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Seis factores desagradables que lo harán querer consumir productos orgánicos

Nada se compara con el fresco aroma a frutas y verduras de la verdulería. Por desgracia, muchos productos están repletos de bacterias desagradables que pueden causarle enfermedades. De hecho, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades aseguran que las frutas y los vegetales son mucho más peligrosos para su salud que la mismísima carne.

Bien, ¿qué es lo que daña a las personas que consumen productos de la verdulería? Existen muchos factores influyentes y casi todos lo llevarán a optar por productos orgánicos la próxima vez que vaya de compras.

1. Pesticidas

Por desgracia, muchas frutas y vegetales no orgánicos están cubiertos de pesticidas que pueden dañar considerablemente la salud. Un informe reciente de Environmental Working Group, una organización de investigación para la salud de origen estadounidense, demostró que muchas de las frutas y vegetales más consumidos en el mundo están repletos de pesticidas.

En esta lista se incluyen manzanas, apios, tomates, pepinos, uvas, pimientos, nectarinas, duraznos o melocotones, papas, espinacas, frutillas, coles y calabazas. Los menos afectados, según EWG, son los espárragos, los aguacates, los repollos, los melones, el maíz, las berenjenas, los pomelos y el kiwi.

GMO pesticides

2. Excremento de cerdo

No es ninguna novedad que consumir excrementos de animales lo hará sentir muy muy enfermo. Por ejemplo, recordemos un episodio en 2006 en el que doscientas personas se descompusieron por consumir espinaca (que un tiempo después se demostró que estaba infectada con E. coli por haber estado en contacto con heces de cerdos salvajes).

Tómelo como una lección— nunca, nunca consuma productos naturales sin antes lavarlos bien. Para ahorrarse un poco de tiempo, utilice una ensaladera para limpiar vegetales de hojas verdes, como la espinaca y la lechuga.

Pig in a Field

3. Excremento de perro

Jamás se le ocurriría que los productos que se comercializan en la verdulería de su barrio hubiesen estado en contacto con heces de perros — aunque yo no estaría tan tranquila. Como consecuencia de un brote de salmonella en 2012, salió a la luz la noticia de que una tienda del sudoeste de los Estados Unidos dejaba que sus perros merodearan por el lugar y defecaran por todas partes.

La clave, repito, es comprar productos orgánicos y lavar bien tanto frutas como verduras antes de consumirlas. Además, siempre esté atento a las advertencias de la Food and Drug Administration (FDA), que lo mantendrá informado acerca de cualquier posible brote de salmonella.

Washing lettuce

4. Pañales enterrados

¿Se animaría a consumir un alimento que ha estado en contacto con pañales usados? Lo más probable es que no. Pero esto fue exactamente lo que ocurrió en 2003, cuando las cebolletas (o cebollas verdes) importadas de México comenzaron a dañar el organismo de sus consumidores. Una investigación llevada a cabo por la Food and Drug Administration de los Estados Unidos reveló que las granjas en las que crecían las cebolletas no cumplían con las normativas de limpieza apropiadas.

De hecho, algunos investigadores vieron jugar en la cosecha a un grupo de niños en pañales. Los investigadores también revelaron que el establecimiento no disponía de agua potable para lavar los alimentos ni para que los operarios se lavaran las manos.

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5. Agua estancada

No se puede negar que los brotes de listeriosis son más que comunes. La listeriosis es una de las bacterias más mortales y peligrosas presentes en los alimentos y pueden poner en riesgo la salud de los consumidores. Recordemos, por ejemplo, el brote de 2011 que afectó a 28 estados y a casi 150 individuos, de los cuales casi todos tuvieron que ser hospitalizados.

Aparentemente, los principales culpables del brote fueron los melones que crecían en establecimientos contaminados con agua estancada, un factor que favorece la proliferación de virus y bacterias.

Listeria

6. Excremento humano

Con gran frecuencia los productos naturales están repletos de materia fecal que no se remueve correctamente antes de llegar a los mercados locales. En muchos casos, el excremento es de origen animal— lo cual tiene sentido, dado que se utilizan fertilizantes para que las frutas y los vegetales crezcan correctamente.

No obstante, en algunos casos los desechos son humanos. Un ejemplo es el cilantro que se importaba de México en 2015. Una investigación reveló que dicho vegetal estaba contaminado con cyclospora, un parásito presente en las heces humanas. Investigaciones posteriores encontraron heces humanas y hasta papel higiénico en los campos donde se producía el cilantro.

Crops
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