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Diez maneras sencillas de eliminar residuos de alimentos

¿Alguna vez ha pensado en la cantidad de comida que se desperdicia y en el impacto que eso tiene? Esto afecta enormemente al ambiente, desde el costo de venta hasta la tierra necesaria para sembrar los alimentos, cultivarlos y después transportarlos a la tienda de abarrotes. Cada vez que desperdiciamos alimentos, desechamos parte de este proceso. Y eso ni siquiera incluye los residuos de alimentos que se generan en su propio hogar y el impacto de la situación en su bolsillo.

Los hogares en los países desarrollados desperdician una enorme cantidad de alimentos anualmente. Puede que a no le parezca que está desechando mucho después de una comida, cuando limpia su refrigerador, o cuando un producto se vence, pero con el tiempo esto realmente se va acumulando. Siga estas diez maneras sencillas de reducir los desperdicios de comida con el fin de ayudarle a ser más rentable y a reducir su impacto sobre el ambiente…

1. Haga una lista y apéguese a ella

Aunque parezca obvio, hacer una lista de compras y apegarse a ella es una de las maneras más fáciles de reducir los desperdicios de alimentos. Piense en todas las veces que va a la tienda y toma un montón de artículos que no están en su lista. Estas compras impulsivas son comunes y tienen un impacto significativo en la cantidad de dinero que gasta en la tienda de comestibles, así como en la cantidad de comida que desperdicia. Probablemente ya haga una lista de compras pero, como sabrá, comprar sólo lo que está en ella puede ser difícil. Apegarse a su lista reducirá fácilmente la cantidad de comida desperdiciada.

2. Preste atención a lo que hay en su basura

Al principio puede ser cuestión de adaptación el entender realmente qué y cuánta comida está desechando. Prestarle atención a lo que hay en su basura puede ayudarlo a identificar qué es lo que está botando y así determinar cómo evitarlo. No importa lo que vea, debe ajustar sus hábitos consecuentemente. Quizá tenga que dejar de cocinar tanto los mismos artículos o deberá comprar menos de los que siempre desecha sin usar; también puede intentar guardarlos en recipientes herméticos para impedir que se echen a perder o hacer compost y congelar partes de vegetales que no consuma.

3. Organice su nevera

Organizar su nevera es una forma sencilla de reducir enormemente los desperdicios de comida. Preste atención a las fechas de caducidad e inmediatamente mueva los elementos que van a caducar al frente de la nevera. Haga lo mismo con las verduras y las carnes; cuando regrese de hacer sus compras, no coloque los alimentos que compró encima de artículos similares que ya tiene ni los empuje hacia atrás. Todos los alimentos nuevos deben ir detrás de los que ya tiene. Esto le recordará qué estaba allí primero y por lo tanto cocinará esos alimentos antes de comenzar los nuevos. Tener una nevera organizada también le ayudará planificar su viaje al supermercado.

4. Planee sus comidas

Es muy fácil desperdiciar comida cuando va a la tienda y compra aleatoriamente un montón de aperitivos, carnes y verduras. Incluso si tiene una lista y se apega a ella, si no ha planeado las comidas de la semana (o hasta su próximo viaje a la tienda de abarrotes), las probabilidades son que aún así tendrá un montón de basura que se hubiera podido evitar. Si planea sus comidas, sabrá exactamente lo que necesita y podrá concentrarse en comprar sólo lo necesario. Esto reduce las compras impulsivas y acaba con el hábito de comprar demasiado de un mismo producto – aunque sea saludable. Podrá reducir fácilmente los desechos y ahorrar dinero mediante la planificación de sus comidas.

5. Compre sólo lo que necesita

Puede ser tentador comprar una bolsa grande de algo porque el costo por artículo en la bolsa es menor que cuando lo compra individualmente. Un buen ejemplo de esto son las papas y las zanahorias. A menudo se encuentran en paquetes a granel y su bajo precio por artículo puede ser tentador. Aunque puede que sea más barato comprar la bolsa que cada artículo de forma individual, esto es una gran fuente de desperdicio de alimentos. Generalmente, el resto de los productos en la bolsa se pudren antes de ser usados y termina botando gran parte de lo que compró. Así que si su receta sólo requiere un par de papas o zanahorias, no compre una bolsa de 15 unidades.

6. Guarde y coma las sobras

Guardar las sobras, aunque sólo sea lo suficiente para una comida pequeña, es una forma sencilla de reducir los desperdicios de comida. Planee tener una noche de sobras cada semana o lleve las sobras como almuerzo para evitar desecharlas. O, si no contaba con esas sobras y no tiene espacio suficiente en su plan de alimentos semanal, puede congelarlas para una futura cena. Es una situación donde todos ganan – es práctico tener una comida preparada algún día que no tenga tiempo para cocinar y así evita desechar los excesos de comida.

7. Ponga en práctica el control de las porciones

Las grandes porciones de alimentos resultan en un montón de comida desperdiciada. ¿Cuántas veces ha ido a un restaurante y termina comiendo solamente la mitad de su comida porque le trajeron demasiado? Esto sucede a menudo y también ocurre en su propia casa. Para reducir los desperdicios de alimentos, haga cantidades adecuadas de alimentos por cada comida. Si no puede terminar lo que cocinó, congélelo o llévelo al almuerzo al día siguiente. Muchas veces, cuando hay más alimentos de los que necesita, se los come de todas formas porque no quiere desperdiciarlos. Hacer justo lo que necesita puede no sólo reducir los desperdicios de comida, sino que además puede ayudarlo a cuidar su cintura, al no comer en exceso.

8. Comprar verduras raras

Siempre hay verduras raras de sobra en el supermercado porque a muchos de los compradores no les gusta la forma que tienen. No obstante, ya que muchas personas no compran el producto porque no tiene la forma ni el tamaño exacto que creemos que debería tener, mucha parte de estas son desechadas. Las frutas y vegetales de forma extraña saben generalmente muy bien y son exactamente iguales a las demás de aspecto normal. Es sólo cuestión de cambiar la manera en que percibe a los productos. Así que la próxima vez, no rechace ese tomate de forma extraña; en lugar de ello, póngalo en su canasta para ayudar a que su tienda reduzca los desperdicios de comida.

9. Compost

Los granos de café, las cáscaras de huevo y los restos y recortes de vegetales son a menudo arrojados a la basura, pero es un gran desperdicio pues terminan en vertederos, donde no es posible que se descompongan adecuadamente; peor aún, esto tiene un efecto negativo sobre el ambiente debido a que liberan gas metano. Pero puede evitar enviar todos esos desechos al vertedero al utilizar una compostera. En vez de botar las cosas a la basura, conviértalas en abono para crear un fertilizante natural y rico y utilizarlo en su jardín. Las composteras son relativamente fáciles de cuidar y ocupan muy poco espacio en su jardín o debajo de su fregadero, y así podrá reducir los desperdicios de alimentos sin grandes complicaciones.

10. Guarde los recortes de los vegetales

Guarde en el congelador las cascaras, los extremos y otras partes de los vegetales que no se coman para hacer un caldo. Ponga estos recortes en una bolsa para congelar y cuando la bolsa esté llena, hiérvalas en una olla grande, cuélelas después de una hora y utilice el caldo para hacer una sopa casera, para darle sabor al arroz o en otros platos que requieran caldo. De esta manera, no sólo comerá tantos vegetales como pueda, sino que además aprovechará los recortes para hacer el caldo que de otra manera compraría en una caja o en una lata en la tienda de abarrotes. Hacer su propio caldo también le ofrece variedad en sus platos porque resultan diferentes verduras de diferentes sabores.

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