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8 estrategias furtivas de la industria de la comida rápida

Si no cree que los ojos son más fuertes que el estómago cuando se trata de comer comida chatarra, lo reto a ver por la noche un cartel de comedias sin engullir una hamburguesa doble de tocino con queso y papas fritas o un tazón de helado.

En realidad, cada uno de los anuncios publicitarios pagados pretende bombardearlo con deliciosas imágenes — a pesar de las consecuencias malsanas. A la industria alimentaria no le interesa que usted tenga la energía suficiente para ir al gimnasio. Y utiliza estas 8 estrategias furtivas para engañarlo con el fin de que coma hasta más no poder alimentos procesados altos en grasa, calorías y azúcares…

1. Gratificación inmediata

La industria de la comida rápida está construida sobre la conveniencia o gratificación instantánea. Es la comida a la que acude cuando está famélico, estresado, triste o demasiado cansado para hacer una comida saludable en su casa. Es exactamente por esa razón qué es tan difícil ignorar la cantidad de comida rápida con servicio por ventanilla instándolo a “ahorrar tiempo valioso” después de un agotador día en la oficina o cuando solo tiene un descanso para almorzar de 10 minutos.

2. ¡Promociones, ofertas y más ofertas!

Además de ahorrar tiempo valioso, la industria de la comida rápida y sus promociones aparentemente también giran en torno a ahorrarle dinero. Piense en cuán fácil es justificar el comer pizza toda la semana cuando se ha ganado un fantástico cupón 2×1 (compre una y lleve otra gratis). Los ahorros son casi suficientes para hacerle olvidar que podría estar comiendo una comida más saludable.

3. Uno-dos puñetazos a los sentidos

Claro, puede ser fácil resistirse a ver la vitrina en una panadería colmada de pastelitos dulces, pero una vez que se siente el aroma de esa dulce torta húmeda cubierta de chocolate glaseado, siente debilidad en las rodillas. No se avergüence, no está solo y la industria de la comida rápida sabe exactamente donde encontrar sus debilidades cuando lo golpean con un puñetazo doble en la vista y en el olfato.

4. Porción y distorsión

Es rara la vez que pueda comer solo una papa frita o incluso detenerse en un puñado. Las patatas fritas, papas a la francesa, calados de queso y todos los otros bocadillos en el mercado pueden contener “solo 150 calorías por porción”; sin embargo, piense que raramente se come solo una taza de helado, una galleta, 15 papas fritas o 25 pretzels en una sentada. Siendo realistas, estamos más propensos a comer toda la bolsa o paquete antes de darnos cuenta de que nos fuimos por la borda.

5. Libre de grasa

Solo porque un bocadillo afirma ser “libre de grasas” no significa que sea saludable. Considere las muchas bebidas “sin azúcar” o “sin grasa” que pueden no contener azúcar, pero probablemente lo compensan con aspartamo y un montón de otros ingredientes tóxicos y químicos. Muchas veces, los productos libres de grasa no solo carecen de grasa — sino también de todo valor nutricional.

6. Libre de gluten

Con todas las dietas libres de gluten que promueven la pérdida de peso milagrosa, era solo cuestión de tiempo antes de que la conveniente industria alimenticia decidiera adornar un paquete con la etiqueta “sin gluten” para que los consumidores asociaran su producto con un alimento “saludable” o “dietético”. En realidad, no todos los productos sin gluten son saludables (al igual que no todos los productos sin grasa lo son). A menudo, los productos sin gluten están llenos de azúcar refinado, almidón de maíz, almidón de papa y otros aditivos que causan un aumento en los niveles de azúcar en la sangre e inevitablemente llevan a comer en exceso.

7. Convertir los alimentos saludables en comida chatarra

La industria de alimentos procesados es bastante astuta. Si no me cree piense en lo que han hecho con una cadena de alimentos saludables como la avena. Un tazón de avena por sí sola es un desayuno nutritivo. Sin embargo, cuando le añade cosas como azúcar refinado y chips de chocolate, repentinamente ese saludable plato de avena está inundado de basura. Lo mismo pasa con los alimentos saludables y las bebidas tales como el yogur, las mezclas de frutos secos, las mezclas de frutas, los batidos de frutas y las barras de granola.

8. Visión limitada de la frase llamativa

Vaya a la tienda de comestibles y examine los pasillos. No tomará mucho tiempo para que encuentre un alimento con la frase “bajo en grasas trans” pegado al paquete. Ciertos fabricantes de alimentos o bocadillos de gran nombre hacen papas fritas que son realmente bajas en grasas trans insalubres. Sin embargo, la industria alimentaria es consciente de que la mayoría de los norteamericanos sabe muy poco sobre el valor nutricional y confían en que usted se centrará en el hecho de que el producto es “bajo en grasas trans” y pasará por alto todo lo demás. Llamo a esto la visión limitada de la frase llamativa, lo que significa que mientras esas papas son bajas en grasas trans — siguen siendo muy altas en sodio, calorías, aditivos y otros ingredientes insalubres.

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