Mal Olor ESP

Nueve causas del mal olor corporal

El crecimiento de bacterias mezclado con la transpiración es la causa más común del mal olor corporal. No obstante, si se baña con regularidad, otros tantos factores —entre los que se incluyen lo que ha comido recientemente (o lo que no ha comido), los medicamentos que toma y hasta el producto que usa para aplacar el olor de sus axilas— pueden responder al terrible interrogante “¿Qué es lo que huele así?” cuando sienta un olorcillo un tanto desagradable…

Si reconoce alguno de los siguientes nueve factores, entonces la respuesta a dicha pregunta es simple, “¡Sí, es usted el que huele mal!”…

1. No usa el desodorante apropiado

Puede resultarle frustrante saber que aquellos productos en los que gasta tanto dinero a fines de oler bien lo que en realidad hacen es exacerbar el mal olor. No obstante, muchos aerosoles corporales que compra en las tiendas, al igual que los antitranspirantes y los desodorantes fomentan el desarrollo de bacterias malolientes.

Un estudio conducido por ecologistas microbianos de la Universidad de Gante en Bélgica monitorearon bacterias extraídas de participantes de sexo femenino y masculino — la mitad del grupo renunció al uso de desodorantes y de antitranspirantes por un mes completo mientras que los demás accedieron a utilizarlos por la misma cantidad de tiempo. Los investigadores descubrieron que los compuestos de aluminio presentes en estos productos de tocador acababan con las buenas bacterias (es decir, aquellas que no causan mal olor) y contribuían en el proceso de desarrollo de las bacterias molestas (es decir, las que provocaban olor a transpiración) en la zona de las axilas.

2. Toma medicamentos recetados

Según la Clínica Mayo, algunos medicamentos recetados y de venta libre — entre ellos el Tylenol (o acetaminofén) y ciertos antidepresivos (como, por ejemplo, el Bupropión Hidrocloruro o Wellbutrin) — pueden hacerlo transpirar más y así fomentar el desarrollo de bacterias que causan mal olor durante el metabolismo de las drogas en el cuerpo.

No obstante, si le recientemente le han recetado un medicamento nuevo y esto coincide con el aumento de la transpiración o intensifica su mal olor corporal, se recomienda que realice una consulta con su doctor antes de suspender el uso de dicho medicamento.

3. Come demasiada azúcar refinada

La doctora Debra Jaliman, una dermatóloga que trabaja para la Academia Americana de Dermatología, afirma que podemos influir en la manera en la que olemos. Es por eso que demasiada azúcar refinada puede causar reiterados episodios de mal olor en las axilas y hasta puede extenderse a la zona de la cintura. Esto se debe al crecimiento de levadura, la cual transforma el azúcar en subproductos de alcohol rancio.

De hecho, cuando el azúcar refinado presente en la comida chatarra altera el balance de su transpiración y se combina con las bacterias de las axilas, es probable que tenga mal olor. Afortunadamente, la Dra. Jaliman asegura que evitar el azúcar refinado en su dieta también acabará con los demás tipos de olor corporal.

4. Le falta alguna vitamina

En 1928, el doctor Pierre Delbet, el famoso Superintendente del Instituto del Cáncer en París, descubrió que el magnesio tenía la capacidad de acabar con las bacterias que provocaban el mal olor. Por consiguiente, aquellos que tuvieran deficiencias de dicho mineral, por lo general, experimentarían episodios de mal olor.

Delbet afirmó que “si la dieta de un paciente no contiene ningún tóxico en particular, un suplemento de magnesio puede acabar con los malos olores corporales.” El doctor descubrió que al ingerir alimentos ricos en magnesio (como almendras crudas y castañas de cajú, semillas de lino y de sésamo, chocolate amargo y salvado) la flora intestinal de los seres humanos se equilibra y los malos olores disminuían considerablemente.

5. Come demasiadas verduras crucíferas

Muchos somos conscientes de las molestias digestivas y de los gases apestosos que resultan de comer una buena porción de coles, de coliflor o de brócoli o que, en realidad, surgen de los compuestos de sulfuro presentes en dichos vegetales al ser absorbidos por el organismo.

Según los investigadores de la Academia Americana de Dermatología, apenas una hora después de haber comido vegetales crucíferos, el cuerpo absorberá los compuestos de sulfuro presentes en ellos y emanará un penetrante mal olor al ser segregados por las glándulas sudoríparas. Por fortuna, puede seguir disfrutando de estas delicias luego de hervirlas, ya que este proceso elimina la mayor parte del sulfuro que provoca el mal olor.

6. Dosis muy altas de cafeína y de alcohol

Los investigadores de los Servicios de Salud de la Universidad de Columbia afirman que los excesos en el consumo de cafeína y de alcohol son la principal causa del mal olor corporal (sin mencionar el mal aliento). ¿Por qué?

El café no sólo incrementa su transpiración, sino que la vuelve extremadamente ácida. Por otro lado, no hace falta que le recordemos cómo huele después de una noche de copas. Si busca mejorar la forma en la que huele, elimine o reduzca las cantidades de alcohol y de bebidas con cafeína y reemplácelas por tés herbales.

7. Es un carnívoro de principio a fin

Yo soy una carnívora declarada. No obstante, consumo carne roja con moderación por una muy buena razón — ¡me hace apestar! Según E. Adam Kallel, un médico químico en Victrix, un centro de asesoramiento en medicina computacional y química ubicado en Carisbad, California, la carne roja es mucho más difícil de digerir.

Esto significa que el organismo se esfuerza muchísimo más para poder metabolizar las carnes rojas. Como resultado, la transpiración aumenta, la digestión se vuelve más lenta y se emiten gases olorosos por medio del sudor y de las flatulencias. La carne roja también deja residuos en sus intestinos durante el proceso de digestión. Cuando estos son emitidos, se mezclan con las bacterias presentes en la piel y se intensifica el mal olor.

8. Ouch—¡Está constipado!

Todos sabemos lo importante que es llevar una dieta rica en fibras. Muy pocas cantidades pueden bloquear su digestión, causarle un doloroso episodio de constipación y, según los Institutos Nacionales de Salud, también pueden provocarle mal olor corporal.

En casos más severos de constipación, las toxinas liberadas por el sistema digestivo se filtran por los poros y emanan “olor fecal”, el cual está compuesto por los subproductos de toxinas que el cuerpo necesita expulsar por cualquier medio para prevenir la aparición de otras enfermedades.

9. Esa dieta baja en carbohidratos…

Claro, reduce su consumo de carbohidratos en un intento honesto de bajar esos kilos de más. Sin embargo, es muy probable que no supiera que la falta de estos macronutrientes puede provocarle mal olor corporal.

Un estudio publicado en 2014 por la revista Annals of Internal Medicine vinculó las dietas bajas en carbohidratos (o aquellas que obtienen menos del 50 por ciento de sus calorías de los carbohidratos) con algunos efectos secundarios olorosos. La reducción de los carbohidratos acompañada por un aumento en la ingesta de proteínas hace que el organismo libere cetonas en su torrente sanguíneo — todo esto resulta en la aparición de olores más intensos en la orina y en el cuerpo en general.

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