Azúcar ESP

Ocho alternativas saludables para no regalar bombones en San Valentín

San Valentín está cerca y muchos hombres y mujeres esperan que sus parejas los agasajen con una caja de bombones de chocolate. Para muchos está bien pero, dudo que alguien que desee estar en forma quiera recibir algo así.

Entonces, ¿qué podría obsequiarle a su Valentín saludable? No se alarme, existen muchísimas formas maravillosas de decir “Te quiero” sin tener que recurrir a los adictivos e hipercalóricos dulces…

1. Frutillas

Las frutillas frescas son casi tan dulces y deliciosas como cualquier caja de chocolates. Más allá de eso, están repletas de antioxidantes que alejan los resfriados y las gripes durante los largos y oscuros meses de invierno.

Estos manjares de la naturaleza están llenos de vitamina C, que refuerza el sistema inmunológico de una persona. Tan sólo una porción de estas frutas contiene más de 50 mg de la vitamina, lo que equivale a la mitad de la ingesta diaria recomendada para los adultos.

shutterstock_285950384

2. Frambuesas

Las frambuesas no suelen tener mucha prensa, en especial en San Valentín, pero son casi tan dulces y sabrosas como el chocolate y se jactan de tener una cantidad impresionante de antioxidantes. Uno de ellos es la vitamina C, que lo protege de los resfriados durante la época de bajas temperaturas.

Estas frutas también contienen quercetina y ácido gálico; ambos han demostrado ser muy eficientes a la hora de luchar contra el cáncer y mejorar la salud cardiaca. Además, estos componentes combaten los signos del envejecimiento—algo que cualquier dama o caballero apreciaría.

shutterstock_323110868

3. Piñas (Ananá)

Si busca algo dulce para obsequiarle a su cita de Valentín preferida, trate de ver más allá de la caja de bombones repletos de grasa y opte por una deliciosa piña. Esta fruta no sólo es dulce como el caramelo, también se jacta de aportar muchísimos nutrientes saludables.

Algunos de ellos son potasio, cobre, manganeso, calcio, vitamina C, betacaroteno, tiamina, B6 y folato. En conjunto, todas estas vitaminas y minerales lo ayudan a combatir resfriados, a luchar contra el cáncer y a aliviar problemas cardiacos y digestivos.

shutterstock_157168937

4. Galletas saludables

A todos nos encantan las galletas pero nadie disfruta la parte de hacer miles de sentadillas y estocadas para quemar las calorías extras. Para disfrutar sin culpa (es decir, comer más galletas y hacer menos ejercicio), elimine la manteca de la receta.

Hay muchas formas de hacerlo pero la más popular (¡y sabrosa!) es utilizar salsa de manzana. Sus galletas quedarán más ricas y deliciosas (de todos modos deberá agregar un poco de azúcar) y no tendrá que preocuparse por las grasas saturadas que se encuentran en la mayoría de los productos horneados. Para que estos bocadillos sean más saludables todavía, agregue nueces, almendras y frutos secos o trocitos de fruta fresca.

shutterstock_354275696

5. Clases de yoga

No todos los regalos de San Valentín tienen que ser comestibles. El yoga se ha llevado el mundo por delante; tanto hombres como mujeres se han involucrado en esta actividad única que promueve tanto la salud física como mental.

Los beneficios de esta disciplina son infinitos. Los expertos creen que las posturas mejoran la apariencia del cuerpo, liberan la mente, mejoran la concentración, liberan la tensión asociada con el estrés y hasta promueven la creatividad. Y si su pareja no es muy fanática del yoga, podrá usar las esterillas, las esferas y las bandas de yoga para otros ejercicios más tradicionales, como sentadillas y abdominales.

shutterstock_233339716

6. Té verde

El día de San Valentín cae justo en uno de los meses más deprimentes del año. Febrero es monótono en cualquier parte, lo que hace que liberar tensiones y relajarse al final de un día largo y agotador sea más que necesario.

Por esta razón, el té verde es la mejor alternativa para el chocolate que puede existir. Diversas investigaciones han demostrado que esta infusión está repleta de antioxidantes (que previenen los resfriados), combaten el cáncer, aumentan el bienestar y mejoran la función cerebral. Además, los expertos aseguran que beber una buena taza de té verde libera flavonoides, que alejan cualquier enfermedad.

shutterstock_326094872

7. Auriculares

¿Acaso a su Valentín le cuesta relajarse después de una larga y tediosa jornada de trabajo durante la larga y fría época invernal? Entonces debería olvidarse de los chocolates y pasar a la sección de electrónica, directo hacia los auriculares.

Como sabrá, la música es, por excelencia, una de las mejores formas de liberar estrés. Los expertos han demostrado que escuchar a nuestro cantante o banda preferidas aumenta la concentración, nos permite expresarnos con mayor precisión, aumenta y fortalece las conexiones sociales y promueve la creatividad. Además, nos da el plus de energía que necesitamos para completar una rutina de entrenamiento, a la vez que libera endorfinas y nos hace sentir plenos.

shutterstock_345933857

8. Tecnología fitness

El FitBit no se limita a contar cuántos pasos ha dado o a registrar cuánto tiempo ha trotado hoy. En cambio, se encarga de hacer un seguimiento de todas sus actividades y ha sido diseñado para mejorar su salud física y mental—lo que lo convierte en un obsequio de San Valentín mucho más complejo que una caja de chocolates.

Más específicamente, este accesorio puede llevarse consigo como si fuese una prenda y mide los pasos caminados, evalúa la calidad de descanso y controla otros parámetros— como las calorías consumidas. Las últimas versiones de esta herramienta vienen de distintos colores y su batería dura muchísimo, así que le aseguro que su media naranja estará más que satisfecha con un regalo así si es fanática de la vida equilibrada.

shutterstock_287761757

Share This Article

X