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Diez actividades divertidas del otoño para que los niños se ejerciten

¡El verano se acabó y los niños han vuelto a la escuela! A medida que nos aproximamos al otoño, los días se van acortando y la temperatura desciende lentamente. Pero no significa que los niños deban dejar de jugar afuera sólo porque la temporada haya cambiado. Hay muchos juegos que pueden poner el corazón a bombear y hacer funcionar los músculos, mientras que mejoran la flexibilidad, aumentan la fuerza y la resistencia y por sobre todas las cosas, son ideales para pasar un buen rato.

Se recomienda que los niños tengan al menos una hora de ejercicio todos los días. Hay un montón de cosas que sus hijos pueden hacer para quemar energía e incluso hay algunas actividades de otoño que son mejores y sólo pueden ser realizadas al aire libre durante la temporada de otoño. Así que vista a sus hijos con ropa apropiada para el clima y pruebe algunas de estas diez divertidas actividades de otoño…

1. Rastrillar y saltar

Rastrillar en sí puede no sonar muy emocionante para sus hijos, pero la recompensa cuando terminen será saltar en las pilas de hojas, ¡lo cual puede dibujarle una sonrisa en el rostro de casi cualquier niño! Los movimientos repetitivos de rastrillar son buenos para sus músculos, y correr y saltar subirán sus palpitaciones cardiacas. Finalmente, las hojas se irán en una bolsa de residuos de jardín, pero no antes de que los niños vuelvan a rastrillar las hojas para crear enormes pilas varias veces y salten por turnos. Es probable que sea más difícil convencerlos de terminar que de comenzar esta actividad. Y, por supuesto, tiene el aliciente de que puede descartar una tarea pendiente una vez que hayan terminado.

2. Carreras de calabazas

El otoño indica campos de calabaza y Halloween, dos cosas que los niños realmente adoran. Para lograr que sus hijos hagan ejercicio, las carreras de calabazas son una actividad divertida del otoño que puede llevarse a cabo durante todo un día y varias veces durante la temporada. Lleve a su familia a un campo de calabazas o a una tienda de abarrotes que venda calabazas y compre una calabaza mediana para cada persona o ponga a todos en equipos para hacer carreras de relevos. Ponga una línea de inicio y una meta y haga que los niños corran mientras empujan las calabazas con una escoba. Puesto que es una carrera, los niños correrán y se apurarán para tratar de llegar a la meta primeros, lo cual les proporcionará a su corazones un buen entrenamiento.

3. Senderismo

Puede realizar una excursión familiar a los senderos locales en cualquier época del año, pero es una experiencia diferente en otoño. Las hojas están cambiando y se caen de a poco, los bosques se convierten en un hermoso y colorido paisaje que mantendrá a sus hijos interesados y con ganas de explorar. El senderismo es un gran ejercicio, especialmente si la zona es montañosa. Puede fácilmente pasar medio día explorando rutas de senderismo y esto no parecerá ejercicio para sus hijos ni para usted. Explorar un bosque también puede proporcionarles los materiales necesarios para una divertida actividad artística otoñal – puede presionar hojas caídas entre hojas de papel de cera y diseñar un colorido collage.

4. Recoger manzanas

Recoger manzanas puede ser una actividad divertida para toda la familia. También es una experiencia única que sus hijos seguramente disfrutarán y que hasta puede convertirse en un evento familiar anual. Caminar una o dos horas por áreas grandes en las que haya diferentes tipos de manzanas no será un ejercicio intenso, pero si lo hace por largos períodos será beneficioso para la salud de todos. Y muchos de los manzanos tienen otras actividades para niños, como parques infantiles hechos de llantas y laberintos de maíz, para que sus hijos puedan hacer incluso más ejercicio. Una carrera familiar a través del laberinto de heno pondrá sus corazones a bombear y permitirá que sus hijos gasten algo de energía.

