Mitos ESP

Ocho mitos nutricionales finalmente desacreditados por expertos en salud

Cuando se trata de las denominaciones erróneas de los alimentos, los nutricionistas y expertos en salud definen estos generalizados pedazos de ficción como los más prevalentes, los más confusos y los más peligrosos.

Los siguientes ocho datos erróneos sobre nutrición y bienestar no tienen apoyo científico y tenemos datos de expertos para respaldarlo. Así que, antes de engullir estos mitos e incorporarlos en su vida diaria, le mostraremos cómo estos realmente evitan la pérdida de peso y evaden los esfuerzos auténticos de fomentar la buena salud…

Mito 1: Alimentos con calorías negativas

Un pequeño pájaro pudo haberle recomendado que picara apio o lechuga porque digerir estos vegetales quema más calorías de las que el vegetal en sí contiene — pero ¿de verdad cree en eso?

El mito urbano alrededor de los llamados “alimentos con contenido calórico negativo” se basa en un efecto científico comprobado conocido como el Efecto Térmico de la Comida (TEF), que va en un porcentaje del 10 al 20% con respecto a la cantidad de energía gastada por el cuerpo para digerir cualquier alimento determinado. Así que si el TEF se maximiza en 20%, siendo realistas, sólo podrá quemar 20% del valor calórico total de cualquier alimento que consuma. Eso significa que la idea de que digerir alimentos puede ponerlo en un déficit en cuanto a la ingesta calórica es ilógica.

Mito 2: La grasa se transforma en músculo, el músculo se transforma en grasa

Teniendo en cuenta que el músculo y la grasa están compuestos por tipos totalmente diferentes de tejidos, su entrenador personal está muy mal informado si le dice que una repetición más convertirá sus partes flácidas en protuberancias (en el buen sentido). Muchos temen dejar de hacer ejercicio debido a una lesión porque todo el músculo que han construido podría transformarse perversamente en papilla.

La verdad del asunto, según la Doctora Mary Jayne Johnson, Fisióloga del Ejercicio y Portavoz del Consejo Estadounidense de Ejercicio, es que el músculo no puede de ninguna manera volverse grasa ni viceversa… a menos que crea que Rumpelstiltskin lo hizo; de hecho, volvió un pitillo de oro. Sin embargo, señala que si deja de trabajar sus músculos, puede disminuir la masa y la misma regla se aplica si consume más calorías sin hacer ejercicio — su tejido adiposo puede aumentar. La Dra. Johnson nos informa una auténtica maravilla corporal: ¡entre más masa muscular magra tenga, más rápido quemará la grasa corporal!

Mito 3: Limpieza con jugos detox

La supermodelo Naomi Campbell y la superestrella Beyoncé popularizaron las dietas de 600 calorías diarias que constaban de infusiones de limón con jarabe de arce y pimienta de cayena, tras ser aconsejadas por los “gurús del bienestar” con el fin de perder algunos kilos. No es de extrañarse que muchos norteamericanos piensen que una limpieza con jugos (como por ejemplo, Master Cleanse) es la única forma de desintoxicarse y perder peso con éxito. La idea detrás de un jugo detox es darle a su tracto gastro-intestinal un descanso de alimentos sólidos, mediante el uso de líquidos para limpiar todo el lodo tóxico de su cuerpo y acelerar el metabolismo.

Sin embargo, el Cardiólogo Isadore Rosenfeld, Doctor en Medicina Clínica en el Weill Cornell Medical College de Nueva York, afirma que las dietas de privación son sólo eso, una forma de aguantar hambre que lo dejará irritable, hambriento y agotado. Una desintoxicación puede adoptar la forma de una dieta de tipo eliminación — en la que se limitan los alimentos procesados, la cafeína, el alcohol y los azúcares refinados y se aumenta la ingesta de alimentos integrales (es decir, frutas y verduras frescas).

Mito 4: Toma 21 días romper con los malos hábitos y establecer hábitos saludables

Lo desconcertante del hecho de ser humanos es que todos somos seres individuales cuando se trata de preferencias, determinaciones y la previsibilidad. Es por esto que no es de extrañarse que una investigación del año 2010, titulada Cómo se Forman los Hábitos: Modelando la Formación de Hábitos en el Mundo Real y publicada en la Revista Europea de Psicología Social, reveló que no hay un plazo milagroso que pueda atribuirse para establecer hábitos saludables y romper con los malos.

