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Siete maneras de ejercitarse con su perro en verano

Diversos estudios han demostrado que hacer ejercicio en compañía de su compañero peludo no sólo lo mantiene motivado sino que le permite cumplir sus metas físicas. ¿Quién dijo que su compañero de entrenamiento sólo puede ser humano?

Salir a correr con su perro es una forma asombrosa de conectarse con la naturaleza que lo rodea. Además, Fido no se quejará todo el tiempo del trabajo o de lo molesta que es su pareja. A continuación, descubrirá siete consejos para aprovechar al máximo su rutina de ejercicio junto a su mejor amigo canino. ¡Siga leyendo!

1. Con correa

Por seguridad suya y de los peatones, su perro siempre deberá llevar puesta su correa cuando se encuentre en espacios públicos (parques, playas, senderos comunitarios, etc.). Esto le asegura que el animal no se escape ni se cruce y lo haga tropezar mientras corre — además, les permite mantener el mismo ritmo a ambos.

Si dispone de una correa retráctil, ajústela a una distancia de no más de un metro para que no quede tanto espacio entre su mascota y usted. Esto puede hacer que el animal se lleve por delante a ciclistas, niños y demás individuos que transiten el mismo recorrido.

2. Siempre bien hidratado

Es fácil deshidratarse en una sesión de entrenamiento; en especial durante los días de calor y con altos porcentajes de humedad. Es por eso que debe asegurarse de que su amiguito de cuatro patas esté bien hidratado antes, durante y después de cada rutina de ejercicio.

Si el recorrido es largo, lleve consigo una botella de agua. No permita que su mascota corra el riesgo de meter el hocico en charcos o lagos contaminados. Créame, un animal sediento es capaz de beber agua de cualquier lado y esto lo vuelve vulnerable a contraer diversas enfermedades e infecciones.

3. Si hace popó, límpielo

No importa que tenga que interrumpir su sesión de ejercicio, es su responsabilidad como dueño del animal. Según las reglamentaciones de su ciudad (y por respeto al resto de los peatones), una de sus primeras obligaciones es limpiar los desechos de su mascota.

Es muy probable que después de un rato de estar en movimiento, su amigo de cuatro patas necesite hacer una parada técnica. Así que no olvide llevar su equipo de limpieza (una bolsa y una pala), para recoger esos “regalitos” que quedan en el camino.

4. Comience despacio

Tanto a los animales como a los humanos les resulta casi imposible correr 16 kilómetros sin hacer ni una parada, en especial si es algo que nunca han hecho antes. Después de todo, en cualquier gimnasio le aconsejarán que aumente la intensidad de forma gradual a fines de prevenir lesiones.

Cualquier perro, independientemente de su raza y tamaño, necesitará ejercitarse de poco en poco para poder fortalecer sus articulaciones. Deberá tener cuidado con sus patas; son muy sensibles y se lastiman con facilidad al estar en contacto con superficies duras o ásperas, como el asfalto o la arenilla.

5. Cuide sus patas

Como dije en la diapositiva anterior, las patas de un perro, al igual que los pies de los humanos, necesitan hacer un pre-calentamiento antes de empezar a correr. ¿Recuerda todas esas ampollas que le salieron al principio? ¡Y eso que tenía puesto calzado deportivo! Los pobres animales están en contacto directo con todo lo que forma parte de la superficie (arenilla, mugre, sal para carreteras y asfalto) y hasta pueden cruzarse con vidrios y escombros filosos.

Hágale un favor a su compañero fiel y tómese unos segundos para limpiar y controlar sus patas después de cada sesión de ejercicio. Puede utilizar una mezcla de jabón con agua tibia y un paño suave para evitar que la piel se les irrite y prevenir cualquier tipo de infección.

6. ¡Atento a los signos de fatiga!

Muchos perros simplemente se dejan llevar; van a seguir corriendo aunque estén exhaustos. Claro, siempre están los que se quejan o rezongan pero, la mayoría de las veces, Fido seguirá sus pasos —- feliz de estar a su lado —- por más que necesite pararse a respirar.

Es por eso que está en sus manos detectar los signos de fatiga. Cuando un perro se siente cansado, comienza a jadear, disminuye la velocidad, expulsa saliva espumosa por la boca y sus ojos lucen desorbitados. Si este es el caso, deténgase y espere a que el animal se recupere.

7. Consiga la autorización de un veterinario

Si nunca antes en su vida ha hecho ejercicio, lo más probable es que haga una consulta con su médico de confianza o con su entrenador personal antes de calzarse su equipo deportivo. La salud de Fido merece el mismo tipo de consideración.

Haga una cita con su veterinario para asegurarse de que su adorada mascota esté 100% apta para iniciar su nuevo régimen físico. El veterinario se encargará de controlar las articulaciones, el corazón, los pulmones y los músculos del animal e intentará descartar cualquier enfermedad subyacente que pueda empeorar con un plan de ejercicios.

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