Enfermedad de manos, pies y boca: señales, síntomas y tratamientos

Aunque la enfermedad de manos, pies y boca se considera leve -al menos, según la Clínica Mayo– no significa que sea agradable. Esta enfermedad contagiosa es común en los niños (especialmente cuando están regularmente en un entorno social como una guardería) y es más comúnmente causada por el virus coxsackie.

La Clínica Mayo afirma que los síntomas pueden variar en función de la fase de la enfermedad, pero no suelen durar mucho (normalmente una semana). En algunos casos más raros, los síntomas pueden agravarse, por lo que hay que vigilarlos. La enfermedad es más frecuente en otoño.

Aquí está todo lo que hay que saber sobre la enfermedad de manos, pies y boca, incluyendo las señales, síntomas y tratamientos…

1. La fiebre primero

La Clínica Mayo afirma que el primer signo de la enfermedad de manos, pies y boca suele ser la fiebre, seguida de otros síntomas como el dolor de garganta y la pérdida de apetito, o el malestar general.

La clínica señala que los demás síntomas suelen aparecer uno o dos días después de que empieza la fiebre, y ésta suele durar unos cuantos días. Por supuesto, la fiebre puede estar ligada a muchas otras enfermedades, por lo que hay que consultar al médico si los síntomas no mejoran.

2. Luego, la erupción

Como sugiere el nombre de la enfermedad, la erupción puede aparecer no sólo en las manos y los pies, sino también en las nalgas, señala WebMD. “Y aunque no es agradable, tampoco es grave”, asegura la fuente.

WebMD señala que su hijo/a puede tener una erupción en las palmas de las manos o en las plantas de los pies uno o dos días después de que aparezcan los primeros síntomas (los que -como ya hemos mencionado- probablemente incluirán fiebre). El sarpullido puede empeorar y convertirse en ampollas, y es posible que note llagas en las rodillas y los codos.

3. Llagas en la boca

KidsHealth.org habla de la otra parte del nombre de la enfermedad, señalando que pueden aparecer “dolorosas ampollas rojas” en la boca y la garganta. En algunos casos, los niños no presentan signos cutáneos de la enfermedad, aparte de las llagas en la parte posterior de la garganta.

Puede haber otros síntomas relacionados con el dolor de boca y garganta. Por ejemplo, la fuente explica que su hijo/a puede babear (debido a que le duele tragar) y puede ser que se incline por beber solo líquidos fríos.

4. Sólo úlceras

La Red de Salud de Mujeres y Niños (Women’s and Children’s Health Network) del gobierno del sur de Australia, nos recuerda que la enfermedad de manos, pies y boca es principalmente una enfermedad infantil. Esto se debe a que “la mayoría de los adultos habrán tenido la infección en la infancia” y es probable que no la vuelvan a padecer más adelante.

Sin embargo, si el virus reaparece en los adultos, suele limitarse a las úlceras de la boca y no a la erupción de las manos y los pies.

5. Síntomas más graves

El Hospital de Niños de Seattle (Seattle Children’s Hospital) confirma que hay una versión más grave de la enfermedad que se hizo más prominente en todo el mundo en 2012 como resultado de un “nuevo” virus coxsackie A6.

En este caso, la erupción, “formada por muchas ampollas pequeñas”, puede extenderse a los brazos, las piernas y la cara. Puede producirse una descamación de la piel. “Tiene mal aspecto, pero es inofensivo”, añade la fuente, señalando que una crema hidratante para la piel en las zonas en carne viva puede ayudar. Las uñas de las manos y de los pies pueden caerse en algunos casos, pero sólo en un 4% de los casos graves.

6. ¿Cuál es la causa?

Como hemos mencionado anteriormente, la enfermedad de manos, pies y boca está causada por el virus Coxsackie. Este virus en particular forma parte de un grupo más amplio de virus conocidos como “enterovirus no-polio”, pero la Clínica Mayo afirma que otros enterovirus también pueden causar a veces la enfermedad de manos, pies y boca. Según el Hospital de Niños de Montreal (Montreal Children’s Hospital), la familia de los enterovirus contiene más de 90 tipos diferentes de virus, muchos de los cuales son responsables de enfermedades frecuentes en niños y bebés.

Las personas suelen contraer el virus por vía oral a través del contacto de persona a persona con otro individuo infectado, señala la Clínica Mayo. Algunas de las formas más comunes de contagio son las secreciones nasales o de la garganta, la saliva, el líquido de las ampollas, las heces o las gotitas respiratorias en el aire de una tos o un estornudo.

7. ¿Quién está en riesgo?

