Señales de infección sinusal

Todos conocemos esa sensación: estar agotado, congestionado, con fiebre y, tal vez, con un poco de frío, con dolor de garganta y un molesto goteo retronasal. No lo pase por alto, como si fuera un resfriado común. Es muy posible que tenga una infección de los senos paranasales, o sinusitis. Una infección sinusal puede ser difícil de identificar, pero hay algunos signos a los que hay que prestar atención. Identificar lo que le ocurre a su cuerpo cuando está enfermo es el primer paso para mejorar.

Puede que piense que es sólo un resfriado, pero antes de correr a la farmacia a buscar medicamentos de venta libre para el resfriado, compruebe estas 20 señales de una infección sinusal…

1. Senos paranasales inflamados

La inflamación de los senos paranasales, que es el principal signo de que hay una infección sinusal y no un simple resfriado, se manifestará como una fuerte presión que se siente como un dolor sordo y punzante detrás de los ojos o de las cavidades detrás de la frente, los huesos nasales o las mejillas (donde se encuentran los senos paranasales).

Muchos de los síntomas de la sinusitis se asemejan a los del resfriado común, pero los 37 millones de desafortunados estadounidenses que sufren esta dolorosa inflamación de los senos paranasales cada año se ponen inmediatamente en alerta cuando se trata de aquel resfriado o alergia que puede desembocar en una desagradable infección sinusal.

2. Congestión

Muchas personas con infecciones sinusales se quejan de que sienten la cabeza pesada. Esto ocurre cuando las vías sinusales (que conectan los senos paranasales con las fosas nasales) se congestionan tanto con la mucosidad que no pueden drenar, lo que provoca una presión sobre los nervios de la cara.

Sin embargo, antes de considerar los antibióticos, considere los resultados de este estudio publicado en la Revista de la Asociación Americana de Medicina (Journal of the American Medical Association), que descubrió que la resistencia a los medicamentos se produce con mucha frecuencia cuando se prescriben antibióticos para una infección sinusal. En el estudio se analizaron 166 pacientes con infección sinusal, a la mitad de los cuales se les recetaron medicamentos sin receta y a la otra mitad se les prescribió un tratamiento de 10 días con antibióticos (por ejemplo, amoxicilina). Tras el séptimo día de tratamiento, los síntomas de dolor sinusal, secreción nasal, goteo retronasal y tos, solo mejoraron ligeramente -tanto para las personas que recibieron antibióticos como para las que tomaron medicamentos sin receta-.

3. Dolor de dientes

Un dolor a través de los dientes superiores es común en aquellos que tienen infección sinusal. Lo que la persona siente no es realmente un dolor de muelas, sino una presión en la zona debida a la inflamación de los senos paranasales, lo que puede sentirse como un dolor de muelas. Según una investigación de Dentistry Today, la sinusitis puede afectar a cualquiera de los siete senos paranasales (o cavidades llenas de aire) situados en la cabeza.

Los siete senos paranasales incluyen los senos paranasales esfenoides, maxilares, frontales, etmoides y mastoides. De hecho, la sinusitis crónica es una de las enfermedades crónicas más frecuentes en EE.UU., debido a varias causas, como la infección de los senos paranasales, las alergias, la irritación química, la obstrucción, y la infección dental.

4. Mareo

Dado que infección sinusal hace que las membranas de los senos paranasales se inflamen y se congestionen con mucosidad, es lógico que se sienta desequilibrado, sobre todo si inclina la cabeza hacia delante o se levanta muy rápido desde una posición sentada.

Según el Centro Médico de la Universidad de Maryland (University of Maryland Medical Center), la sinusitis se caracteriza por la inflamación de los senos paranasales, lo que significa que las cavidades llenas de aire alrededor de las mejillas, la nariz y los ojos se hinchan y bloquean de forma dolorosa, debido a la acumulación de líquido por la infección de un virus del resfriado, un hongo o una bacteria. Cuando se produce la sinusitis, los senos paranasales no pueden drenar, lo que a menudo afecta al equilibrio y la coordinación causando mareos.

