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¿Qué tan saludables son nuestros aderezos favoritos?

La gran mayoría de las personas utiliza condimentos con frecuencia y ni siquiera se preocupa por averiguar cuáles son sus ingredientes. Kétchup, vinagre y salsas picantes abundan en los restaurantes y en la cocina de cualquier individuo. El problema es que muchos de estos productos carecen de beneficios para la salud y contribuyen con el desarrollo de enfermedades como la hipertensión y la obesidad. Dentro de su hamburguesa, con una porción de papas fritas o en su sándwich preferido; a continuación, le presentamos ocho aderezos aclamados por el público que preferirá eliminar de su dieta después de descubrir de qué están hechos… ¡Siga leyendo!

1. Kétchup

El kétchup es un clásico de todos los tiempos. A muchos nos resulta raro encontrar personas que no le pongan salsa de tomate a prácticamente cualquier cosa; hamburguesas, papas fritas, huevos, salchichas, hash browns y bastoncitos de pollo…¡las posibilidades son ilimitadas! Por desgracia, el valor nutricional en este producto brilla por su ausencia. (Y, no, el hecho de que su ingrediente principal sea tomate no lo hace más saludable).

Los carbohidratos y las calorías no son una gran preocupación en este caso, aunque los porcentajes de sodio y de jarabe de maíz alto en fructosa sí. Además, el exceso de sal fomenta el desarrollo de hipertensión y otras enfermedades cardiovasculares a largo plazo. El jarabe de maíz alto en fructosa aporta cantidades excesivas de azúcar (es probable que más de diez gramos por porción, según cuánto utilice). Lo mejor que puede hacer es reducir su consumo de kétchup o buscar alternativas naturales o bajas en sodio.

2. Mostaza

Si echa un vistazo al envase de mostaza que compra en las tiendas de su vecindario, notará que no contiene azúcar líquido o jarabe de maíz alto en fructosa entre sus ingredientes. La mayor amenaza en este aderezo son los porcentajes elevados de sodio que cada porción aporta. Para evitar los problemas cardiovasculares en el futuro, intente consumir este producto con moderación u opte por variedades orgánicas reducidas en sodio.

Otros elementos a tener en cuenta son los colorantes y los saborizantes. En términos generales, muchos componentes de este aderezo aportan grandes beneficios a su salud. Por ejemplo, las semillas de mostaza brindan nutrientes y antioxidantes que previenen afecciones crónicas y reducen la inflamación.

3. Mayonesa

Contrario a lo que muchos piensan, la mayonesa es uno de los condimentos más utilizados por los estadounidenses, no el kétchup. Su versatilidad la convierte en el aderezo perfecto para poner sabor a hamburguesas, sándwiches y salsas para ensalada. Este ingrediente tan sabroso nos recuerda a los platillos populares caseros que siempre se preparan en toda reunión, como las ensaladas de brócoli, papa y huevo. No obstante, el hecho de que ocupe un lugar privilegiado en los refrigeradores de Norteamérica, no significa que sea saludable.

Por lo general, los porcentajes de grasas y sodio así como las calorías presentes en la mayonesa son bastante altos. Consumir este producto con frecuencia contribuye con el desarrollo de enfermedades cardiovasculares, en especial porque las personas tienden a comer más que la porción recomendada. La porción sugerida aporta más de un 15% del total de grasas diario, por lo que es fácil excederse. Si no está dispuesto a renunciar a esta delicia, intente consumirla con moderación o busque variedades sin tantas grasas dañinas. Otra opción saludable y sabrosa es sustituir la mayonesa por yogur griego. ¡Sus papilas gustativas y su corazón se lo agradecerán!

4. Relish

Este es otro ingrediente popular en hamburguesas y perros calientes, aunque las posibilidades de incorporarlo en otros platillos son ilimitadas. Al haber tantas variedades, puede usarlo para brindar sabor a carnes o como condimento para salsas. No obstante, como cualquier otro producto al escabeche, el relish contiene grandes cantidades de sodio y azúcar.

