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¡Seis asombrosos motivos para no eliminar la pizza de su dieta!

Nuestra querida y adorada pizza se ha ganado su mala fama por estar asociada con la comida chatarra, que nos ayuda a salir de apuro cuando no tenemos tiempo de escabullirnos de la oficina para sentarnos a almorzar en un buen restaurante. Ya sea porque disfrute de un par de rebanadas de pizza casera al mediodía o porque devore las sobras que quedaron de la cena con amigos de la noche anterior, créame que los beneficios a considerar son muchísimos.

El Instituto de Ciencias de la Salud de Baltimore afirma que la pizza estadounidense es muy distinta a la de Italia, ya que la última suele ser más delgada y, por ende, aporta menos calorías que la versión norteamericana. Sin embargo, los expertos aseguran que ambas contienen ingredientes clave que ayudan a combatir enfermedades. A continuación, le presentamos seis motivos para que la próxima vez que saboree su porción de pizza, lo haga sin culpa. ¡Buen provecho!

1. Previene el cáncer

Según el Instituto de Ciencias de la Salud, la salsa de tomate contiene un pigmento vegetal esencial llamado licopeno. Lo encontrará tanto en las pizzas caseras como en las de restaurantes de comida rápida y es un potente antioxidante que previene el desarrollo del cáncer y lo protege de sufrir enfermedades cardiacas.

Sin embargo, el Instituto asegura que, como sucede con el resto de los alimentos, lo importante es ser moderado en el consumo (de hecho, los expertos sugieren que un par de porciones a la semana son más que suficientes para obtener los beneficios). Además, el licopeno se absorbe mejor cuando está caliente, por lo que en la pizza fría será un poco menos efectivo que en la recién salida del horno.

2. La salsa refuerza el sistema inmunológico

Además de prevenir el cáncer (especialmente el de próstata, según la revista Men’s Fitness), la salsa está repleta de vitamina C, un nutriente necesario para que el organismo se proteja de enfermedades y afecciones tan comunes como el resfriado.

El secreto de la cuestión está en utilizar los ingredientes apropiados. Un estudio llevado a cabo por la Universidad de Arizona reveló que el orégano es capaz de reforzar la inmunidad gracias a que contiene un ingrediente activo conocido como carvacrol, que protege el hígado y estabiliza los niveles de glucosa en sangre.

3. Prácticamente todos sus ingredientes son nutritivos

Por supuesto que esto depende de la receta que utilice — de hecho, la revista Men’s Fitness afirma que el exceso de agregados es lo que convierte a la pizza en “chatarra.” Si opta por una porción con triple queso, doble salsa y pepperoni extra, dudo que su organismo se beneficie.

Dicha revista sugiere que consuma pizza de masa integral, debido a que los granos enteros lo harán sentir lleno por más tiempo, por lo que tendrá menos posibilidades de comer de más y, a su vez, reducirá los riesgos de sufrir un ACV o diabetes (ya que muchas masas están repletas de azúcar). Además, intente elegir aderezos saludables como brócoli, jamón, queso parmesano, ajo y hasta piñas.

4. Reúne todos los grupos alimenticios

Otra gran ventaja de la pizza es que reúne todos los grupos alimenticios que necesita consumir a diario. Frutas, vegetales, lácteos, carnes magras y granos en un sólo menú. ¿Qué le parece?

Considere incorporar piñas y tomates para cubrir la ingesta recomendada de frutas (sí, los tomates son frutas); el brócoli, los pimientos rojos y la espinaca le aportarán la dosis requerida de vegetales; el queso cubre el consumo recomendado de lácteos (en lo posible, utilice quesos descremados o bajos en grasas); el pollo o el jamón son excelentes agregados magros y, finalmente, la masa integral le permite incorporar granos a su dieta. ¡Eureka! Todo lo que le hace falta a su organismo en un solo manjar.

5. Mejora la actividad cognitiva

Se ha demostrado que ciertos ingredientes presentes en la pizza son buenos para su cerebro. La espinaca es una fuente rica de folato, que promueve el flujo sanguíneo en el cerebro. Un estudio publicado en 2015 en el periódico Huffington Post afirma que consumir espinaca con frecuencia previene el deterioro cognitivo en las personas mayores, gracias a su alto contenido de vitamina K.

Seguramente habrá notado que cada vez que come su platillo preferido, una gran sonrisa se le dibuja en el rostro. Esto es mucho más complejo aún; la revista The Dartmouth Undergraduate Journal of Science explica que determinados alimentos elevan los niveles de serotonina en el organismo, una hormona vinculada con el humor. Mientras más serotonina segregue, más alegre se sentirá. La piña y la espinaca son excelentes a la hora de incrementar la producción de serotonina, al igual que la leche, un ingrediente clave en los quesos que se usan en las pizzas.

6. Es súper fácil de preparar

Por más que piense que la cocina no es lo suyo, la pizza es muy fácil de hacer y las recetas que circulan en la Internet y en los libros de cocina son de lo más variadas. Además, preparar comida en casa significa dos cosas: en primer lugar, que podrá controlar las cantidades de cada ingrediente que utilice y en segundo lugar, que podrá optar por alternativas que se adapten a sus objetivos nutricionales.

No se desanime. Puede que le tome un tiempo aprender la técnica de preparación (en especial, eso de lanzar la masa al aire) pero una vez que lo logre, jamás volverá a verle la cara al repartidor de pizzas. De esta manera ahorrará dinero, se divertirá y podrá poner en práctica su creatividad. Además, al cocinar en casa, podrá experimentar con la masa para reducir la ingesta de calorías — y créame que ningún restaurante le da esta posibilidad. Como si esto fuera poco, podrá utilizar los ingredientes que sobraron para preparar otros menús.

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