5. Tos matutina

Una tos matutina desagradable suele confundirse con un resfriado común. Sin embargo, la tos de la sinusitis será peor a primera hora de la mañana, después de haber pasado la noche en vela y de que los senos paranasales se hayan vaciado en la parte posterior de la garganta. Según los profesionales de la medicina, la sinusitis afecta a las cavidades sinusales -que son las cavidades llenas de aire productoras de mucosidad que se encuentran detrás de las mejillas, la nariz y los ojos-. Cuando los senos paranasales se obstruyen o inflaman, la presión sobre ellos aumenta.

Dado que la mucosidad se aloja, puede empezar a drenar por la parte posterior de la garganta (lo que se denomina goteo retronasal) y provocar una tos intensa y la necesidad de aclarar nuestra garganta con más frecuencia. El goteo retronasal puede ser más grave durante el sueño debido a la posición boca abajo, lo que provoca una tos intensa y un sueño interrumpido.

6. Goteo retronasal

El goteo retronasal se produce cuando la mucosa nasal expulsa un exceso de moco. Sin embargo, si los senos paranasales están inflamados, el moco acuoso y claro se acumula y drena desde la nariz hacia la parte posterior de la garganta. Cuando estamos sanos y los senos paranasales están limpios y despejados, el exceso de mucosidad sale de los senos paranasales a través de una pequeña abertura y fluye hacia la nariz, de forma regular, a través de estornudos y sonándose la nariz.

Sin embargo, cuando se produce una infección sinusal, los senos paranasales se congestionan y se obstruyen con mucosidad pegajosa, que bloquea y acumula presión en las cavidades de los senos paranasales (es decir, detrás de los dientes, las mejillas, los dientes, la nariz, los ojos y la frente) ya que la mucosidad no puede ser expulsada por su vía normal. Así comienza el goteo retronasal, cuando la mucosidad no tiene más remedio que drenar por la parte posterior de la garganta.

7. Disminución del olfato

La dificultad para respirar por la nariz debido a la obstrucción o inflamación de los senos paranasales suele provocar una disminución del sentido del olfato. Según el Departamento de Salud y Servicios Humanos de EE.UU. (U.S. Department of Health and Human Services), los trastornos del olfato pueden producirse con cualquier obstrucción de los senos paranasales, incluida una infección sinusal o de las vías respiratorias superiores.

La sinusitis suele causar pérdida de olfato (o “hiposmia”), cuando los senos paranasales se congestionan, se hinchan o experimentan una presión extrema. Cuando los olores entran en la nariz, penetran en la bóveda nasal y se disuelven en la fina capa de moco, que estimula los receptores olfativos. Sin embargo, aunque el moco es el responsable de dispersar los olores a los receptores subyacentes, un exceso de moco o unos tejidos bloqueados e inflamados pueden perjudicar la respuesta olfativa.

8. Disminución del gusto

No sólo se puede perder el sentido del olfato, sino también el del gusto. El sentido del gusto está íntimamente relacionado con el del olfato. Esto se debe a que el gusto también depende en gran medida de la entrada de la cavidad nasal. Esto no significa necesariamente que se pierda el sentido del gusto por completo. En cambio, puede que las cosas sólo tengan un sabor desagradable o repugnante.

9. Fiebre

Las personas afectadas por el resfriado común no suelen tener fiebre. Sin embargo, quienes padecen una infección grave, como la sinusitis, suelen experimentar un aumento de la temperatura corporal, ya que el sistema inmunitario intenta purgar la infección. Un resfriado se convierte en una infección sinusal cuando los senos paranasales se inflaman o hinchan gravemente. Normalmente, los senos paranasales son canales de aire despejados; sin embargo, cuando se obstruyen y se llenan de líquido a causa de una infección viral, fúngica o bacteriana, al organismo le resulta difícil combatir la infección.

