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Diez maneras saludables de cuidar su cuerpo en invierno

El invierno no sólo es un shock para la naturaleza — su mente y su cuerpo también se ven afectados por el cambio de clima y por los días más cortos y esto hace que nos cueste más adaptarnos al cambio. Es común experimentar todo tipo de efectos secundarios, desde bajones anímicos y problemas para dormir hasta dolor muscular y articular y piel seca. A diferencia de los animales, quienes tienen una capa gruesa de pelaje e hibernan hasta que pase el frío, nosotros, los desafortunados seres humanos, debemos continuar con nuestro trabajo y llevar a cabo las mismas actividades de siempre en lugar de dormir todo el día y mantenernos cálidos en la comodidad de nuestros hogares.

Afortunadamente, existen formas de ayudar a nuestro cuerpo a adaptarse, a sobrellevar e incluso a sobrevivir cuando el clima es más frío —- o extremadamente helado— y nieva todo el día. A continuación le presentamos diez formas asombrosas de adaptarse al invierno sin problemas…

1. Manténgase hidratado

Cuando el invierno azota, muchos de nosotros deja de beber las cantidades de agua correctas, lo cual provoca estrés en nuestros cuerpos y dificulta la adaptación a la nueva estación. Un vaso de agua helada es refrescante cuando hace calor en el verano pero la historia es muy distinta cuando hace frío. No obstante, que no haga calor no quiere decir que su organismo no necesite agua. Si sus labios se ven agrietados con frecuencia y tiene la piel seca durante el invierno, puede deberse a un episodio de deshidratación. Afortunadamente, se puede revertir la situación de una manera muy simple.

Beber agua es la solución más obvia y la mejor de todas. No obstante, consumir las cantidades recomendadas (alrededor de 8 vasos individuales de 240 ml por día es lo ideal) a través del agua no es la única manera. Las frutas y las verduras también contienen mucha agua. Los tés y las sopas durante la cena son de gran ayuda. Sea gentil con su cuerpo este invierno y no olvide hidratarse correctamente.

2. Hidrátese regularmente

La piel seca y escamosa en cualquier parte de su cuerpo es molesta y, muchas veces, dolorosa y, por desgracia, es algo que sucede regularmente durante las épocas más frías — especialmente si vive en un lugar en donde nieva y las temperaturas son bajo cero. La sequedad es muy común en muchas áreas del rostro y de las manos debido a que son las zonas más expuestas a las bajas temperaturas. Algunas personas también experimentan resequedad en las piernas, en la espalda y hasta en los brazos, por lo que es importante humectarse regularmente para aliviar las molestias.

Si abrigarse bien es de mucha utilidad, aquellas personas que evitan exponer su piel al frío tras utilizar camperas, mitones, bufandas y botas aún siguen experimentando resequedad en la piel. ¿A qué se debe? El clima no es el único culpable que contribuye a este problema. De hecho el aire seco de la calefacción también acaba con la humedad de la piel y dificulta la cicatrización de las heridas. La solución está en hidratar su piel durante el día con la mayor frecuencia posible después de lavarse las manos. Consiga alguna loción sin perfume y téngala a su disposición siempre que la necesite.

3. No más bajones invernales

Los bajones invernales, técnicamente conocidos bajo el nombre de Trastorno Afectivo Estacional (TAE), son una forma reconocida de depresión que aparece cuando el clima se vuelve frío y los días se acortan. Con bajones que comienzan a principios del otoño para algunos, puede ser muy difícil lidiar con la depresión de manera efectiva. Debido a que resulta imposible manejar las condiciones climáticas, si es susceptible a padecer de TAE, sepa que puede variar en intensidad y que influye en todos los ámbitos de su vida.

Existen miles de formas de disminuir las posibilidades de desarrollar y de reducir el impacto de los bajones invernales — por eso, salga y disfrute del sol con sus niños o planee actividades al aire libre con amigos; haga ejercicio y socialice regularmente, considere comprar una caja de luz, deje entrar la mayor cantidad de luz posible a su casa y consulte a un doctor si se siente deprimido o letárgico. Aunque nunca haya experimentado el TAE, trate de seguir estos consejos. Tenga en mente que puede desarrollar depresión estacional en cualquier momento. Incluso si sufre de bajones leves o moderados durante el invierno, estos tips son de gran utilidad y lo ayudarán a disfrutar de esta estación que, a veces, puede resultar tan hostil.

