Trastorno límite de la personalidad: Síntomas comunes y factores de riesgo

El trastorno límite de la personalidad (TLP) es una enfermedad mental que afecta a cerca del 1.6% de los adultos, nada más que en Estados Unidos. Según el Servicio Nacional de Salud (National Health Services, o NHS), es el trastorno de la personalidad más comúnmente reconocido y afecta los pensamientos y sentimientos de la persona sobre sí misma y sobre los demás.

Las personas que desarrollan un TLP suelen empezar a mostrar signos en los primeros años de la edad adulta. El trastorno suele empeorar a medida que se avanza en la edad adulta, pero puede mejorar a medida que se envejece. Siga leyendo para conocer los 9 síntomas más comunes y los 3 factores de riesgo más importantes del TLP que hay que tener en cuenta.

Síntomas

Miedo al abandono

Las personas con TLP tienden a tener un fuerte miedo a quedarse solas o a ser abandonadas. Independientemente de que dicho abandono sea real o imaginario, el individuo puede llegar a tomar medidas extremas para evitar una posible separación o rechazo.

Por ejemplo, HelpGuides.com dice que alguien con TLP puede suplicar, aferrarse, iniciar peleas, rastrear celosamente los movimientos de su ser querido o incluso bloquear físicamente a la otra persona para que no se vaya”. Desgraciadamente, estos comportamientos pueden hacer que los seres queridos se retiren, dando lugar exactamente a lo que el enfermo temía y trataba de evitar.

Relaciones inestables

El TLP tiende a dificultar el mantenimiento de relaciones sanas. Esto se debe a que el individuo afectado tiende a ser bastante demandante, intenso y desconfiado, no sólo con sus parejas románticas, sino también con sus amigos y familiares.

Además, una persona con TLP tiende a tener una forma de pensar muy “blanca y negra” sobre las personas, viéndolas como “completamente buenas” o “completamente malas”. Esto hace que las actitudes hacia los demás cambien con frecuencia y vayan desde la cercanía y el amor extremos (idealización) hasta la aversión o la ira extremas (devaluación)”, de acuerdo con el Instituto Nacional de Salud Mental (National Institute of Mental Health).

Autoimagen inestable

Los individuos con TLP también luchan contra las alteraciones de la identidad. A veces, pueden sentirse bien consigo mismos, pero otras veces pueden sentir odio hacia lo que son, quizás viéndose como malos o malvados. Además, esta imagen de sí mismos puede cambiar dependiendo de con quién esté la persona, ya que suelen copiar las acciones y comportamientos de los demás. “Su capacidad de ser independiente y autónomo está muy deteriorada”, afirma el doctor John Oldham, profesor de Psiquiatría y Ciencias del Comportamiento de la Escuela de Medicina Baylor (Baylor College of Medicine) de Huston, en conversación con Health.com.

Las personas con TLP también pueden tener ideas constantemente cambiantes sobre quiénes son o qué quieren en la vida, lo que se traduce en frecuentes cambios de trabajo, amigos, amantes, religión, valores, objetivos e incluso identidad sexual”, indica HelpGuides.com.

Comportamientos impulsivos y arriesgados

Los comportamientos impulsivos, arriesgados y, a menudo, autodestructivos son también comunes en las personas con TLP. Estos comportamientos pueden incluir las apuestas, los gastos desmedidos, el robo en tiendas o sabotear el éxito renunciando repentinamente a un buen trabajo o terminando una relación positiva”, dice la Clínica Mayo.

En algunos casos, estos comportamientos pueden incluso poner al individuo en peligro, como por ejemplo al conducir de forma imprudente, practicar sexo inseguro, abusar de las drogas o el alcohol, o darse atracones. Aunque participar en estas actividades puede ayudarles a sentirse mejor en el momento, a la larga pueden hacer más daño que bien a ellos mismos y a sus relaciones cercanas.

