Los peores desayunos para alimentar a sus hijos

El desayuno es realmente la comida más importante del día. Un desayuno saludable lo preparará para un día de alimentación sano. Los nutricionistas afirman que el desayuno es muy importante para los niños, ya que necesitan alimentar sus mentes y sus cuerpos para los días de aprendizaje en la escuela.

Puede resultar más fácil confiar en los platos pre-empacados de desayunos durante esas ocupadas mañanas de escuela. Desafortunadamente, estos alimentos a menudo están llenos de alimentos procesados, tienen altos contenidos de sal y azúcar y están cargados de calorías. Mientras que los desayunos procesados pueden saber delicioso, por lo general no son las mejores opciones para el desarrollo de los organismos de los niños.

Si tiene problemas para encontrar comida rápida y saludable para los niños, aquí presentamos algunas de las opciones. Deje avena en remojo durante la noche para cocinarla rápido por la mañana. Los huevos son una gran comida rápida ya que sólo tardan unos pocos minutos en cocinarse. Los batidos son una gran opción para los niños a los que no les gusta comer el desayuno; si hace una mezcla de frutas y yogurt, obtendrá una comida completa en un solo vaso.

Estos son los 19 peores alimentos para el desayuno de sus hijos. Los expertos en alimentación nos instan a evitar estas malas elecciones y a optar por alimentos integrales nutritivos…

Pasta de chocolate con nueces

Los anuncios recientes han intentado convencernos de que la pasta de chocolate con nuez es un alimento saludable. Mientras que las avellanas son sanas si se consumen con moderación, estos productos están hechos con grandes cantidades de azúcar, lo cual sube los niveles de insulina con rapidez y hace que los niños se vuelvan hiperactivos de inmediato y se sientan increíblemente cansados más adelante cuando dichos niveles de insulina se desplomen. Por el contrario, opte por un aderezo ligero de queso crema con sabor a chocolate. Sus hijos recibirán una buena fuente de calcio y proteína mientras mantienen el azúcar y las calorías equilibradas.

Cereal en caja

Los cereales comercializados para los niños normalmente están llenos de azúcar para hacerlos más agradables. Las empresas utilizan animales como mascotas para atraer a los niños y que estos atormenten a sus padres hasta que les compren cereales de esa marca. Los cereales azucarados pueden ser un desayuno conveniente, pero no mantendrán a sus hijos satisfechos hasta el almuerzo. En lugar de esos cereales altos de azúcar, busque opciones de granos integrales.

Si lee detenidamente las etiquetas, descubrirá que hay algunos tipos maravillosos de cereales en el mercado. Verifique el contenido de azúcar, las cantidades de proteína y la cantidad de fibra antes de hacer una compra.

Avena instantánea

La avena es un desayuno maravilloso para las mañanas frías. Hay muchos productos de avena instantánea, los cuales actúan como alimentos convenientes para personas ocupadas. Sin embargo, la mayoría de los niños adora estos paquetes de avena instantánea porque están llenos de azúcar y sabores amigables como duraznos y crema o chips de chocolate.

No sólo son poco saludables, sino que además son bastante costosos. Por el contrario, compre las hojuelas de avena y porciónelas en bolsas a modo de tentempié. Podrá fácilmente poner la avena en el microondas, hacerla de manera rápida en la mañana y combinarla con yogur y fruta fresca. La hojuelas tienen más fibra y son más bajas en calorías.

Bebidas de desayuno

Las tiendas de abarrotes y farmacias venden ciertas bebidas de desayuno ya elaboradas que son comercializadas para los niños. Estos productos pueden resultarles sorprendentes ya que les aportan a esos pequeños melindrosos algunos nutrientes vitales. Sin embargo, muchos de estos productos están llenos de azúcar a propósito, con el fin de aumentar el conteo de calorías. Si su hijo es saludable y no necesita suplementos líquidos, busque otras opciones para el desayuno.

