Cáncer de colon: Síntomas importantes que todo el mundo debería conocer

El cáncer de colon (o cáncer colorrectal), es una de las formas más destacadas y peligrosas de cáncer. Comienza con la acumulación de pólipos a lo largo de la pared del colon. A medida que estos pólipos se reproducen, pueden causar graves problemas digestivos. Si los pólipos siguen siendo benignos (no cancerosos), presentarán algunas molestias leves. Sin embargo, si se convierten en cancerosos y se extienden, pueden llegar a ser mortales.

Una de las razones por las que el cáncer de colon es tan mortal es que es difícil de detectar. Como se mostrará en este artículo, los primeros signos de cáncer de colon son fáciles de confundir con otros problemas de salud mucho menos peligrosos, como la gripe estomacal o el síndrome del intestino irritable (y por eso es importante que los hombres y mujeres adultos se sometan a pruebas de detección del cáncer de colon). Entonces, ¿cuáles son algunos de los síntomas del cáncer colorrectal?

1. Estreñimiento

La dificultad para defecar con regularidad puede ser un signo de muchos problemas. Técnicamente, suele significar que el paciente no está ingiriendo suficiente fibra y puede no estar bebiendo suficiente agua. Sin suficiente fibra y agua, los intestinos pueden resecarse, lo que dificulta que los desechos de la comida se muevan eficazmente a través y fuera del cuerpo.

Sin embargo, el estreñimiento también puede ser un signo de problemas mayores, como el cáncer de colon. Esto se debe a que la presencia de pólipos en el colon puede ralentizar el progreso de los desechos alimenticios, dificultando su expulsión del organismo. Si tiene problemas de estreñimiento con regularidad, hable con su médico para que le haga pruebas de cáncer colorrectal.

2. Diarrea

Cuando se trata de problemas para eliminar eficazmente los desechos del cuerpo, la diarrea y el estreñimiento están en los extremos opuestos del espectro. Mientras que el estreñimiento suele ser el resultado de no consumir suficiente fibra o agua en la dieta, la diarrea puede ser el resultado de una hidratación excesiva. También puede ser el resultado de una enfermedad, como la gripe, que impide que el cuerpo absorba eficazmente los nutrientes.

Pero la diarrea también puede ser un signo temprano de cáncer de colon. Esto se debe a que la presencia de pólipos o tumores en el colon puede impedir que éste procese eficazmente los desechos, lo que significa que salen del cuerpo en forma líquida. Si esto le ocurre con frecuencia, es conveniente que hable del problema con su médico.

3. Heces con formas extrañas

En general, la forma ideal de las heces es larga, sólida y cilíndrica, lo que indica que el cuerpo ha absorbido todos los nutrientes que necesitaba antes de expulsar los residuos del cuerpo por el colon. Entonces, ¿qué significa si sus heces tienen un aspecto drásticamente diferente a éste?

Unas heces de forma extraña podrían indicar que hay un problema en el colon. Por ejemplo, si las heces son pequeñas o tienen forma de cinta, podría ser un indicio de que los desechos del cuerpo pasaron por un obstáculo o incluso por una serie de obstáculos, como pólipos o tumores. Si nota con frecuencia que sus heces tienen una forma extraña, hable con su médico sobre el tema.

4. Deposiciones dificultosas

Lo ideal es que una persona tenga una o dos deposiciones al día y que estas deposiciones sean bastante rutinarias en términos de esfuerzo; en otras palabras, no debería ser más difícil defecar que masticar la comida, tragar, orinar o realizar otras funciones corporales diarias.

Sin embargo, si ir al baño le produce un dolor o una molestia importantes, puede haber un problema. Si le resulta difícil expulsar los residuos, puede ser señal de que algo dentro del colon (como pólipos o tumores) lo está bloqueando. Si estas obstrucciones son cancerosas, su salud puede verse amenazada. Por este motivo, es importante que hable con su médico si tiene dificultades a diario para defecar.

5. Molestias abdominales

El dolor abdominal no es particularmente anormal. Para muchas personas, puede ser consecuencia de la ingesta de un determinado tipo de alimento (por ejemplo, incluso personas muy sanas pueden tener molestias abdominales después de comer alimentos como frijoles, brócoli o coles de Bruselas). Pero no debería ocurrir siempre, y si lo hace, podría ser un signo de problemas subyacentes mayores.