Autolesiones

La autolesión es otro síntoma común del TLP; de hecho, el Centro para la Adicción y la Salud Mental (Centre for Addition and Mental Health) dice que hasta el 75 por ciento de las personas con TLP se autolesionan una o más veces”, comúnmente cortándose, quemándose con cigarrillos o con una sobredosis que puede aliviar el intenso dolor emocional”. “

Aunque en la mayoría de los casos estos comportamientos autoagresivos son parasuicidas, no es el caso de todos. De acuerdo con la fuente, “alrededor del 10 por ciento de las personas con TLP se quitan la vida”.

Pensamientos suicidas

Si bien en la mayoría de los casos estos comportamientos autodestructivos no son suicidas, en algunos casos lo son. Según la fuente, alrededor del 10 por ciento de las personas con TLP se quitan la vida”. Los pensamientos y comportamientos suicidas no son infrecuentes para quienes luchan contra el TLP. Este comportamiento suicida incluye pensar en el suicidio, hacer amenazas suicidas o llevar a cabo un intento de suicidio.

Cambios de humor intensos

Otro síntoma común del TLP es la volatilidad emocional, con intensos cambios de humor que van desde la felicidad extrema en un momento hasta la desesperación al siguiente. Estos cambios de humor pueden ser desencadenados por cosas que otros simplemente pasarían por alto, o ni siquiera notarían, como, por ejemplo, que un colega demasiado preocupado no los haya saludado en el pasillo”, dice Health.com.

Aunque estos cambios de humor tienden a pasar con bastante rapidez, y suelen durar sólo unos minutos u horas, en algunos casos pueden persistir durante varios días.

Sensación crónica de vacío

Las personas con TLP también pueden luchar con sentimientos crónicos de vacío, como “si hubiera un agujero o un vacío dentro de ellos”, dice HelpGuides.com. La fuente añade que, en casos extremos, los individuos pueden sentirse como si no fueran “nada” o “nadie”.

Como esta sensación de vacío es incómoda, pueden intentar llenar el agujero con cosas como drogas, comida o sexo”. Aunque estas cosas pueden ofrecer un alivio temporal, nada parece hacer que la sensación desaparezca definitivamente.

Ira explosiva

Además de los cambios de humor extremos, las personas con TLP también pueden luchar contra la ira intensa. De acuerdo con Health.com, aunque esta ira se desencadena a menudo, las personas con TLP reaccionan de una manera que parece exagerada o desproporcionada a un evento”.

Estas reacciones pueden incluir perder frecuentemente los nervios, ser sarcástico o amargado, o tener peleas físicas”, dice la Clínica Mayo. Aunque esta ira es más notable cuando se dirige hacia el exterior, HelpGuides.com señala que las personas con TLP pasan mucho tiempo enfadadas consigo mismas.

Paranoia

La paranoia es otro síntoma común de TLP, y debido a ella, el individuo puede tener pensamientos sospechosos sobre las intenciones de los demás”, dice HelpGuides.com. Como resultado, pueden tener dificultades para confiar en otras personas. Los episodios de pensamiento paranoico o paranoia pueden oscilar desde leves y temporales hasta severos y crónicos, dependiendo de la persona.

Disociación

En algunos casos -a menudo bajo estrés- las personas con TLP pueden experimentar disociación o una sensación de pérdida de contacto con la realidad. De acuerdo con el Instituto Nacional de Salud Mental, en ese estado, la persona puede sentirse aislada de sí misma, verse desde fuera de su cuerpo o tener sentimientos de irrealidad”.

Ansiedad

Las personas con trastorno límite de la personalidad también pueden sufrir ataques de ansiedad esporádicos o ansiedad crónica. Pueden experimentar episodios intensos de ansiedad, miedo o preocupación que pueden durar desde unas horas hasta unos días, o a veces más. El trastorno de ansiedad puede ser un diagnóstico independiente, pero a menudo se presenta como un síntoma o efecto secundario del TLP.

