias, se crea un caldo de cultivo para el desarrollo de gérmenes causantes del mal olor. Todos esos pequeños trozos de comida no se eliminan, lo que permite que las bacterias crezcan y prosperen en la boca, causando mal aliento. Si nota que su aliento no es precisamente fresco como la menta, la revista Self aconseja beber agua con más regularidad para ayudar a eliminarlo.

16. Sensación de borrachera

¿Siente aturdimiento, confusión o irritación? Estar deshidratado puede hacer que la gente se sienta un poco como si estuviera borracha, pero usted no ha estado bebiendo… nada. La deshidratación puede provocar una presión arterial baja, lo que se traduce en una falta de flujo de oxígeno hacia el cerebro. De hecho, la investigación de un estudio publicado en Physiology and Behavior analizó las habilidades de conducción de las personas que estaban deshidratadas y descubrió que podía ser tan peligroso como conducir en estado de embriaguez. Esto se debe a que la deshidratación “provoca fatiga y afecta nuestras capacidades cognitivas (tales como el pensamiento claro y el tiempo de reacción)”, escribe Reader’s Digest tras hablar con Kim Larson, RDN.

La mejor cura para la deshidratación es empezar a beber agua. La forma más fácil de saber si esto está funcionando es comprobar el color de la orina. Después de beber mucho líquido, el color debería volver a la normalidad y tornarse transparente. Si beber agua no ayuda a aliviar los síntomas, entonces debe llamar a su médico de inmediato, especialmente si hay otros síntomas (incluyendo los mencionados más arriba, o bien como vómitos y/o diarrea).

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