Esto se debe a que el dolor o las molestias abdominales pueden ser el resultado de una obstrucción en el colon. Si esta obstrucción es el resultado de un tumor canceroso, entonces podría estar en grave peligro. Si los calambres abdominales se vuelven especialmente dolorosos, podría ser una señal de que el tumor se ha extendido o incluso ha perforado la pared del intestino. En este último caso, es importante buscar ayuda médica de inmediato.

6. Sangre en las heces

Para muchas personas, hay pocas imágenes más preocupantes que ver sangre en sus propias heces después de defecar. Sin embargo, en la mayoría de los casos no hay que preocuparse por ello. Por un lado, a menudo no se trata de sangre, sino simplemente de una coloración de las heces causada por la ingesta de algún tipo de alimento (como la remolacha o algo teñido con colorante comestible). En otros casos, es simplemente el resultado de una pequeña herida en alguna parte del colon o del recto (a menudo, como resultado del estreñimiento).

Aun así, la sangre en las heces debería ser una señal de advertencia, especialmente si aparece con frecuencia. De hecho, puede ser un signo de la presencia de tumores en el colon; a medida que los tumores crecen o se extienden, son desgarrados por los desechos que pasan por el cuerpo, lo que da lugar a sangre roja brillante en las heces. Aunque la sangre en las heces no siempre es un signo de cáncer de colon, es razón suficiente para tener una conversación sobre el tema con su médico.

7. Pérdida repentina de peso

La pérdida repentina de peso puede acompañar a la aparición del cáncer de colon, pero rara vez es un signo directo del problema. En cambio, la pérdida de peso suele ser el resultado de otro signo de cáncer colorrectal: el malestar o el dolor abdominal. En pocas palabras, si resulta demasiado incómodo o doloroso procesar los alimentos, el individuo limitará su ingesta, o dejará de consumirlos, de forma consciente o, incluso, inconsciente.

Esto es un problema por varias razones. En primer lugar, si la causa de las molestias abdominales es el cáncer de colon, comer menos y perder peso sólo empeorará el problema al privar al cuerpo de nutrientes muy necesarios, como la fibra. Por lo tanto, si ha estado perdiendo peso y comiendo menos debido a las molestias o el dolor abdominal, hable con su médico lo antes posible.

8. Visitas frecuentes al baño

Todos hemos estado en situaciones en las que parecía que estábamos visitando constantemente el baño. En algunos escenarios, como cuando alguien ha caído enfermo con algo como la gripe estomacal, esto es normal, aunque sea realmente muy molesto.

Pero ir mucho al baño no debería ser un calvario diario. Si lo es, podría ser un indicio de que hay algún problema en el proceso digestivo, quizá relacionado con el colon. Las personas con cáncer de colon a veces van al baño en exceso porque los pólipos o tumores cancerosos impiden que los residuos de la comida se eliminen fácilmente del cuerpo. El resultado es una sensación persistente de tener que ir al baño, aunque no haya pasado tanto tiempo desde la última vez que lo hizo. Si este problema le resulta familiar, hable con su médico para que le haga una prueba de cáncer de colon.

9. Sensación de gases o hinchazón

No es raro que la gente sufra de gases o sensación de hinchazón; a menudo, esto es el resultado de comer alimentos que son difíciles de procesar para el cuerpo. También puede ser una señal de que alguien tiene el síndrome del intestino irritable, lo que significa que su cuerpo tiene dificultades para descomponer correctamente una amplia gama de alimentos.

Pero sentirse hinchado o con gases también puede ser un signo de cáncer colorrectal. Esto se debe a que el cáncer de colon suele surgir a través de tumores cancerosos en la parte inferior del intestino y estos tumores actúan como obstáculos para los residuos. A medida que los desechos se acumulan en el colon, pueden hacer que el paciente sienta gases, hinchazón y malestar general. Si este es un problema frecuente para usted, hable con su médico para que le haga pruebas de cáncer colorrectal.

10. Sentirse muy cansado

La fatiga constante es un problema para millones de estadounidenses, y puede ser el resultado de muchos tipos diferentes de condiciones. Podría ser el signo de algún tipo de virus, podría indicar que la persona está teniendo problemas para dormir, o simplemente podría ser una indicación de que la persona no ha tomado su dosis habitual de cafeína.

