Trastornos Afectivo Estacional ESP

¿Sufro de trastorno afectivo estacional?

A todos y a cada uno de nosotros nos duele el alma cuando los días de verano en la playa y los revolcones de hojas de otoño dan lugar al frío, gris y congelado invierno. Sin embargo, para aproximadamente un 2% de la población, el cambio repentino de estación puede de hecho causar un tipo de depresión, conocido como el trastorno afectivo estacional (o TAE), el cual empeora con la exposición limitada a la luz solar a finales del otoño e invierno y desaparece cuando la primavera comienza de nuevo.

El trastorno afectivo estacional varía entre los individuos afectados; no obstante, estas diez señales comunes y a menudo abrumadoras, normalmente aparecen y sugieren que usted o algún ser querido podría necesitar ayuda profesional para manejar los síntomas del TAE…

1. Fatiga inhabilitante

Un drenaje repentino de energía puede ser el primer indicio de que algo anda mal. Los pacientes con TAE generalmente describen sentimientos de fatiga tanto mental como física, así como un sentimiento de impotencia a lo largo del cuerpo que hace que las actividades generalmente fáciles sean vuelvan totalmente agotadoras.

2. Renunciar a la vida

Otro síntoma común del TAE es la auto enajenación de las actividades sociales, de las aficiones y de las personas que han formado una parte importante en la vida social del individuo. Esto puede incluir la pérdida de interés en las actividades diarias, en los pasatiempos favoritos, la falta de deseo sexual o la pérdida de interés en la higiene personal.

3. Falta de concentración

Los problemas de memoria y concentración también pueden indicar TAE. Muchos describen esta falta de atención como la dificultad para recordar citas hasta la incapacidad severa de tomar simples decisiones rutinarias (es decir, qué comer o qué ropa ponerse).

4. Dificultades para dormir

Los cambios bruscos en los patrones del sueño — que pueden variar desde dormir todo el tiempo (hipersomnia) hasta no dormir absolutamente nada (insomnio) — a menudo indicarán un problema si la salud en general es estable. Podrá notar que se despierta con frecuencia durante la noche o se levanta exhausto aunque haya dormido 8 horas.

5. Desinflado y descorazonado

Una persona generalmente despreocupada puede experimentar graves bajones de ánimo — por ejemplo sentimientos de auto desprecio, de inutilidad, de desesperanza y una actitud miserable ante la vida.

6. Dolor muscular y articular

Malestar en el cuello, en la espalda, en las caderas, en los hombros, en las rodillas, en la cabeza y en el estómago — de repente todo comienza a doler sin motivo aparente en algunos pacientes con TAE. El malestar se establece con achaques y dolores sordos por todo el cuerpo.

7. Irritabilidad

Muchos enfermos de TAE se quejan de estar en una montaña rusa emocional en la que en un minuto se encuentran llorando y de repente sienten ira. En una escala menos severa, el paciente puede también sentirse agitado e inquieto, pero puede no entender por qué ni saber qué hacer para calmar esa irritabilidad.

8. Peso y apetito

Otra gran señal de que algo no está bien con respecto al TAE es la fluctuación en el peso y el apetito. Podrá experimentar pérdida de peso repentina y significativa o aumento de peso sin que cambie su nivel de salud, su dieta o su actividad física en cuestión de unas pocas semanas y podría hasta perder todo su interés en los alimentos, o usar la comida como una forma de calmar sus emociones.

9. Ansiedad

La ansiedad que se propaga con el TAE puede ir desde un leve desasosiego a una forma severa de estrés y nervios que pueden volverse una inhabilidad total para lidiar con la vida si no se busca ayuda profesional.

10. Imprudencia

El TAE puede inhabilitar a algunas personas; sin embargo, en otros individuos puede causar comportamientos riesgosos hacia otros individuos cautelosos. Esto es a menudo descrito como una forma de escape y puede resultar en un comportamiento sexualmente compulsivo, apuestas, abuso de sustancias o en la búsqueda de emociones.

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