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Enfermedad del Hígado Graso: 10 Síntomas Comunes

El hígado graso no es perjudicial para el cuerpo por si solo. Sin embargo, la acumulación de exceso de tejido graso puede conducir a un daño hepático severo, incluyendo inflamación y heridas.

Un hígado graso ocurre cuando ingiere más grasa y calorías de las que el hígado puede procesar. Como resultado, las grasas simples se acumulan en las células del hígado, volviéndolo propenso a un daño. La razón más común para el desarrollo de la enfermedad del hígado graso es la obesidad — con individuos obesos aumentan las probabilidades de desarrollar la enfermedad en aproximadamente un 75%. Aunque el desencadenante es una dieta rica en grasas y el aumento de peso, la diabetes (o resistencia a la insulina), hiperlipidemia (niveles de lípidos elevados en la sangre) y el abuso de alcohol (el 90%/ 100% de los bebedores asiduos padecen de hígados grasos) también aumentarán las posibilidades.

Aquí están los diez síntomas más comunes de la enfermedad del hígado graso.

1. Fatiga

Si cualquier órgano en nuestro cuerpo se vuelve disfuncional, en este caso el hígado, el cuerpo intentará protegerse y compensarlo bombeando sangre en exdeso a este órgano, lo que a menudo conduce a una debilidad inexplicada, confusión, deterioro o problemas en la concentración, pérdida de energía grave y una repentina incapacidad para participar en actividades sociales que antes disfrutaba.

2. Obesidad

Cargar un montón de exceso de peso aumentará su riesgo de padecer la enfermedad del hígado graso en un enorme 75%. Además, son las personas de edad media las más expuestas a la enfermedad, lo que significa que si usted tiene sobrepeso y tiene alrededor de 40 años, por su bien intente llevar una dieta más saludable y haga ejercicio regularmente con el fin de deshacerse de células grasas no deseadas.

3. Genética

Herencia, algo que se transmite de padres a hijos, suele ser un indicador fundamental de problemas de salud futuros. Por ejemplo; si un padre biológico o un abuelo pasó por la enfermedad de hígado, los hijos y nietos de esa persona también pueden verse afectados con esta enfermedad. En el caso de la enfermedad de hígado, el individuo es propenso a la obesidad o al alcoholismo, o ha nacido con bajos niveles de enzimas del hígado, que participan en el metabolismo de las grasas y el alcohol.

4. Ictericia

La ictericia es una afección que se manifiesta por coloración amarillenta de la piel y en el blanco de los ojos y es una muestra común de una enfermedad hepática. La ictericia es causada cuando se bloquea el flujo de bilis desde el hígado, lo que produce picazón, pequeñas protuberancias amarillas alrededor de los párpados y en la superficie de la piel.

5. Color de la Orina

A menudo, si la ictericia se desarrolla (coloración amarillenta de la piel y el blanco de los ojos), también notará los cambios en el color de la orina, que aparecerá mucho más oscura. Cuando usted defeca, también puede notar diferencias, con una apariencia de las heces más blancas o de color arcilla y con muy mal olor.

6. Cambios en la Piel

Además de los cambios en la piel debido a la ictericia, puede notar su piel algo desigual y descolorida en el área del cuello (debido a la inflamación de los ganglios) y debajo de los brazos, una vez que la insuficiencia hepática se establece. Ciertas alteraciones de la piel adicionales pueden aparecer como en vasos sanguíneos rotos en el rostro, o arañas vasculares en el pecho, espalda y hombros. Las manos también pueden verse afectadas, con palmas enrojecidas, el lecho ungueal tornándose blanco con huellas dactilares agrandadas.

7. Dolor Abdominal

El dolor abdominal puede indicar una enfermedad del hígado o insuficiencia hepática. Experimentará incomodidad en el centro o la parte superior derecha del abdomen, lo que podría indicar una hemorragia interna. Esto puede causar vómitos con tintes de sangre debido a la inflamación y la ruptura de los vasos sanguíneos dentro del tracto gastrointestinal. Por esta razón, también puede observar sangre en las heces.

8. Sin Síntomas

La enfermedad del hígado graso es a menudo un asesino silencioso ya que puede no mostrar síntomas; particularmente en las primeras etapas. Sin embargo, aunque la enfermedad avanza sin tratamiento durante varios años, sin signos ni síntomas o complicaciones, la grasa se va acumulando provocando que el hígado se inflame y se produzcan cicatrices en la superficie del órgano. A la larga, el hígado graso sin tratar desencadenará una insuficiencia hepática.

9. Abdomen Hinchado

Un abdomen hinchado; una afección llamada Ascitis producida por la retención de líquidos en el abdomen y en el hígado se produce con la aparición de una enfermedad hepática grave. La ascitis conduce a un abdomen hinchado, apretado y un ombligo que parece estar salido hacia afuera debido a la presión por la retención de líquidos. También puede causar problemas en la respiración debido a la fuerte presión sobre los órganos internos.

10. Desgaste Muscular

Las personas con una enfermedad hepática avanzada a menudo desarrollan pérdida muscular, u otra afección relacionada llamada Contractura de Dupuytren; donde los tendones de las manos empiezan a encogerse, los dedos se enrollan, y se producen temblores musculares (o temblores incontrolados).

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