4. Haga ejercicio regularmente

Puede resultar algo obvio para algunos, pero hacer ejercicio regularmente merece un lugar en esta lista porque le ayudará a soportar el invierno de una forma saludable y activa, en lugar de hibernar como el resto de las personas. Al hacer ejercicio con frecuencia, reducirá de manera importante el gran impacto de las bajas temperaturas en su cuerpo. También se sentirá lleno de energía y con mejor humor, lo que mantendrá alejados a los bajones invernales. Como si esto fuera poco, el ejercicio físico refuerza el sistema inmunológico. Sé que es difícil ser constante pero los beneficios son demasiado atractivos como para ser ignorados.

Para aquellos que tengan problemas de motivación para ir al gimnasio, salga a caminar o a correr o, incluso, ejercítese desde su hogar; si quiere, puede empezar inscribiéndose en alguna clase que le interese. Un compromiso semanal regular lo motivará a seguir. ¿Y por qué no intenta hacer algo nuevo? El cambio le dará un plus de motivación para que cumpla con su rutina. O, si piensa que hacer ejercicio con amigos le hará bien, busque un compañero o dos. Transformar el ejercicio físico en una actividad social es una gran forma de cumplir con sus objetivos.

5. ¡Tome sus vitaminas!

Hay ciertas vitaminas que su cuerpo necesita para funcionar correctamente y para mantener su sistema inmunológico fuerte y saludable. El invierno es la época más común para contagiarse de horribles virus, ya que la gente se queda encerrada para evitar tomar frío. La mejor forma de combatir las enfermedades es asegurarse de que su sistema inmunológico tenga el soporte necesario para luchar contra los gérmenes. Además de hacer ejercicio y comer sano, tomar vitaminas puede ser de gran ayuda para cuidar su organismo.

Debido a que los días son más cortos y a que la luz solar se reduce considerablemente, es muy fácil sufrir deficiencias de vitamina D. Por lo general, el sol brilla cuando usted está trabajando y no puede salir a tomar aire, lo cual lo priva de recibir su dosis de vitamina D de una fuente natural. Consulte a su médico acerca de comenzar a tomar algún suplemento vitamínico durante el invierno. Lo ayudará a mantenerse saludable y de muy buen humor.

6. No se olvide de dormir bien

Cuando se siente cansado, puede que experimente debilidad muscular, visión borrosa, exceso de estrés y otros tantos síntomas molestos. Durante el invierno, necesita energía para lidiar con los cambios en los patrones de sueño. No es fácil adaptarse correctamente al clima frío y a la falta de sol y necesita dormir bien para estar activo y emocionalmente equilibrado durante los días más helados. Sus ciclos de sueño afectan desde la calidad hasta la duración de sus descansos, lo que significa que dormir bien durante la noche facilitando la adaptación de su cuerpo a la nueva estación.

Según los médicos de la División de Medicina del Sueño de la Escuela de Medicina de Harvard, la reducción de luz solar, el aire más frío, la alimentación más abundante y los excesos en ciertas comidas durante las fiestas tienen un gran impacto en los ciclos de sueño humanos. Es por eso que miles de estudios han logrado demostrar que el organismo y la luz están relacionados, por lo que si el sol se pone antes de que abandone su oficina de trabajo, se sentirá confundido y con sueño. Esto se debe a que la luz impacta directamente en la glándula pituitaria, la cual emite melatonina (la hormona que regula los ciclos de sueño), según investigadores de la Escuela de Medicina Naturopática de la Universidad de Bastyr. Para lograr una buena noche de sueño que dure las 7 u 8 horas recomendadas, desenchufe todos los dispositivos electrónicos temprano por la tarde y dese el tiempo necesario para relajarse lo más que pueda.