Las personas que tienen mayor riesgo son los niños menores de 10 años, pero es más frecuente que se produzca en niños menores de 5 años. También es más frecuente en las guarderías “debido a los frecuentes cambios de pañales, el entrenamiento para ir al baño, y porque los niños pequeños suelen llevarse las manos a la boca”, dice la Clínica Mayo.

Los niños tienden a desarrollar inmunidad a medida que crecen, luego de que sus cuerpos generan anticuerpos después de haber estado expuestos al virus que causa la enfermedad. Pero la Clínica Mayo advierte que es posible que los adultos contraigan esta enfermedad.

8. ¿Cuánto tiempo dura?

Aunque la persona infectada es más contagiosa en la primera semana de la enfermedad, el virus puede permanecer en el organismo durante varias semanas. Es probable que sepa cuándo se ha ido, ya que los signos y síntomas desaparecerán, pero hasta que no desaparezcan claramente, el niño (o el adulto) podría seguir siendo contagioso.

El Hospital de Niños de Montreal afirma que el periodo de incubación típico de la enfermedad de manos, pies y boca es de 3 a 6 días, pero el virus puede seguir presente en las heces hasta 8 o 12 semanas después de la infección.

La Clínica Mayo advierte que algunos adultos, e incluso niños, pueden contagiar el virus sin mostrar ningún síntoma. Los brotes de la enfermedad de manos, pies y boca son más frecuentes en Estados Unidos durante los meses templados, como el otoño o el verano, pero en lugares más tropicales puede darse todo el año.

9. ¿Cómo se diagnostica?

El diagnóstico de la enfermedad de manos, pies y boca es bastante sencillo. Un médico puede hacer un diagnóstico después de realizar un simple examen físico examinando la boca y el cuerpo en busca de la aparición de cualquier ampolla o sarpullido, dice Healthline. También es probable que el médico le pregunte sobre otros síntomas enumerados en este artículo.

El médico puede pedir una muestra de garganta o de heces para analizar el virus, lo que ofrecerá un diagnóstico más concluyente.

10. Tratamientos limitados

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (Centers for Disease Control and Prevention, o CDC) explican que no existe un tratamiento específico para esta enfermedad, aunque es posible ayudar a aliviar los síntomas de un niño enfermo. CDC sugiere tomar analgésicos de venta libre (pero recuerde que no se debe dar aspirina a los niños). También puedes buscar atención médica y recibir algunos medicamentos recetados, pero la mayoría están disponibles sin necesidad de ir al médico. Healthline enumera algunos de estos tratamientos como “pomadas tópicas, con o sin receta, para calmar las ampollas y las erupciones, analgésicos, como el paracetamol o el ibuprofeno, para aliviar los dolores de cabeza”, y “jarabe o pastillas medicinales para aliviar el dolor de garganta”.

También puede utilizar enjuagues bucales o atomizadores (o incluso masticar trozos de hielo) para ayudar a adormecer la boca y la región de la garganta dolorida del enfermo. Si estos métodos sin receta no le proporcionan ningún alivio, debe ponerse en contacto con su proveedor de salud. Asegúrese también de que su hijo/a se mantenga hidratado/a.

En la mayoría de los casos, la enfermedad de manos, pies y boca debería desaparecer por sí sola en un plazo de 7 a 10 días.

11. Tratamientos en casa

Aunque la enfermedad de manos, pies y boca puede asustar un poco a los padres, se considera una enfermedad menor que suele durar sólo de 7 a 10 días. Puedes ponerse en contacto con un médico y pedirle que le recete alguno de los tratamientos que hemos enumerado anteriormente, sobre todo si las llagas en la boca o el dolor de garganta afectan la capacidad de su hijo/a para beber líquidos o si los síntomas parecen empeorar en lugar de mejorar. Sin embargo, tal vez pueda tratar esta enfermedad con algunos sencillos remedios caseros.

Healthline enumera remedios sencillos como el hielo, los helados o las bebidas frías. La fuente también recomienda evitar los cítricos, las bebidas de frutas, los refrescos y los alimentos picantes o salados.

12. Medidas preventivas

Por supuesto, como con cualquier enfermedad, la mejor manera de vencer la enfermedad de manos, pies y boca es evitar contraerla en primer lugar (lo cual es más fácil de decir que de hacer). Puede evitar contraer la enfermedad no tocando las ampollas o las heces de un niño que está infectado, explica  MedicinePlus.gov.

Para evitar que su hijo/a transmita la enfermedad a otras personas, debe mantenerlo/a en casa hasta que la fiebre desaparezca (normalmente, a los dos o tres días). Sin embargo, si todavía hay muchas ampollas visibles, debes evitar que su hijo/a vaya a la escuela o a la guardería hasta que las ampollas se sequen (normalmente alrededor de 7 días, según el Hospital de Niños de Seattle).

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