5. Buscar tesoros

La búsqueda de tesoros o geocaching ha existido por años y es ofrecida en muchas áreas, así que seguramente podrá encontrar una cerca. Geocaching es básicamente cazar tesoros, y ¿a qué niño no le entusiasma una buena caza de tesoros? Este tipo de actividad ha recorrido un largo camino – ahora que la mayoría de las personas tiene teléfonos inteligentes, se puede utilizar el GPS en ellos para descubrir el escondite. Muchos de estos tesoros tienen un cuaderno que otras personas han firmado o pistas que llevan al escondite de otro tesoro, lo que los convierte en algo que sus hijos van a disfrutar. Esta actividad hará que tanto usted como sus niños hagan una buena caminata, ya que la búsqueda puede hasta llevarle todo un día..

6. Cacería de tesoros en la naturaleza

Las cacerías de tesoros son otra actividad favorita de los niños y correr incansablemente para terminar en primer lugar es un muy buen ejercicio. Si vive en una calle tranquila y tiene buena relación con sus vecinos y sus hijos, haga una cacería de tesoros que abarque toda la calle. Utilice elementos típicos del otoño tales como bellotas y hojas coloridas y oculte varios de ellos afuera. Disperse estos artículos lo más que pueda para aumentar la distancia de las carreras que los niños tendrán que hacer. Proporcióneles una lista de los artículos, póngalos en equipos y envíelos a hacer la búsqueda. Si no vive en una calle adecuada para hacer esto, utilice un parque o un área pública, pero asegúrese de que cada niño tenga un compañero por motivos de seguridad.

7. Tú las traes

“Tú las traes” es un juego clásico en la infancia de todos. Correr por todos lado durante una hora o más es físicamente exigente y hace que el tag sea una actividad de otoño perfecta para que los niños se ejerciten. Si desea adaptar el juego clásico, puede hacerlo con temática de otoño. Puede utilizar las reglas del “congelado”, lo que significa que cuando un niño hace que otro niño las traiga en el juego, éste queda congelado en ese lugar hasta que otro niño lo toque para descongelarlo. Pero, durante el tiempo en el que cualquier niño esté congelado, tiene que graznar (como un pavo). Una vez que todos los niños hayan sido tocados, se elegirá a otro afortunado para que “las traiga”. Es un fácil juego de otoño que pondrá a todos a reír; a los niños les encanta hacer payasadas.

8. Capture la calabaza

Las calabazas pueden hacer mucho más que servir como un adorno interesante de otoño – pueden ser utilizadas en el popular juego “capture la bandera”. Pero para esta actividad, en lugar de una bandera, cada equipo tendrá que capturar la calabaza de los demás equipos. Vaya con sus niños a comprarlas y déjelos elegir su la calabaza que ellos quieran. Envíelos afuera, haga que se dividan en equipos y establezca los 3 límites (cada equipo tiene un territorio con una zona neutral en el medio). Haga que cada equipo oculte su calabaza y luego dé comienzo al juego. Puede hacerlo incluso más otoñal al decorar la cárcel de cada equipo con adornos de Halloween o al permitirles a los niños usar disfraces..

9. Fútbol de toque

La temporada de fútbol está en pleno apogeo y el fútbol de toque es un juego clásico que pone a los niños a ejercitarse. Para aumentar la anticipación, organice un partido de fútbol de toque con los niños en su vecindario el fin de semana y prepare una deliciosa barbacoa para los niños antes del gran partido. Sirva sidra de manzana caliente y otras delicias del otoño y los padres pueden hacer una gradería en filas en el campo de juego con sillas de camping. El fútbol de toque es un ejercicio cardiovascular intenso y seguro debido a que requiere mucho correteo. Es un juego de ritmo rápido que mantendrá a los niños entretenidos. Para animarlos puede también ofrecerles golosinas saludables

10. Baile de monstruos

Todos los niños aman Halloween – los disfraces, las decoraciones y por supuesto, los dulces. Entonces ¿por qué no sacar la caja de disfraces y hacer un buen baile de monstruos? Bailar es un buen ejercicio para los niños, les permite quemar energía y hacer un poco de tonterías, especialmente en un baile inspirado en Halloween con la música apropiada. Hay un montón de música de Halloween muy graciosa que pondrá a los niños en movimiento. Si está agradable afuera, haga la fiesta en su jardín por la noche. Organice unas calabazas y pacas de heno alrededor de la pista de baile, pida a los niños hacer algunas decoraciones simples (es decir, unas lápidas que se hacen fácilmente con cartón) y está todo listo para bailar como monstruos.

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