A menudo, los síntomas del resfriado común y de la sinusitis pueden coincidir. Sin embargo, la infección de los senos paranasales incluye los síntomas de dolor y presión en los senos paranasales (es decir, alrededor de los ojos, los dientes, las mejillas y la frente), secreción nasal espesa y amarilla, secreción nasal maloliente, dolor de cabeza intenso, fiebre, y tos debida al goteo retronasal. Si el resfriado empeora, en vez de mejorar, debería sospechar; si el resfriado continúa durante más de 10 días, o empeora, es probable que tenga sinusitis.

10. Moco amarillo

Aunque le parezca una grosería inspeccionar sus mocos, es difícil no echarles un vistazo si produces una cantidad excesiva de esta sustancia espesa y pegajosa. En el caso de las infecciones sinusales, la consistencia de la mucosidad suele ser diferente. Por ejemplo, puede volverse espesa y amarilla. Esto puede ser indicativo de una infección sinusal, ya que los glóbulos blancos luchan contra la infección drenando (o intentando eliminar) la infección de su cuerpo.

Además, con una infección sinusal, la textura del moco puede cambiar. Por ejemplo, la mucosidad puede volverse mucho más espesa cuando se suena la nariz o intenta aclarar la garganta. Además, los mocos pueden tener un color amarillo o verde, lo que, según WebMD, es una clara señal de que puede haber una infección.

11. Dolor de cabeza

Con la sinusitis, un desagradable dolor de cabeza -que suele estar causado por el aumento de la presión en los senos paranasales- puede persistir durante días, ya que los tejidos se inflaman y los músculos se tensan alrededor de los ojos y la frente. Según la Clínica Mayo, las cefaleas sinusales son dolores de cabeza caracterizadas por la sinusitis, una infección que bloquea o inflama las membranas que recubren los senos paranasales.

Una cefalea sinusal puede ser el resultado de un aumento de la mucosidad, el líquido y la acumulación de infecciones (bacterianas, víricas o fúngicas) que provocan una presión y un dolor extremos. Una cefalea sinusal puede presentarse como un dolor y una presión en los senos paranasales (una sensación de llenado de líquido en las zonas de los dientes, las mejillas y el entrecejo) acompañada de dolor y punzadas en los dientes superiores y/o una disminución del gusto y el olfato, así como la presencia de un dolor que suele empeorar al inclinarse hacia delante o acostarse y obstruir el flujo de moco.

12. Mal aliento

Además de los síntomas desagradables ya mencionados, las infecciones sinusales también pueden provocar mal aliento o “halitosis”. La Empresa Colgate-Palmolive afirma que “el mal aliento suele ser el primer efecto secundario [de una infección sinusal], ya que los senos paranasales drenan hacia la parte posterior de la garganta”.

Debido a la acumulación excesiva de esta mucosidad descolorida y maloliente en las cavidades sinusales, el aire ya no puede pasar por la nariz. En consecuencia, el paciente se ve obligado a respirar por la boca y, al exhalar, “el olor de la infección se traslada al aliento”, dice la fuente.

13. Fatiga

¿Se ha sentido usted perezoso y agotado últimamente? ¿No duerme mucho por la noche? Puede ser un signo de una infección de los senos paranasales. Cuando su cuerpo está luchando contra una infección, el sistema inmunitario se pone a prueba, lo que puede provocar agotamiento y letargo que persisten durante largos periodos de tiempo, a veces durante meses.

El cansancio no es un síntoma que suela presentarse solo en una infección sinusal. Así que fíjese si sufre, también, alguno de los otros síntomas ya mencionados, en particular la inflamación de los senos paranasales, la congestión y el goteo retronasal.

14. Dolor de garganta

En el caso del goteo retronasal, la mucosidad se ve obligada a drenar por la parte posterior de la garganta porque los senos paranasales están obstruidos y no tiene otro lugar a donde ir. Como esta no es la forma en que normalmente se expulsa la mucosidad del cuerpo, la garganta puede irritarse.