Si a sus hijos les gustan los desayunos líquidos, pruebe con batidos saludables. Licúe frutas congeladas con leche o yogur. De esta manera sus niños obtendrán muchas más proteínas mientras se llenan de fibra.

Tostadas y mermelada

Las tostadas con mermelada parecen ser un desayuno tan clásico, pero pueden venir cargadas de calorías vacías. A los niños les encanta el pan blanco, pero este no tiene casi ninguna fibra y no los mantendrá llenos. Por el contrario, opte por un pan de grano integral.

Los niños quisquillosos pueden negarse a probar el pan marrón, pero algunas marcas ofrecen pan de grano integral en color y textura blanca. La mermelada o jalea es también un desayuno peligroso. Muchas variedades están llenas de azúcar y conservantes. Busque tipos de mermelada de fruta pura con poco o sin azúcar.

Sándwiches al desayuno

Un nuevo producto en el mercado son los sándwiches congelados para el desayuno. Estas comidas prometen ser un desayuno completo y fácil de comer. Generalmente, contienen un bagel o panecillo con huevos, salchichas y tocino. Sólo tiene que meterlos en el microondas y obtendrá un desayuno instantáneo.

Desafortunadamente, estos productos son extremadamente altos en grasa procesada y en calorías. Puede preparar fácilmente sus propios sándwiches de desayuno al cocinar un huevo y usar un pavo magro o tocino de pavo y ponerlos entre tostadas integrales.

Panqueques

Los panqueques y waffles son un delicioso desayuno y las mezclas compradas en el supermercado son muy convenientes. Sólo tiene que mezclar el polvo y el agua y verter el preparado en una plancha caliente. Estas comidas cargadas de carbohidratos llenarán a sus hijos, pero los harán sentir hambre poco después. Los aderezos de panqueque como el jarabe de mesa o el jarabe dorado son altos en azúcar y, por lo tanto, en calorías.

Si quiere darle panqueques a los niños, cúbralos con fruta fresca y nueces para una obtener una comida más sana. También puede preparar menús alternativos a los panqueques como puré de plátano con huevos asado.

Comida rápida

Los desayunos pueden ser un caos. Preparar a sus hijos para la escuela puede hacer estragos. A veces, es más fácil comprar el desayuno camino a la escuela. Sus hijos adorarán esta propuesta, pero los platos de desayuno de comida rápida pueden ser altos en calorías y grasas.

Puede hacer sándwiches como comida rápida para el desayuno en su casa y de esta manera dejará que sus hijos disfruten de algo delicioso mientras mantienen las calorías bajo control. Tueste panecillos ingleses de grano integral y cúbralos con un huevo frito y una rodaja de jamón sin grasa o queso bajo en grasa. Este desayuno es también fácil de calentar rápidamente y de comer en el camino.

Pasteles y repostería

Esta comida retro es una favorita de la infancia. Los pasteles de repostería son deliciosos y fáciles de hacer en un descanso de una mañana ocupada. Están llenos de calorías y de azúcar, pero tienen poca fibra. La falta de fibra y proteínas significa que sus hijos estarán hambrientos poco después de haber comido el desayuno. En vez de hacer esta comida dañina, opte por una tostada integral con mantequilla de nuez natural y puré de fruta libre de azúcar o rodajas de banano.

Muffins o magdalenas

Las magdalenas son consideradas un alimento sano, pero pueden tener más calorías vacías que una rosquilla grande. Las magdalenas de tamaño grande vienen llenas de más carbohidratos y azúcar que dos rebanadas de pan. También son sorprendentemente altas en contenido graso, están llenas de manteca y de aceites con grasas trans.

Hacer sus propias magdalenas en casa es una opción mucho más saludable que ir a comprarlas. Puede reemplazar una parte o la totalidad de la grasa con salsa de manzana, y así aumentar la fibra y la nutrición con harina integral.

Waffles

Ya hemos comentado por qué los panqueques no son buenos para que los niños desayunen, y la razón en cuanto a los wafles es bastante similar. Aunque estos tipos de alimentos tienen un sabor muy bueno, especialmente para los niños, carecen de nutrientes, fibra y proteínas (componentes que son una parte importante de un desayuno saludable). Si además se les añade un poco de jarabe de arce, también estarán cargados de calorías y azúcar.