Pero el letargo grave también puede ser un signo de la aparición del cáncer de colon. Esto se debe a que el cáncer de colon suele aparecer por el desarrollo de pólipos cancerosos que pueden romperse y sangrar si son perforados por los residuos de comida que pasan. Si esta hemorragia se produce con frecuencia, una persona puede empezar a sentir los efectos de la anemia, generalmente la deficiencia de hierro causada por la pérdida de sangre. En esencia, si ve sangre en sus heces de forma regular y se siente constantemente más cansado de lo que debería, es el momento de hablar con su médico para que le haga una prueba de cáncer de colon.

11. Falta de aliento

Junto con la anemia, tener problemas para respirar puede ser otra señal de que se está produciendo una hemorragia interna. En particular, es una indicación de una hemorragia lenta, que comúnmente ocurre con el cáncer de colon como resultado de la ruptura de pólipos cancerosos.

En una conversación con Reader’s Digest, la doctora Patricia Raymond explicó por qué se produce este síntoma: “A menos que esté sangrando agresivamente o vomitando sangre, su cuerpo se limita a poner más plasma en la sangre sin producir más hierro o glóbulos rojos, lo que evita que pierda sangre en grandes volúmenes, pero reduce la capacidad de la sangre para transportar oxígeno, razón por la cual podría notar falta de aire”.

12. Infecciones frecuentes del tracto urinario

La infección del tracto urinario, también conocida como “cistitis”, es una afección común que provoca síntomas como dolor o ardor al orinar, urgencia urinaria, calambres e incontinencia (pérdida del control de la vejiga). Las mujeres son más propensas a sufrir este tipo de infección, pero también puede afectar a los hombres.

Normalmente, la causa de la cistitis es una infección bacteriana. Pero si se produce con frecuencia, y los síntomas incluyen principalmente urgencia e incontinencia, puede ser un signo de que hay un cáncer en el colon, el cual ha crecido hasta el punto de ejercer presión sobre los órganos que lo rodean de cerca, incluida la vejiga.

13. Náuseas o vómitos

Las náuseas y los vómitos pueden producirse por diversas razones, como la gripe estomacal, las alergias alimentarias o como efecto secundario de la toma de ciertos medicamentos. Seguramente, lo primero que pensaríamos es que no se deben a un cáncer de colon, pero podría ocurrir que sí.

Cuando un tumor en el colon (sobre todo en la zona más cercana a los intestinos) provoca una obstrucción intestinal, puede impedir o dificultar el paso de sólidos, líquidos y gases. Esto puede provocar síntomas de hinchazón y estreñimiento (mencionados anteriormente), pero también puede hacer que el individuo afectado sienta náuseas o incluso vomite.

14. Agrandamiento del hígado

En algunos casos, el cáncer de colon puede extenderse a otras zonas del cuerpo. Uno de esos órganos a los que suele extenderse es el hígado. Esto se conoce como cáncer de colon metastásico o en estadio IV. Aunque se trata de una forma de cáncer en fase avanzada, a veces puede pasar desapercibida porque no hay síntomas que indiquen un problema.

Sin embargo, una de las formas en que pueden presentarse los síntomas es a través del agrandamiento del hígado, lo que puede causar molestias en la parte superior derecha del abdomen. Además, puede producirse ictericia (cuando la piel y el blanco de los ojos adquieren un color amarillento) debido a la obstrucción de los conductos biliares del hígado.

15. Ganglios linfáticos inflamados

Además del hígado, el cáncer de colon puede extenderse a los ganglios linfáticos. Situados por todo el cuerpo en zonas como el cuello, la axila y la ingle, los ganglios linfáticos son “…parte de un sistema de tubos y glándulas del cuerpo que filtran los fluidos corporales y combaten las infecciones”, dice Cancer Research UK.

Como la acumulación de células cancerosas puede impedir que el líquido linfático drene a través de la sangre como lo haría normalmente, los ganglios linfáticos tienden a hincharse o endurecerse. Esto puede dar lugar a lo que se conoce como linfedema, que se caracteriza sobre todo por la retención de líquidos y la hinchazón en la zona de los ganglios linfáticos afectados.

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