Causas del dolor de pies persistente

Los pies reciben una paliza todos los días, pero a veces no tenemos en cuenta la presión que ejercemos sobre ellos, ni usamos el calzado adecuado para cada situación. Sin embargo, tener los pies doloridos puede ralentizarlo/a o, lo que es peor, hacer que se le vuelva casi imposible caminar.

Hay muchas afecciones en los pies y en la parte inferior de las piernas que pueden ser evaluadas por un podólogo o un médico, para hacerle el paso más ligero. Tanto si necesita zapatos ortopédicos, como si tiene otra enfermedad subyacente, aquí le contamos sobre 16 posibles razones por las que sus pies pueden estar doloridos…

Metatarsalgia

La Clínica Mayo (Mayo Clinic) explica que se trata de una afección que afecta la bola del pie (cerca de la parte delantera del pie, antes de los dedos) y que provoca inflamación y dolor. “Aunque no suele ser grave, la metatarsalgia puede dejarlo/a fuera del juego”, señala la fuente.

Quienes practican deportes de carrera y salto son más propensos a desarrollar esta dolencia, añade la fuente. Según la Clínica Mayo, existen tratamientos que puede realizar usted mismo/a (como el hielo y el reposo), y también hay que considerar un calzado con plantillas que absorban mejor los impactos.

Neuroma

La Asociación Médica Americana de Podología (American Podiatric Medical Association) explica que se trata de una afección dolorosa resultante de un crecimiento no canceroso del tejido nervioso entre el tercer y el cuarto dedo del pie. También puede causar una sensación de ardor, hormigueo o entumecimiento, añade la fuente.

La Asociación explica que esta afección puede dificultar la marcha, haciendo que los pacientes se detengan, pensando que, literalmente, hay una piedra u otro objeto en su zapato. Un zapato inadecuado que “hace que los dedos se aprieten entre sí” es una posible explicación del problema, explica la fuente.

Fascitis plantar

WebMD la califica como la razón más común del dolor de talón. La fascitis plantar afecta la fascia plantar, que es el ligamento que conecta el hueso del talón con los dedos del pie y sostiene el arco, explica la fuente.

“Si se tensa la fascia plantar, ésta se debilita, se hincha y se irrita”, dice WebMD. Esto puede provocar dolor al caminar o, incluso, al estar de pie. Aunque suele afectar a personas de mediana edad, también puede afectar a personas más jóvenes que están de pie a menudo, añade la fuente. El sobrepeso es otro factor de riesgo.

Pie de atleta

Como su nombre lo indica, esta afección de la piel del pie suele afectar a los deportistas, pero puede afectar a cualquiera. También se la conoce como “tinea pedis”, y -según Healthline es un hongo del pie contagioso que puede extenderse a las uñas de los pies e, incluso, a las manos. Conlleva síntomas como escozor, ardor, ampollas e, incluso, uñas de los pies que se separan del lecho ungueal.

Estar descalzo en los vestuarios o tener una pequeña lesión en la piel o en las uñas de los pies son factores de riesgo, señala Healthline. Aunque la afección no se considera demasiado grave por sí sola, debe consultar a un profesional médico si usted tiene diabetes o un sistema inmunitario debilitado, añade la fuente.

Tendinitis de Aquiles

La Academia Americana de Cirujanos Ortopédicos (American Academy of Orthopaedic Surgeons) afirma que esta tendinitis provoca un dolor (a veces intenso) en la parte posterior de la pierna, cerca del talón. El tendón de Aquiles es en realidad el tendón más grande del cuerpo y conecta los músculos de la pantorrilla y el hueso del talón, añade la fuente.

Aunque se considera que este tendón es bastante resistente, puede sufrir tensiones al practicar deportes de carrera y de salto, añade la Academia. Hay dos tipos de tendinitis de Aquiles: La “no insercional” -que significa que las fibras de la parte central del tendón han empezado a romperse e hincharse (lo que suele afectar a los más jóvenes)- y la “insercional” – que afecta a la parte inferior del talón, donde se une el tendón-, explica la Academia.

Juanetes

Se caracterizan por una “protuberancia ósea” en la base del dedo gordo, explica la Clínica Mayo (Mayo Clinic). “Se forma cuando el dedo gordo del pie empuja contra el siguiente, lo que obliga a la articulación del dedo gordo a agrandarse y sobresalir”, señala la fuente.