Aunque meter un waffle congelado en la tostadora es una de las formas más sencillas de preparar el desayuno de un niño -sobre todo cuando hay que salir pronto-, no es práctico para su salud. Además, no les enseña buenos hábitos alimenticios. Puede que satisfaga el hambre en el momento, pero volverá a tenerla dentro de una hora, o poco más. Si un niño quiere desayunar waffles, olvídese de los congelados y prepare una mezcla con harina integral.

Yogur para niños

Esto es complicado porque el yogur suele promocionarse como un tentempié saludable, ¡y lo es! La clave está en elegir el tipo de yogur adecuado. Por desgracia, la mayoría de los alimentos dirigidos a los niños son poco saludables y eso se debe a que estas marcas añaden cosas como el azúcar para que tengan mejor sabor y gusten a los niños.

El yogur puede ser una gran fuente de proteínas, lo que es muy importante (especialmente a primera hora de la mañana). Las mejores opciones son las que no tienen mucho sabor (yogur natural bajo en grasa, sin grasa o griego sin sabor añadido), lo que tal vez no atraiga a los niños. Para mejorar su sabor, añada un poco de canela, miel o fruta cortada por encima.

Cooking Light dice que también hay que buscar marcas que digan “cultivos vivos y activos” para asegurarse de que contengan las bacterias buenas que necesitamos para nuestro intestino. Si un niño insiste en tomar un yogur con sabor, intente comprar la marca que tenga menos azúcar.

Rosquillas

Esperamos que esto no necesite mucha explicación, ya que las rosquillas (o “donuts”) son más un postre que un desayuno, pero le sorprendería saber cuántos niños empiezan el día con una delicia como ésta. Es difícil decir que no a un niño que pide una rosquilla, pero es importante limitar su consumo de este tipo de alimentos porque son muy ricos en grasas y calorías. Además, las rosquillas no son una buena manera de empezar el día porque no proveen los nutrientes necesarios para funcionar durante la mañana.

“Estos bollos no sólo están hechos con harina blanca refinada, sino que tienen azúcar añadido”, afirma Jean LaMantia, dietista titulada y autora del libro de cocina Essential Cancer Treatment and Nutrition Guide en conversación con Best Health.

Barras de granola

Aunque las barritas de granola y las barritas de desayuno son muy prácticas para los padres que se desplazan y tienen prisa, no son un sustituto adecuado de una comida saludable. “Aunque la avena no procesada tiene un alto contenido en fibra, las barritas de cereales aportan en promedio entre 1 y 3 gramos de fibra. Además, contienen mucha azúcar añadida”, escribe Healthline.

Algunas de las marcas más populares están llenas de azúcar, miel y jarabe de maíz, los que pueden elevar el nivel de azúcar en sangre y causar inflamación. Para empeorar las cosas, algunas de ellas contienen frutos secos o trocitos de chocolate, lo que sólo añade más azúcar. Aunque hay algunas barritas que pueden ser saludables, asegúrese de leer la etiqueta. Asegúrese de que sean bajas en azúcar y altas en proteínas. La mayoría de ellas son bajas en proteínas, lo cual es otra razón por la que no son una gran opción para el desayuno.

Jugo de frutas

Debemos admitir que, incluso como adultos, el jugo de frutas es algo que nos gusta y a los niños les ENCANTA. La razón por la que a los niños les gusta tanto es porque la mayoría de las marcas están cargadas de azúcar. Incluso los que se anuncian como hechos con “fruta real” están muy lejos de ser algo remotamente saludable. Según Cooking Light, “se cree que el elevado consumo de jugos es uno de los factores que contribuyen a la epidemia de obesidad infantil”.

