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Seis verdades acerca de las carnes procesadas y el cáncer

Durante décadas, las carnes procesadas han sido un menú interesante para cualquier momento del día, ya sea en el desayuno (salchichas, panceta), el almuerzo (embutidos) o la cena (hamburguesas, perritos calientes).

Pero desde que la Organización Mundial de la Salud lanzó un comunicado acerca de los peligros de desarrollar cáncer por consumir carnes procesadas, estas delicias han estado en el ojo de la tormenta. Entonces, ¿qué clase de amenaza representan estos productos para los Norteamericanos? Echémosles un vistazo a algunas estrategias para poder incorporar estos bocadillos procesados a nuestra dieta sin poner en riesgo la salud…

1. Busque cortes fríos saludables

No todas las carnes procesadas se elaboran de la misma manera. Algunas, como el cerdo, la mortadela y el salami o chorizo contienen más grasas, sodio y calorías que otras alternativas más livianas, como el pavo ahumado y el pollo. El salami o chorizo, por ejemplo, tiene más de 400 calorías y 41 gramos de grasa por porción.

Pero no sólo deberíamos preocuparnos por la sal, las calorías y el contenido de grasas. Consulte a su carnicero de confianza acerca de qué carnes procesadas contienen menos nitrato y conservantes.

Cold Cuts

2. Evite ingerir nitratos

Los nitratos son químicos naturales presentes en la tierra, el aire y el agua. Pero también se utilizan como aditivo para alimentos, ya que previenen el crecimiento de bacterias. En algunos casos, se usan para hacer que la comida tenga mejor sabor y aspecto.

Estas sustancias suelen estar presentes en las carnes procesadas. Y ahí está el problema, porque las investigaciones nos han demostrado que las dietas ricas en grasas contienen nitratos que elevan los riesgos de desarrollar cáncer de colon. Si bien no existe un vínculo directo entre el nitrato y el cáncer, muchos expertos creen que son uno de los principales culpables. La buena noticia es que cada vez son más los fabricantes que ofrecen productos con bajo contenido de nitrato.

Meat - Grocery Store

3. No confíe en las etiquetas “Premium”

A muchos productores de carne les encanta decir que sólo venden carne “Premium”. Pero eso no significa que sean bajas en nitrato, sodio, grasa, colesterol o calorías. Y si bien es cierto que las carnes bajas en grasas y reducidas en calorías cuestan más dinero, eso no significa que no contengan nitrato y sodio.

No tenga miedo de pedirle al carnicero o al jefe del área de comestibles que lo ayude a encontrar un tipo de carne procesada que se adapte a las necesidades nutricionales de su familia. Sólo sea cuidadoso con la etiqueta “Premium”, muchas veces no es más que una estrategia de venta.

Grocery Store Butcher

4. Controle las porciones

Las carnes procesadas, en especial los fiambres, suelen cortarse en fetas finas, lo que hace que sea más complicado limitarse a comer una o dos. Sin embargo, muchos expertos en salud recomiendan que consuma porciones mínimas, para así también controlar las grasas, las calorías, el colesterol, el sodio y los nitratos.

Más específicamente, muchos especialistas sugieren que no supere los 55 u 85 gramos de carne procesada por comida. Si apilamos las fetas, el grosor equivale aproximadamente al de un teléfono celular.

Sandwich

5. Sí a los vegetales

Las carnes procesadas son el principal ingrediente de los sándwiches— desde emparedados de pavo hasta perritos calientes y hamburguesas. Si los combina, estos alimentos constituyen un menú exquisito.

Sin embargo, un almuerzo saludable debería incluir menos carne y más vegetales. Por ejemplo, opte por comer una hamburguesa más pequeña y agréguele aguacate, cebolla o pimientos. También puede agregar dos fetas de panceta a su sándwich y completarlo con unas cuantas rodajas de tomate y varias hojas de lechuga.

Veggies on a Sandwich

6. Use las sobras

Muchos recurrimos a las carnes procesadas a la hora de preparar nuestras comidas del día. Los fiambres son baratos, fáciles de usar y saben delicioso. Por desgracia, no son un menú muy saludable.

En cambio, intente disminuir la cantidad de carnes procesadas en la cena de la noche anterior. Prepare más cantidad de pechuga de pollo o pavo de las que se consiguen en las carnicerías— de esta manera, reducirá el nitrato, las calorías, el sodio y las grasas— y podrá usar las sobras para prepararles deliciosos sándwiches a su familia.

Grilled Chicken Sandwich

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