Las causas de la formación de juanetes son el uso de zapatos demasiado estrechos, pero también puede ser el resultado de “un defecto estructural heredado” o un exceso de tensión en el pie, añade la Clínica. La piel sobre el juanete puede enrojecerse y doler.

Durezas/Callos

Según WebMD, se trata de capas de piel endurecidas en los pies que se producen por la presión o la fricción. Aunque ambos pueden hacer que caminar sea doloroso, las durezas generalmente se producen en la parte superior y los lados de los dedos, mientras que las callosidades (callos plantares) se encuentran generalmente en la parte inferior del pie, añade la fuente.

Una vez más, el calzado inadecuado es el principal culpable de estos problemas en los pies, aunque los tacones altos son especialmente perjudiciales, dice WebMD. Si no camina mucho, o no sabe cuál es la causa, debería acudir a un médico, ya que podría tratarse de una verruga o una astilla bajo la piel, añade la fuente.

Espolones calcáneos

Otra fuente de dolor de pies es el espolón calcáneo, que es un crecimiento anormal en la parte inferior del talón. “Puede aparecer por llevar un calzado inadecuado o por una marcha o postura anormal o, incluso, por actividades como correr”, escribe WebMD. “Los espolones pueden doler al caminar o al estar de pie. Mucha gente los tiene, pero la mayoría no siente dolor”. Estos espolones son más propensos a afectar a las personas que tienen un arco alto en el pie, o a las personas con pies planos.

Para tratar un espolón calcáneo, WebMD aconseja llevar una almohadilla para el talón recortada y utilizar una plantilla hecha a medida en el zapato. Hay que llevar zapatos que calcen bien y que tengan suelas que amortigüen los golpes. Para ayudar a aliviar el dolor, puede tomar analgésicos de venta libre, descansar el pie y recurrir a la fisioterapia para volver a ponerse en pie. Si el dolor persiste, hable con un médico sobre los procedimientos médicos que puede haber disponibles.

Hematoma de guijarro

WebMD describe el hematoma de guijarro como un hematoma profundo localizado en la almohadilla de grasa del talón o en la bola del pie. “A menudo se debe a una lesión por impacto, pero también puede ocurrir después de pisar un objeto duro”, escribe la fuente. “El dolor se siente como si hubiera pisado un guijarro”.

Por suerte, la lesión desaparecerá por sí sola con el tiempo. La única forma de tratamiento es esperar. Descanse el pie, ponga hielo en la zona y tome algún analgésico de venta libre para aliviar el dolor.

Fractura de talón

Una fractura de talón es exactamente como suena; una fractura en el hueso del talón. Suele ser el resultado de una lesión de alto impacto, como una caída o un accidente de coche. “El hueso del talón no sólo puede romperse, sino que también puede hacerse añicos. Los principales síntomas son dolor en el talón, hematomas, hinchazón o problemas para caminar”, escribe WebMD.

Las fracturas de talón deben tratarse y manejarse con cuidado. Tendrá que usar muletas para evitar poner peso en el talón y proteger a este con almohadillas. También deberá usar una férula o yeso para proteger el hueso del talón, dice WebMD. Para ayudar a aliviar el dolor, intente utilizar medicamentos de venta libre o analgésicos. También puede probar la fisioterapia como parte del proceso de curación, pero, si el dolor persiste, consulte a un médico sobre la posibilidad de una cirugía.

Dedo de martillo

El dedo de martillo parece una afección muy extraña, ¡y lo es! Prevention lo describe como una deformación del pie que provoca una curvatura anormal del dedo. Esta curvatura es el resultado de un desequilibrio muscular en el pie.

La fuente habló con Jacqueline Sutera, DPM, cirujana podóloga de City Podiatry en la ciudad de New York, quien dice: “Tenemos músculos en la parte superior e inferior de los pies. Si uno de esos grupos musculares es más fuerte que el otro, puede dar lugar a un dedo de martillo”.

El dedo se dobla porque los músculos del dedo se han debilitado, “lo que ejerce presión sobre los tendones y las articulaciones de uno o varios dedos”, escribe Prevention. “Esto hace que el dedo del pie sobresalga en la articulación”.

Una persona desarrollará un dedo de martillo si lleva un calzado que no calza correctamente y, posteriormente, se lesiona el dedo. También se transmite a través de la genética familiar, por lo que los antecedentes familiares también desempeñan un papel en las causas más usuales. La Dr. Sutera también advierte que las personas con dedo de martillo son más propensas a desarrollar callos y durezas.

