Causas de dolor de seno poco conocidas

Como mujeres, todas hemos lidiado con dolores en los senos en un momento u otro. Desde pechos ligeramente sensibles al tacto hasta senos que parecen gritarle a tu pareja: “¡Estás fuera de los límites!”, el dolor en el seno puede interferir con la vida cotidiana (es decir, con la intimidad, con los ejercicios, etc.). Debido a ello, a continuación te presentamos seis causas comunes pero poco conocidas de dolor en los senos…

1. Consumo de cafeína

Si bien el consumo de cafeína no es una causa directa del dolor de senos, una investigación publicada por los National Institutes of Health establece una correlación entre la restricción de cafeína y una disminución significativa del dolor de senos para mujeres con tejido mamario fibroquístico (o grumoso).

El estudio monitoreó a un grupo de 113 pacientes mujeres con enfermedad fibroquística, quienes reportaron episodios temporales de dolor leve, moderado o severo en los senos. Se les pidió que restringieran todo el consumo de cafeína (es decir, café, té, refrescos, bebidas energéticas, chocolate, etc.) por un año, y los resultados revelaron que después de ese período de abstinencia de cafeína, el 61 por ciento de las participantes mostraron una disminución o ausencia de dolor en los senos.

2. Falta de soporte

Los ginecólogos de la Escuela de Medicina Icahn en Mount Sinai, en Nueva York, señalan dos fuentes bastante importantes de dolor en los senos: ¡ambas “niñas” suelen carecer del apoyo adecuado! Si tienes senos grandes y pesados, usar un sostén que te quede bien reducirá el rebote y el movimiento de los pechos.

Básicamente, la gravedad no es tu amiga, lo que significa que caminar, mantenerte de pie, correr y subir escaleras sin el apoyo adecuado inevitablemente provocará dolor en los senos y la espalda. Así que busca el soporte de un sostén profesional e invierte tu dinero en un brassier ajustado apropiadamente, que reduzca el rebote mientras ofrece el soporte adecuado para “las hermanas”.

3. Sujetador mal ajustado

Al igual que un sostén que no tiene soporte, un brassier demasiado ajustado, demasiado suelto, demasiado pequeño o demasiado grande, causará dolor en los senos. Haz como Ricitos de oro y busca un sostén que sea “perfecto”. Lógralo visitando una tienda de lencería y consiguiendo una talla de sostén profesional.

El uso del sostén del tamaño correcto reducirá los rebotes hacia arriba y hacia abajo, los tirones del tejido mamario, las abolladuras y la presión sobre los hombros y la espalda, lo cual puede provocar dolor excesivo no solo en esa zona, sino también en el cuello y, por supuesto, en los pechos.

4. Culpa al síndrome premenstrual

Las hormonas pueden ser una impredecible montaña rusa de cambios de humor, antojos de determinados alimentos y dolor en los senos. En esa línea, los episodios temporales de dolor en los pechos, en particular antes y durante el período, normalmente se deben a cambios en los niveles de estrógeno, según una investigación de los National Institutes of Health.

Un aumento en las hormonas de estrógeno antes o durante esa época del mes puede provocar sensibilidad en los senos (dolor cíclico), lo cual estaría directamente relacionado con el ciclo menstrual.

Afortunadamente, el dolor cíclico por lo general desaparece cuando termina tu período. Sin embargo, si el dolor en los senos es intenso, habla con tu médico acerca de la posibilidad de utilizar píldoras anticonceptivas, ya que pueden ayudar a estabilizar tus niveles de estrógeno.

5. Músculos del pecho entumecidos

¿Rastrillaste el césped durante el fin de semana? ¿Moviste mucha nieve con la pala anoche? O tal vez hiciste una cantidad impresionante de planchas o flexiones en el gimnasio ayer… si es así, ese dolor que sientes puede deberse al esfuerzo aplicado sobre los músculos del pecho ubicados debajo de tus senos.

Los músculos pectorales se encuentran directamente debajo de los senos, y trabajar estos músculos a través de cualquier serie de contracciones y relajaciones puede provocar rigidez y sensibilidad muscular. Para calmar el dolor del músculo pectoral, se recomienda tomar un baño caliente sumergiendo el área afectada en agua tibia, así como tomar algún medicamento antiinflamatorio no esteroideo (AINE) de venta libre, también conocidos como analgésicos (entre ellos podemos encontrar al Advil, al Ibuprofeno, al Motrin o al Aleve), de acuerdo a WebMD.

6. Presencia de quistes

Así como las mujeres con tejido mamario abultado (o tejido mamario fibroquístico) son propensas a episodios de dolor y sensibilidad en los senos relacionados con sus ciclos menstruales…¡también son propensas a desarrollar quistes!

La investigación de la National Breast Cancer Foundation afirma que las mujeres con tejido mamario fibroquístico (es decir, tejido mamario grumoso, pesado y/o irregular) corren el riesgo de presentar una mayor incidencia alrededor del desarrollo de quistes llenos de líquido. Sin embargo, aún no te preocupes, un quiste no siempre es indicativo de cáncer de mama. Habiendo dicho esto, queremos destacar que un médico debería examinar inmediatamente cualquier bulto o cambio en el tejido mamario que experimentes.

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