Los diferentes estudios sugieren que los individuos se enfrenten al desafío, establezcan una nueva rutina y se resistan a las tentaciones de manera diferente en todos los ámbitos, lo que significa que la duración de tiempo difiere ampliamente y no existe una medida mágica única que se aplique a la creación de nuevos hábitos y a la eliminación de los malos.

Mito 5: Coma comidas pequeñas y frecuentes para aumentar el metabolismo

Todos hemos oído la afirmación de que, en lugar de comer 3 comidas grandes todos los días, se deben consumir de 5 a 6 comidas más pequeñas y más frecuentes para acelerar el metabolismo. Sin embargo, un estudio de investigación publicado en los Institutos Nacionales de Salud descubrió que independientemente de si se come dos o seis veces al día, se aplica exactamente el mismo efecto sobre el total de calorías quemadas.

Mientras que comer comidas más pequeñas y más frecuentes puede asegurar más un mayor equilibrio de los niveles de azúcar en la sangre durante el día – un estudio publicado por la American Journal of Cancer demostró que ingerir comidas más frecuentemente aumenta el riesgo de padecer cáncer colorrectal. Es lógico si tenemos en cuenta que con cada comida, la vesícula biliar libera ácidos biliares para ayudar en la digestión, lo cual expone los intestinos a los ácidos biliares y así se desgastan con más frecuencia.

Mito 6: Las yemas de los huevos aumentan el colesterol

El colesterol ha sido impreso y puesto en una bandera roja gigante de advertencia cuando se trata de las tendencias de las noticias relacionadas con la salud, lo que convierte a los huevos enteros (con yema) en un presunto culpable por el aumento del riesgo de ataques cardíacos, de accidentes cerebrovasculares y de enfermedades cardiovasculares. Sin embargo, aunque las yemas de los huevos sean ricas en colesterol (un solo huevo contiene 212-miligramos y más de la mitad del límite diario recomendado), según la American Heart Association, los huevos son uno de los alimentos más nutritivos del planeta. Un solo huevo entero contiene grasas saludables, proteínas, vitamina B12, B2, B6 y B5, ácido fólico, vitamina A, selenio, vitamina D, vitamina E, vitamina K, zinc, calcio y fósforo, con lo cual debe admitirse que ¡es increíble!

No sólo eso, sino que además las yemas de huevo son altas en colesterol “bueno” (o colesterol de lipoproteína de alta densidad), el cual tiene muy poco efecto sobre el colesterol en la sangre y no genera mayor riesgo de sufrir enfermedades cardíacas (a menos que sea diabético o su médico le advierta no consumirlo).

Mito 7: El café es dañino para la salud

Fue un alivio para mi finalmente descubrir la verdad detrás de este mito — porque, honestamente, nada puede interponerse entre mi café matutino y yo. A pesar de que la java es rica en cafeína, una taza de café realmente tiene muchos beneficios para la salud. En primer lugar, el café es una rica fuente de antioxidantes anticancerígenos para los norteamericanos, según un estudio del año 2004, publicado por la Sociedad Estadounidense de Ciencias Nutricionales.

Y si eso no fue lo suficientemente convincente, una investigación publicada en el año 2012 por el New England Journal of Medicine descubrió que beber café regularmente reduce las posibilidades de sufrir enfermedades como el Alzheimer, el Parkinson, la Diabetes tipo II y la depresión, lo que vincula a la poción mágica con la longevidad.

Mito 8: Sal marina versus sal de mesa

¿Acaso usted utiliza sal de roca rosada del Himalaya extraída de la mina de sal de Khewra en Pakistán o cubre sus patatas con el clásico y regular cloruro de sodio (alias: sal de mesa)?

Independientemente de los rumores, ambas contienen la misma cantidad de sodio (aproximadamente 2.300 miligramos por cucharada) aunque la sal de mesa contiene yodo y la de mar no. Y, si bien contar con esta sal gourmet puede agregar un sabor mucho más salobre — lo que resulta en la reducción de la cantidad de sal utilizada en general — ningún tipo de sal contiene suficiente proporción de algún mineral beneficioso como para convertirla en la opción más saludable. De hecho, investigadores de la Universidad de Boston señalan que la deficiencia de yodo puede suponer un grave riesgo en el crecimiento y deterioro cerebral, así como puede generar bocio en las mujeres embarazadas, lo que nos hace pensar que una pizca de sal en la comida, de vez en cuando, no le hace mal a nadie.

Avatar

ActiveBeat Español

Activebeat se dedica a informar a los lectores de todas las noticias y acontecimientos importantes del mundo de la salud. Cubrimos cada aspecto de las noticias sobre la salud, desde consejos y epidemias hasta fitness, nutrición y estudios.

X