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Nueve malos hábitos que impactan en su salud mental

Desconocidos para muchos, estos actos que parecen inocentes e insignificantes, pueden afectar su salud mental. Tanto su nivel de aptitud física como su uso de las redes sociales pueden deteriorar su humor, su positivismo y hasta sabotear su bienestar mental.

A continuación, le mostramos nueve pequeños malos hábitos que tienen un gran impacto en su salud mental…

1. Vivir una vida sedentaria

No debería sorprenderlo que los investigadores del University College London hayan vinculado la falta de actividad física con niveles altos de depresión. De hecho, puede desterrar los pensamientos deprimentes y la negatividad en un 20% si simplemente se ejercita 3 veces por semana— incluso al usar las escaleras o al hacer una caminata ligera por su vecindario.

2. Encerrarse en relaciones tóxicas

Lleva tiempo deshacerse de las relaciones tóxicas— y ni hablar de darse cuenta de que está atrapado en un territorio poco saludable. Según los científicos de la Facultad de Medicina de la UCLA, las interacciones sociales negativas a largo plazo están vinculadas con la inflamación, la cual puede resultar en el desarrollo de enfermedades cardiovasculares, de cáncer e hipertensión. Los lazos de pareja dañinos, los colegas, la familia y la amistad también pueden causar una disminución en el autoestima, así como también son capaces de provocar ansiedad y depresión. Si piensa que está involucrado en una relación tóxica, busque ayuda profesional o hable de su problema con un amigo de confianza o con un familiar.

3. No duerme lo suficiente

Investigadores de la Universidad de Bastyr consideran que dormir es la base de, bueno, prácticamente todo; en particular si considera que mientras descansa nuestros cuerpos aprovechan para fortalecer todos los sistemas —incluso el funcionamiento de los órganos, del sistema nervioso central, la función cerebral y la digestión. Si se siente triste, es probable que duerma menos. Acostúmbrese a apagar todos los dispositivos electrónicos al menos 3 horas antes de dormir y de crear un ambiente confortable al tomar tés herbales, al apagar las luces y al darse un baño caliente antes de ir a la cama.

4. Registro digital

Todos hemos ido a conciertos en los que los espectadores contemplaban todo a través de la cámara de sus celulares…y se perdían por completo lo que en realidad estaba sucediendo. Un estudio realizado por psicólogos de la Universidad Bastyr en Washington descubrió que mientas más fotos y videos se capturaban durante un evento, era más difícil recordar qué estaba sucediendo en realidad; es por eso que los recuerdos más claros resultan de formar parte en el evento en lugar de venir de los registros digitales.

5. El vacío en las redes sociales

¿Cuándo fue la última vez que mantuvo una conversación significativa con un amigo, pareja o miembro de su familia que no haya sido por medio de alguna red social? Puedo hacer esta distinción gracias a la sabiduría del doctor en ciencias del comportamiento de San Diego, Michael Mantell, quien afirma lo siguiente: “Nos acostumbramos a no tener conversaciones cara a cara, sino sólo de tipo virtual…[Las de las redes sociales] no son conversaciones de verdad…esta conexión inmediata nos sobre estimula, disminuye nuestra experiencia y nuestros sentimientos, impacta en nuestra atención, [y] exige gratificación inmediata al igual que expectativas [al] presionar un botón.” Por eso, tómese un recreo de las redes y busque auténticas conexiones cara a cara. Desconéctese por un buen rato todos los días para regenerar su cuerpo y su mente y así evitará la ansiedad y la depresión.

6. Es una persona extremadamente sensible

Si un comentario desafortunado de su compañero de trabajo o un embotellamiento pueden hacer que su día sea una pesadilla, tiene que aprender a no dejar que estas cosas lo afecten. Según una investigación publicada en la revista Psychology Today, aquellos que sucumbían ante el primer indicio de estrés tenían niveles elevados de cortisol (la hormona del estrés), lo cual hace que el sistema inmunológico y la densidad ósea se debiliten, que la presión sanguínea aumente y que el colesterol y su peso corporal aumenten. Por el contrario, reducir el estrés contribuye a disminuir los riesgos de padecer depresión y a fortalecer su salud mental general. Así que cambie esa cara y haga que su mal día se convierta en uno bueno. Visite a un amigo, juegue con su mascota, escuche la música que más le gusta o vea una película graciosa.

7. Andar encorvado

Caminar arrastrándose como zombi es más que una forma de ser flojo según una investigación publicada por la revista de Terapia Conductual y de Psiquiatría Experimental, la cual evaluó el humor de un grupo de encorvados y de otros no encorvados. La conclusión fue que estar encorvado tenía un impacto negativo en el humor mientras que caminar derecho, con la cara en alto y los hombros hacia atrás mejoraba su humor general.

8. Falta de tiempo “propio”

¿En qué momento se hace un tiempo para usted— entre su trabajo, su familia, su matrimonio y sus compromisos sociales? Si la respuesta es nunca, ha descubierto una fuente primaria de estrés e irritabilidad. Resérvese al menos 15 minutos diarios para usted y nada más que usted. Todos merecemos tener un instante de relajación para hacer algo que disfrutamos.

9. El rey de la postergación

Muchas veces postergar resulta del miedo o de la ansiedad por hacer algo, según la Association for Psychological Science; ésto puede generar estrés en el trabajo, en la familia, en los compromisos sociales y hasta puede afectar el bienestar mental. No obstante, lo contrario también es cierto. Cuando acabamos con la lista de “quehaceres” que tanto tardamos en comenzar, aumentamos la confianza en nosotros mismos ya que nos damos cuenta de que no había nada que temer a la hora de empezar.

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