Según la Academia Americana de Pediatría, los niños de entre 1 y 6 años sólo deben consumir ½ taza o ¾ de taza de jugo al día. Los que tienen entre 7 y 18 años pueden tomar hasta 1 y ½ tazas al día. Sugerimos limitar la cantidad que se les da y ser conscientes de la cantidad de azúcar que contienen. Esto no es algo que les vaya a proporcionar la cantidad adecuada de nutrientes necesarios para empezar el día, y definitivamente no es lo mismo que comer una pieza de fruta de verdad.

Bagel y queso crema

Los bagels son una opción muy popular para el desayuno, especialmente los menos saludables y que están hechos con granos refinados. Son súper fáciles de hacer con poca preparación y se pueden comer con queso crema, mantequilla, mermelada o incluso mantequilla de cacahuete. ¿Qué puede no gustarle de esto? Bueno, para empezar, son súper altos en calorías. “El bagel promedio de una tienda de delicatessen puede tener más de 350 calorías y entre 50 y 60 gramos de carbohidratos (el equivalente a tres o cuatro rebanadas de pan)”, escribe Active.com.

Incluso los bagels supuestamente saludables de grano entero y de trigo integral no son saludables porque, aunque pueden contener algunos granos enteros, la mayor parte de la harina es harina blanca altamente refinada, lo que significa que carecen de vitaminas, minerales y fibra. “Sin fibra que ralentice la absorción, los carbohidratos se digieren rápidamente, convirtiéndose en azúcar y luego, muy posiblemente, en grasa”, explica Active.com.

Tocino y salchichas

¿A quién no le gusta acompañar los huevos con tocino y salchichas? Aunque esta comida para el desayuno es probablemente una tradición de fin de semana muy popular en muchos hogares, no es exactamente la opción más sabia cuando se trata de la salud. La carne procesada, como el tocino y las salchichas, suele estar llena de aditivos, sodio, grasa y altos niveles de colesterol.

Entendemos que probablemente no sea práctico eliminar por completo el tocino y las salchichas de la dieta de un niño (especialmente si ya se ha acostumbrado a comerlos). Sugerimos tratar estas carnes procesadas como un capricho especial para darse solo de vez en cuando.

Tostadas y mantequilla

Una tostada con mantequilla puede parecer inofensiva, sobre todo si es integral, pero en realidad no es un buen desayuno. Aunque no es tan mala como un estrúdel, una rosquilla o un pastelito, no aporta muchos nutrientes saludables.

Ese trozo de pan tostado está hecho principalmente de harina refinada, por lo que contiene pocos nutrientes y fibra. “Como tiene un alto contenido de carbohidratos refinados y poca fibra, puede elevar los niveles de azúcar en sangre muy rápidamente”, escribe Healthline. “La elevación del azúcar en la sangre conduce a un hambre de rebote”, lo que significa que volverá a tener hambre en una hora, o poco más. La siguiente parte de esta comida es la margarina, que contiene grasas trans poco saludables. “Los fabricantes de alimentos crean las grasas trans añadiendo hidrógeno a los aceites vegetales para que se parezcan más a las grasas saturadas, las que son sólidas a temperatura ambiente”.

Escones con mermelada

Un escón es como desayunar un trozo de pastel. No le daríamos a un niño pastel para desayunar, así que ¿por qué le daríamos un escón o pastelito? “Los escones se elaboran mezclando harina de trigo refinada, mantequilla y azúcar con los aromas deseados. A continuación, se da forma a la masa en pequeños bollos y se hornea”, escribe Healthline. Por añadidura, luego comemos los escones con productos para untar ricos en calorías, como mermelada o crema, lo que acaba siendo un desayuno lleno de grasa y azúcar, en lugar de fibra y proteínas. Considere un pan integral con una mantequilla de nueces o semillas como una mejor opción.

La fibra es un ingrediente importante para el desayuno porque mantiene el hambre saciada durante más tiempo. Desayunar sin fibra ni proteína es una solución rápida y no hará nada para frenar los antojos. Además, lo llevará a picar más, lo que creará un círculo vicioso de alimentación poco saludable a lo largo del día.

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