Nutrición ESP

Ocho productos “nutritivos” que dañan la salud

Un breve recorrido por los pasillos del supermercado será suficiente para darse cuenta de que está rodeado de productos que aseguran ofrecer millones de beneficios. Desde reducidos en calorías y grasas hasta aquellos con propiedades desintoxicantes y enriquecidos con vitaminas, los siguientes ocho alimentos no son tan saludables como parecen…

Siga leyendo y descubra cuáles son… ¡no todo lo que brilla es oro!

1. Cerveza liviana

Los fabricantes aseguran que una botella de cerveza liviana aporta muchísimas menos calorías que una de cerveza tradicional. Sin embargo, ese no siempre es el caso. Si bien es cierto que este tipo de bebidas contiene menos alcohol — ¡las calorías siguen siendo las mismas!

De hecho, un grupo de investigadores de la revista Medical Journal of Australia ha descubierto que el significado de “liviano” varía según la marca de cerveza. De hecho, una botella de Bud Light o de Cors Light de aproximadamente 450 mililitros aporta entre 102 y 104 calorías cada 6,6 gramos de carbohidratos. Además, todos sabemos que son pocos los que se conforman con una sola pinta de cerveza. ¡Casi siempre nos quedamos con ganas de más!

2. Zumos depurativos

Los zumos depurativos son muy populares a la hora de bajar de peso para ocasiones especiales (por ejemplo, para reuniones de secundaria o el casamiento de su mejor amigo) y después de los atracones festivos (de Navidad y Acción de Gracias, por ejemplo). Si bien así se asegura su dosis diaria de vegetales y frutas — también deja de lado otros nutrientes esenciales (como grasas saludables y proteínas) y calorías necesarias para mantener elevados sus niveles de energía en todo momento.

Una investigación llevada a cabo por WebMD detalló los efectos negativos de reemplazar alimentos sólidos por jugos limpiadores. En primer lugar, al no contener proteínas, jamás lo harán sentir satisfecho y, de esta forma, corre riesgos de acudir a la comida chatarra para saciar sus antojos. Además, como sucede con cualquier dieta extrema, se fomenta la pérdida de masa muscular. Por último, no disponemos de evidencia científica necesaria como para asegurar que estos zumos realmente desintoxiquen su hígado o sus riñones.

3. Productos reducidos en grasas

Si bien muchos dejan de lado los frutos secos, el salmón y los aguacates por su alto contenido de grasas — existe una gran diferencia entre las de tipo saludable (monoinsaturadas, poliinsaturadas y ácidos grasos omega 3) y las saturadas y trans. Una investigación llevada a cabo por la Clínica Mayo asegura que de ninguna manera debe eliminar las grasas de su dieta.

De hecho, sin estos macronutrientes, al organismo le resulta imposible cumplir con funciones esenciales como la absorción de vitaminas. Lo ideal es consumir grasas buenas con moderación.

4. Barras proteínicas

A la hora de hablar de nutrientes, las barras proteínicas se parecen bastante a las tabletas de chocolate. Las primeras se suelen utilizar como suplemento post-entrenamiento, debido a que están repletas de calorías — que, por lo general, provienen del azúcar (del jarabe de maíz y demás endulzantes artificiales).

De hecho, un estudio realizado por Consumer Labs analizó 30 barras proteínicas distintas y descubrió que un 60% de estas no contenía los nutrientes que se detallaban en sus paquetes. Los investigadores llegaron a la conclusión de que después de ejercitarse es preferible comer un dulce Snickers en lugar de devorar una barra proteínica, ya que así sólo recuperará las calorías perdidas durante la sesión de entrenamiento.

5. Sodas dietéticas

Los fanáticos de Coca Cola o de Pepsi creen que hacen lo correcto al comprar variedades dietéticas. Sin embargo, las investigaciones sugieren que las gaseosas sin azúcar ni calorías son tan dañinas como sus contrapartes azucaradas.

Una investigación llevada a cabo por Sara Bleich, PhD y profesora asistente de la cátedra Política y Administración Sanitarias de la Facultad de Salud Pública Johns Hopkins descubrió que los adultos con sobrepeso que consumen bebidas dietéticas, incorporan más calorías a su dieta a través de alimentos sólidos. La Dra. Bleich asegura que esto se debe a que los endulzantes artificiales presentes en la soda activan en sistema de recompensas del cerebro y crea la necesidad de incorporar productos ricos en azúcares.

6. Granola

Está 100% comprobado que los comerciales de granola son protagonizados por senderistas en excelente estado físico y por niños que corren alegres detrás de su mascota en el parque. Sin embargo, muchas de las que se comercializan en los supermercados no tienen nada de saludable. Si bien la mayoría contiene granos enteros, los porcentajes de calorías y de azúcar son desorbitantes.

Según Keri Gans, un nutricionista registrado y autor del libro “Small Change Diet”, ¡una pequeña taza de granola contiene hasta 600 calorías! Gans sugiere mezclar un cereal bajo en azúcar y rico en fibras con bayas frescas y yogur bajo en grasas si está antojado de comer algo dulce.

7. Suplementos

Si no obtiene su dosis de vitamina C de una píldora, ¿de dónde más la obtendrá? Esa es la pregunta que se hacen muchos de los individuos que optan por tomar suplementos vitamínicos — a pesar de que muchos estudios hayan demostrado que estos le quitan al organismo compuestos nutricionales que provienen de los alimentos naturales.

Según una investigación realizada por la Clínica Mayo, los suplementos vitamínicos no deberían usarse para reemplazar ciertos productos (granos, carnes magras, frutas y vegetales). Por ejemplo, los alimentos integrales ofrecen diversos micronutrientes complejos necesarios (antioxidantes, betacarotenos, calcio, vitamina C). Además, es imposible obtener los porcentajes de fibra esenciales por medio de píldoras. Este tipo de sustancia esencial previene el desarrollo de enfermedades cardiovasculares, cáncer, hipertensión y diabetes tipo 2.

8. Aguas vitaminadas

Si no es muy fanático del agua mineral, un poco de sabor frutal lo ayudará a hidratarse con más frecuencia. Sin embargo, las aguas vitaminadas (como Vitamin Water y Life Water), por lo general, están repletas de azúcar y de saborizantes artificiales.

Según datos ofrecidos por la U.S. Food and Drug Administration, las bebidas con suplementos vitamínicos pueden impactar terriblemente en su figura y su alimentación. De hecho, muchas contienen ingredientes secretos que mejoran el sabor (como endulzantes artificiales, jarabes, extractos de frutas, hierbas artificiales y hasta cafeína). Le recomiendo que preste muchísima atención a las etiquetas antes de consumir cualquier tipo de producto. No todo es lo que parece.

X