Depresión

Otro signo o síntoma común del TLP son los sentimientos de depresión, desesperanza o baja energía. Estos sentimientos son más que la tristeza normal y suelen ser más crónicos o intensos. La depresión es otro síntoma que puede ser diagnosticado como un trastorno autónomo, pero a menudo aparece como un signo o síntoma común junto al TLP.

Dificultad para sentir empatía

Las personas con trastorno límite de la personalidad suelen tener dificultades para sentir empatía por los demás. Los estudios han demostrado que las personas con TLP suelen tener una actividad reducida en las regiones cerebrales que apoyan la empatía, lo que puede provocar dificultades para mantener las relaciones interpersonales. Esta reducción de la actividad significa que las personas con TLP tienen dificultades para comprender y predecir cómo se pueden sentir los demás en determinadas situaciones.

Planes y aspiraciones inestables

Otro indicador del TLP es la sensación de inestabilidad hacia los planes, aspiraciones y objetivos profesionales. Las personas con TLP pueden carecer de la motivación o la energía necesarias para llevar a cabo sus planes, o sentirse dispersas al hacerlos. El TLP provoca cambios frecuentes en los gustos y las aversiones, lo que a menudo dificulta que los diagnosticados se comprometan con una trayectoria profesional. Los pacientes con TLP también pueden tener una imagen inestable de sí mismos, lo que dificulta su desarrollo profesional.

Factores de riesgo

Genética

Se cree que el TLP está causado por una combinación de factores, uno de los cuales es la genética. Si alguien de su familia cercana, como un padre o un hermano, también ha sido diagnosticado con esta enfermedad mental, el NHS dice que los genes que usted hereda pueden volverlo/a más vulnerable a desarrollar TLP”.

Pero, por el momento, no hay pruebas de que exista un gen del TLP. Mind.org.uk dice que la genética puede volver a una persona más vulnerable a desarrollar TLP, pero, a menudo, estas vulnerabilidades se desencadenan y se convierten en un problema debido a experiencias vitales estresantes o traumáticas”.

Angustia infantil

¿Qué tipos de acontecimientos vitales estresantes o traumáticos pueden activar estas vulnerabilidades genéticas? Algunos de los detonantes que señala la Biblioteca Nacional de Medicina de EE.UU. (U.S. National Library of Medicine) son el abandono -real o temido- en la infancia o la adolescencia”, una vida familiar alterada” o una “mala comunicación en la familia”. El Servicio Nacional de Salud añade que experimentar miedo o angustia crónicos durante la infancia también puede contribuir.

Abuso en la infancia

Otro factor que puede contribuir al TLP es el abuso “sexual, físico o emocional” en la infancia. Hay pruebas de que las personas diagnosticadas con TLP tienen más probabilidades de haber tenido un historial de abusos u otras experiencias angustiosas durante la infancia. Los estudios han demostrado que “entre el 40% y el 76% de las personas con TLP informan de que sufrieron abusos sexuales en su infancia, y entre el 25% y el 73% informan de que sufrieron abusos físicos”.

Cuidado negligente en la infancia

Otra forma de maltrato infantil que puede ser más pasiva pero igual de impactante es la negligencia infantil, que puede ser tanto física como emocional. Ejemplos de negligencia física son la negación de las necesidades básicas del niño, como la comida o el agua. La negligencia emocional se produce cuando se ignoran las necesidades emocionales o mentales básicas de un niño.

Anomalías de la serotonina

Otro factor que se cree que contribuye al TLP son las anomalías en los neurotransmisores (sustancias químicas que transmiten señales entre las células del cerebro). Un neurotransmisor especialmente preocupante es la serotonina.

Según Healthline.com, la serotonina es una hormona que ayuda a regular el estado de ánimo”, y una cantidad inadecuada de la misma provoca cambios notables. Estos cambios pueden incluir depresión, agresividad y dificultad para controlar los impulsos destructivos”, señala el NHS.

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