7. Abríguese y salga a pasear

No a todos les gusta estar afuera cuando hace frío, pero en aquellos días en los que la temperatura no es tan baja, puede abrigarse y mantenerse caliente. Realizar alguna actividad al aire libre (caminar, por ejemplo) hará que su sangre bombee y que su cuerpo esté cálido. Al disfrutar del clima frío en lugar de encerrarse, su organismo se adaptará mejor a los cambios climáticos. Además, los rayos solares mejorarán su humor y sus niveles de energía. Así que salga a divertirse en la nieve y haga angelitos, construya muñecos de nieve con sus hijos o vaya a explorar las maravillas invernales con su familia y amigos. Como si eso fuera poco, el ejercicio extra le ayudará a mantenerse en forma.

Esquiar también es un excelente programa para aquellos que viven en áreas en las que nieva mucho. De la misma manera, patinar y andar en trineo son formas divertidas de disfrutar de las bajas temperaturas. Además, así se olvidará de que no le gusta el invierno. Sólo asegúrese de abrigarse bien si va a pasar mucho tiempo afuera. En temperaturas extremadamente bajas es posible congelarse en cuestión de minutos y, por supuesto, nadie disfruta de estar al aire libre si está temblando de frío todo el tiempo.

8. Aliméntese de manera saludable

Comer de manera saludable puede parecer una obviedad, pero las bajas temperaturas van de la mano con los malos hábitos alimenticios. Gracias a los festines navideños, a los pasteles y caramelos de fiesta y la necesidad de comer algo rico y lleno de calorías para aliviar el frío, es muy fácil olvidarnos de nuestros objetivos, especialmente si estos tienen que ver con llevar una alimentación saludable. No se preocupe, con compromiso y motivación puede comer sano durante el invierno, mientras se da algún gusto ocasional y mantiene su cuerpo activo para toda la temporada.

Cuando se trate de cenas grandes familiares, opte por una gran variedad de vegetales y de proteínas magras y evite los segundos platos. Puede ser algo difícil de lograr, pero ponerse límites antes de devorar un delicioso pero hipercalórico bocadillo será muy útil a la hora de evitar comer de más.

9. Intente socializar con frecuencia

Más allá de los posibles riesgos de desarrollar el Trastorno Afectivo Estacional (TAE), los inviernos largos pueden pasarle factura a casi cualquier ser humano. Las temperaturas extremadamente bajas hacen que la gente se encierre y evite las interacciones sociales, por lo que aparecen los problemas emocionales. Aprender a sobrellevar la época invernal también tiene que ver con su salud psíquica, la cual puede mantenerse activa al interactuar con familiares y amigos. Evitar el contacto humano puede destruir sus relaciones interpersonales, al igual que sus niveles de energía, su autoestima, su bienestar físico y, por supuesto, su humor.

Para fomentar la buena salud mental durante el invierno, asista a diversos eventos sociales con regularidad. Visitar a algún amigo o familiar no tiene por qué ser tan complicado — simplemente puede ir a tomar un café, ir al cine, invitar a alguien a cenar o hacer algo al aire libre siempre que el clima se lo permita.

10. Prepare su hogar

Preparar su hogar para las bajas temperaturas es algo que suele pasarse por alto debido al bullicio de las fiestas. No obstante, en muchas zonas de Norteamérica nieva y el clima se vuelve muy hostil, por lo que es necesario tener ciertos cuidados con respecto a las instalaciones de nuestro hogar — por ejemplo, es esencial que la calefacción funcione correctamente para poder soportar las temperaturas bajo cero.

Crear una lista de quehaceres invernales— tales como sellar las ventanas viejas para evitar las corrientes de aire, mantener limpias las canaletas y los desagües, equipar las camas con sábanas y acolchados extra— es una buena forma de hacer que su casa sea un sitio cálido y acogedor. También, es muy útil revisar que la caldera funcione correctamente y cerrar todas las fuentes de agua para evitar que las cañerías colapsen. No se olvide de controlar su techo, ya que no querrá tener goteras dentro de su casa durante un frío día de invierno.

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