Gota

La gota es una forma de artritis que puede provocar mucho dolor en las articulaciones (incluidas las de los pies). “Puede ser hereditaria, o puede deberse a que los riñones no funcionan correctamente y que hay carencia de una enzima determinada que se ocupa de descomponer los ácidos úricos que se encuentran en las carnes, las salsas pesadas y los mariscos”, explica a Women’s Health la doctora Hillary Brenner, D.P.M., cirujana podóloga de New York y portavoz de APMA. “Lo que ocurre es que esos cristales de urato se endurecen y van a la parte más fría del cuerpo, normalmente la articulación del dedo gordo”.

Esta afección hace que el dedo gordo del pie se enrojezca, se hinche, se sienta caliente y sea extremadamente sensible al tacto. Women’s Health señala que estos síntomas son también signos comunes de infección, por lo que cualquier persona que los experimente debe acudir a un médico. Hay algunos medicamentos que pueden ayudar a aliviar los síntomas de la gota o, al menos, llegar a la raíz del problema.

Arcos caídos o pies planos

Los arcos caídos, también conocidos como “pies planos”, son en realidad un problema común. Según el Instituto para la Salud Preventiva del Pie (Institute For Preventive Foot Health), aproximadamente 18 millones de estadounidenses mayores de 21 años sufren de pies planos. Esta condición es exactamente como suena: cuando los pies de una persona no tienen arcos; se han aplanado.

La mayoría de las personas que padecen esta afección nacen con ella, pero también puede desarrollarse más adelante, “debido a un traumatismo directo en el tendón tibial posterior, que es el tendón que une los músculos de la pantorrilla a los huesos de la parte interior de los pies”.

Prevention habló con Jacqueline Sutera, DPM, cirujana podóloga de City Podiatry en New York, quien explicó que esta condición puede empeorar con el ejercicio de alta intensidad. “Si usted hace deportes o ejercicios de alta intensidad, el tendón tibial posterior puede sobrecargarse e inflamarse. Por ello, se puede desarrollar un pie plano”, dice la Dr. Sutera.

Dedo del pie en garra

No se preocupe, ¡esto no significa que le haya salido una garra! El dedo en garra es cuando el dedo se dobla hacia arriba o hacia abajo y no se puede enderezar. Según WebMD, es el resultado de una lesión nerviosa en el pie (probablemente consecuencia de otra enfermedad como la diabetes o el alcoholismo). Estas afecciones tienen la capacidad de debilitar los músculos del pie. Las personas que experimentan el dedo en garra deben asegurarse de llevar un calzado que se adapte a sus necesidades. No intente forzar el pie en un par de zapatillas, ya que, si lo hace, sólo empeorará el problema y podría causar irritación o callosidades.

Para tratar esta afección, WebMD sugiere usar un calzado que calce mejor y evitar tanto los tacones altos como los zapatos apretados. Haga estiramientos para tratar de enderezar y fortalecer los dedos y las articulaciones de los pies. Pruebe a utilizar plantillas para los zapatos y consulte a su médico sobre la posibilidad de operarse.

Artritis reumatoide

La artritis es conocida por causar dolor e inflamación en las articulaciones. La artritis reumatoide (AR, por su abreviación) no es diferente. Es un trastorno inflamatorio crónico que afecta a todas las articulaciones, hasta los pies. “Un efecto secundario de la artritis reumatoide es que los huesos empiezan a desviarse, de modo que no se asientan rectos, sino que empiezan a torcerse”, dice a Women’s Health la doctora Hillary Brenner, D.P.M., cirujana podóloga de New York y portavoz de APMA.

La artritis reumatoide también hará que las articulaciones del dedo del pie se hinchen y se vuelvan rígidas con nódulos reumatoides reales “que son crecimientos que se producen en la articulación, como una bola que sale de la articulación, y son muy dolorosos”, dice Brenner a la fuente. Si le duele el pie y los síntomas parecen los de la artritis reumatoide (sobre todo si tienes antecedentes familiares de AR), acuda a un reumatólogo.

Uña encarnada

¡Ay! La mayoría de nosotros ha oído hablar de una uña encarnada o incluso ha experimentado una. Si esto ocurre, puede ser bastante doloroso. Se produce cuando la piel crece sobre uno o ambos lados de una uña del pie, lo que no sólo es doloroso, sino que también puede provocar una infección.

Para tratarla, WebMD recomienda sumergir el pie en agua caliente unas cuatro veces al día. A continuación, debe colocar un trozo de gasa entre la uña y la piel húmeda. Si esto no funciona, acuda a un médico.

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