Como dijimos antes, el sodio es un gran aliado de las enfermedades cardiovasculares y de la hipertensión. De todos modos, el relish a base de pepinillos dulces es bajo en grasas y colesterol y, si prepara el suyo en casa, hasta puede eliminar por completo la sal. Esta receta es una alternativa simple y sabrosa. Entonces, ¿cuál es el límite? Recuerde, la clave está en la moderación.

5. Salsa barbacoa

Por lo general, la salsa barbacoa sirve para poner sabor a carnes asadas o como ingrediente de otras salsas y es uno de los peores de la lista en términos de contenido de azúcar y sal por porción. Por lo general, contiene melazas, jarabe de maíz alto en fructosa o miel y, al ser tan sabroso, no le costará caer en los excesos.

Por más deliciosas y populares que sean, las salsas que se consiguen en las tiendas locales son capaces de convertir cualquier platillo en un menú poco saludable. Está de más mencionar que el consumo desmedido del aderezo viene acompañado de problemas de salud. Si está a dieta o le interesa vivir una vida más equilibrada, descubrirá que estos productos aportan muchísimas calorías innecesarias. Puede sustituir esta delicia con una mezcla de hierbas o intentar conseguir variedades sin tanta azúcar.

6. Rábano picante

Otro condimento popular pero poco saludable es el rábano picante. Si bien las raíces y hojas de esta verdura están repletas de propiedades y beneficios, no podemos decir lo mismo de los derivados que se comercializan en las tiendas. Muchas salsas artificiales contienen grandes cantidades de azúcar, sal y grasas saturadas que debería evitar a fines de cuidar su salud. Una posible alternativa es optar por variedades libres de azúcar o preparar el suyo en casa.

En sí, ciertas investigaciones han demostrado que el rábano picante previene el desarrollo de cáncer y desintoxica el organismo; además, la planta ha sido utilizada como remedio natural durante años. Si logramos deshacemos de todos esos ingredientes dañinos, la situación es completamente distinta. Al fin de cuentas, el secreto está en saber descifrar las etiquetas. Aprender a leer la información nutricional, a medir el tamaño de las porciones y a evitar lo que no contribuye con la salud de nuestro organismo es esencial.

7. Salsa de soja

Es así de simple; las cantidades de sodio presentes en la salsa de soja nos hacen dudar de sus posibles beneficios. Ciertas investigaciones sugieren que la sal en este condimento puede afectar su salud cardiovascular, ya que una cucharada sopera representa el 15% de la ingesta diaria recomendada de sodio. La próxima vez piénselo dos veces.

Algunas variedades de salsa de soja contienen ingredientes innecesarios como colorantes y jarabe de maíz. Con el paso de tiempo, su proceso de producción ha sido cuestionado por la supuesta incorporación de químicos peligrosos, aunque no se han tomado medidas drásticas en Canadá y en los Estados Unidos. De todos modos, la elaboración del aderezo está controlada y regulada, así que la principal amenaza sigue siendo la sal. Lo positivo de utilizarlo es que le aporta a sus comidas un gusto salado muy particular.

8. Vinagre

¡Tranquilos! Los amantes del vinagre en todas sus presentaciones pueden quedarse tranquilos; no quedan dudas de que es un condimento saludable y popular. El de tipo balsámico se puede combinar con aceite y constituye un saborizante para ensaladas fresco y liviano. Los vinagres balsámicos con sabor se han vuelto muy populares últimamente. Son un elemento clave en la dieta Mediterránea y, aunque no lo crea, aporta muy pocas calorías y grasas. Como si esto fuera poco, los antioxidantes y nutrientes beneficiosos lo convierten en el complemento perfecto para sus comidas.

De hecho, muchas personas suelen condimentar sus papas fritas con vinagre blanco a fines de reducir el valor calórico de este platillo tan grasoso. Sin importar cómo lo utilice, este ingrediente está lleno de beneficios para su salud y les aporta un sabor único e inigualable a sus menús preferidos.

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