Healthline explica que “puede empezar como un molesto cosquilleo”, pero puede empeorar hasta el punto de que la garganta se sienta en carne viva, dolorida e inflamada, especialmente si la infección dura varias semanas, o más.

15. Voz ronca

El dolor de garganta y la voz ronca suelen ir de la mano. De hecho, las infecciones sinusales son una de las causas más comunes de una voz ronca. La voz se vuelve ronca cuando las cuerdas vocales se hinchan debido a una inflamación o infección. Esto puede dificultar la emisión de sonidos al intentar hablar.

La voz puede sonar débil, entrecortada, rasposa o ronca al hablar. Su voz debería volver a la normalidad una vez que la infección sinusal desaparezca, pero si la ronquera persiste debe acudir al médico.

Ahmet Misirligul / Shutterstock

16. Dolor de oído

Al igual que el dolor de muelas, el dolor de oído puede parecer que no está relacionado con una infección de los senos paranasales, pero en realidad es un síntoma muy común. Como explica WebMD, “los senos paranasales y los oídos están conectados dentro de la cabeza. Por eso, la congestión de los senos paranasales y el taponamiento pueden afectar la presión de los oídos”.

Como resultado, se puede experimentar dolor en el canal auditivo, o se puede sentir como si los oídos estuvieran bloqueados, lo que puede hacer que la audición resulte amortiguada. Afortunadamente, Livestrong.com dice que hay una variedad de diferentes remedios caseros que pueden proporcionar un alivio eficaz para el dolor de oídos, tales como aplicar compresas calientes, elevar la cabeza, y usar aerosoles o enjuagues nasales. Sin embargo, como siempre, asegúrese de consultar con su médico antes de iniciar tratamientos por su cuenta.

17. Sensibilidad en la cara

Uno de los síntomas que buscan los médicos para diagnosticar una infección sinusal es la sensibilidad en la cara. Cuando se padece esta enfermedad, los senos paranasales se inflaman o infectan y puede acumularse líquido en estos espacios llenos de aire. Esta acumulación es la culpable de muchos síntomas, como el aumento de la presión que provoca dolor facial.

Tenemos senos paranasales entre los ojos, así como detrás de la frente, la nariz y las mejillas. La presión puede provocar dolor en cualquiera de estas zonas y es una de las principales razones por las que puede desarrollar un dolor de cabeza durante una infección sinusal.

18. Pólipos nasales

Una afección estrechamente relacionada con las infecciones sinusales son los pólipos nasales. Se trata de crecimientos en forma de lágrima que se forman alrededor de la abertura de las cavidades sinusales, lo que ocurre debido a la inflamación. Los pólipos pueden bloquear el drenaje de los senos paranasales y provocar una infección sinusal. También pueden aparecer durante una infección sinusal y convertirse en otro síntoma incómodo.

Los pólipos de la nariz no son tumores y no aumentan necesariamente el riesgo de cáncer. Los pólipos nasales pueden desaparecer una vez que la infección sinusal desaparece. Ciertos medicamentos, como los corticosteroides, pueden ayudar a eliminar los pólipos, pero en algunos casos será necesario extirparlos quirúrgicamente.

19. Nariz goteante

Es normal tener la nariz tapada y congestionada cuando se tiene un resfriado. Pero si dura más de una semana, podría significar que su resfriado es en realidad una infección sinusal. Esto ocurre cuando uno o varios de sus senos paranasales se inflaman, lo que provoca una acumulación de líquido.

20. Síntomas que duran 10 días

Las infecciones sinusales no son divertidas. Aunque la mayoría de las infecciones sinusales mejoran por sí solas sin necesidad de antibióticos, no siempre es así. Acuda a su médico si sus síntomas no desaparecen después de 10 días. Su médico puede recomendarle algunos remedios para que se sienta mejor. Sólo asegúrese de buscar atención médica antes, si tienes una fiebre que dura más de unos días.

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